Nueve de cada diez niños "que comen fango" presentan una desnutrición extrema. Ocho habitantes de cada diez no tienen ninguna asistencia social, mientras la expectativa de vida promedio es de 40 años.
"Los niños tienen el vientre hinchado, la piel es color ceniza, el cabello seco y el cuerpo huesudo. Es el hambre que te mira a la cara", dice un informe de la consultora Arundhati Dhuru y el economista Jean Dreze, en poder del diario indio.
Las autoridades locales desmintieron la gravedad de la situación, diciendo que los niños "comen fango por costumbre y no por hambre".
Sin embargo la corte pidió "medidas de emergencia" en 46 pueblos para garantizar a los niños un nivel adecuado de alimentación.
(Con información de ANSA)