La gente reunida en la plaza de San Pedro coreó "larga vida al Papa", ondeó banderas y rompió en largos aplausos mientras el pontífice hablaba desde su ventana. Benedicto XVI, de 85 años y que dimitirá el 28 de febrero, dio las gracias a la multitud en varios idiomas.
Empezando en español, dijo: "Os suplico que continuéis rezando por mí y por el próximo Papa".
No estaba claro por qué el Papa escogió el español para hacer la única referencia específica a su próxima renuncia.
(Con información de Reuters)