Oliva citó como ejemplos la continuación de los asesinatos por motivos políticos, las amenazas y persecuciones contra líderes populares y la aprobación de una reciente ley antiterrorista para reprimir y desacreditar a quienes no compartan la política oficial.
¿Cómo podemos pensar que la situación pueda cambiar si las personas que planearon y legalizaron el golpe de Estado aún están en el poder? , se preguntó Oliva en una entrevista publicada en el sitio digital voselsoberano.com
Añadió que la Fiscalía, la Corte Suprema de Justicia y el Congreso Nacional están en manos de los mismos que apoyaron a los golpistas y legalizaron la ruptura institucional.
Según la coordinadora de Cofadeh, las instituciones tienen toda una estrategia para borrar evidencias, falsificar pruebas y presentar asesinatos políticos como delitos comunes.
Honduras registró en 2010 un total de seis mil 236 homicidios, con lo cual se convirtió en el país más violento de Centroamérica.
La nación es también una de las más peligrosas para el ejercicio del periodismo, con 10 comunicadores asesinados el pasado año.
Aunque las autoridades atribuyen la mayoría de los crímenes a ajustes de cuenta entre grupos de narcotraficantes, la casi totalidad de las investigaciones no han concluido, por lo que aún se desconocen los móviles y autores intelectuales y materiales.
(Con información de Prensa Latina)