Transcurridas dos décadas del establecimiento, por primera vez, de una agenda global para el desarrollo sostenible en la histórica "Cumbre de la Tierra", se pretenderá adoptar soluciones a los graves problemas ambientales que amenazan hoy la supervivencia del ser humano.
En este nuevo intento por alcanzar un mundo de prosperidad, paz y sustentabilidad, los mandatarios discutirán en torno a dos ejes fundamentales: una economía ecológica con vistas a la erradicación de la pobreza, y la creación de un marco institucional para lograr esos fines.
Desde el 15 de junio, y ahora paralelo al foro, tiene lugar la Cumbre de los Pueblos por la Justicia Social y Ambiental, en la que miembros de la sociedad civil, organizaciones y movimientos sociales proponen una nueva forma de vida en el planeta, "en solidaridad contra la mercantilización de la naturaleza y en defensa de los bienes comunes".
A pocas horas de la inauguración de Río+20, los representantes de 193 naciones aprobaron este martes, luego de intensos debates, la versión final del documento oficial, el cual será sometido a consideración de los dignatarios, según Prensa Latina.
Para Cuba el objetivo central de la Conferencia se encaminará a evaluar de manera objetiva las causas por las que no se han cumplido las metas aprobadas en la Cumbre de Río en 1992 y su proceso de seguimiento.
Por ello promoverá la adopción de un nuevo compromiso político que renueve y ratifique el anterior, teniendo en cuenta que los problemas no sólo persisten sino que se han agravado y multiplicado.
(Con información de Prensa Latina)