El 8 de abril de 2011, el Ejército iraquí atacó con tanques, vehículos blindados y artillería el campamento de Ashraf, cuyos residentes estaban desarmados. Murieron 36 personas y varios cientos de los residentes resultaron heridos. Las fuerzas de ocupación de Estados Unidos se abstuvieron de intervenir para detener el derramamiento de sangre.
Un congresista republicano de Estados Unidos acusó este miércoles a su país y a Iraq de conseguir que el campo de Ashraf, situado en territorio iraquí, se parezca al campo de concentración de Auschwitz (Polonia).
"¿No se parece esto a Auschwitz? preguntó el legislador Dana Rohrabacher al mostrar una fotografía de Ashraf. "Esto se parece a un campo de concentración. Hemos enviado gente a un campo de concentración", exclamó.
Rohrabacher y un grupo de congresistas denunciaron que los gobiernos de Estados Unidos e Iraq han permitido que unos 1.200 iraníes refugiados iraníes de la organización MEK (Muyahidín del pueblo de Irán), opositores al gobierno de Mahmud Ahmadineyad, vivan en pésimas condiciones.
Iraq ha amenazado con cerrar a la fuerza Ashraf, lo que dejaría desamparados a los refugiados que viven allí desde hace 25 años, pese al acuerdo establecido con la ONU para reubicarlos en el campamento Liberty, una exbase de Estados Unidos, a la que ya se han traslado unas 1.900 personas.