El encanto viene de lo inesperado (+ Fotos)

El encanto viene de lo inesperado. Foto: Roberto Chile/Cubadebate

Tomados casi por asalto, este viernes, justo antes de comenzar las clases, los niños de la Sala de Oncología del Instituto de Hematología e Inmunología del Hospital William Soler, recibieron la inesperada visita de varias personas que, animadas por la Sociedad Cultural José Martí, fueron a darles la anticipada bienvenida al curso escolar 2013-2014.

Conversando con Erasmo Lazcano, vicepresidente de la sociedad, me comentaba que habían decidido saludar el inicio del curso escolar, precisamente en este lugar donde es más fuerte el dolor, para traer un poco de esperanza, aliento, y en nombre del Apóstol, el saludo de todos los martianos de Cuba y del mundo.

Sí, porque todos ellos: Amaury, Samuel, Aymeé, Diego, Alejandra, Cristian y Carla, junto a otros tres niños que por sus condiciones de salud deben permanecer aislados, son pacientes ingresados por enfermedades en la sangre, y que, a consecuencia de eso, padecen déficit inmunológico que les limita deambular libremente en las calles donde pueden pulular virus y enfermedades oportunistas.

"El lunes 2 comienza el curso escolar, y por supuesto, en la televisión van a estar saliendo los niños en las escuelas con sus padres y sus maestros. Pero como estos niños están recibiendo tratamiento, no van a poder asistir a la escuela con sus uniformes, para el acto de inicio del curso escolar. Pero sí van a estar recibiendo aquí las clases, y teniendo en cuenta todo eso, quisimos darles un beso y desearles éxitos en este nuevo curso que comienza para que supieran que ese día  vamos también a estar pensando en ellos", me comentaba Lazcano. "No era día de traer juguetes, por eso hemos traído material escolar, caramelos, y música, que dicen que es la mejor medicina para el alma".

Sergio Machín García, especialista en Segundo Grado de Hematología, jefe de la clínica de pediatría agradeció la visita en nombre de los trabajadores de la institución y resaltó que los  niños se alegran mucho con este tipo de acciones porque los saca de sus problemas.

Pensaba Martí que los sentimientos sinceros son parcos en palabras. Caras de asombro, un poco de timidez, aplausos y algún que otro coreo a las canciones de Adrían Berazaín, bastaron esa mañana. Pero la noción del bien flota sobre todo y no naufraga jamás. Cuando nos cautiva una grandeza, cuando el corazón se mueve de regocijo, cuando muchas bellezas nos deslumbran, se siente amor, y esperanza, y orgullo por los demás, y fe en la gloria.

Sergio Machín García, con almanaque martiano donado a la sala. Foto: Roberto Chile/Cubadebate.

Adrián Berazaín interpreta el tema "Pionero" de Silvio Rodríguez que de niño le cantaba su padre. Foto: Roberto Chile/Cubadebate.

♪ "y me enamoro, y me enamoro" ♪, corearon niños y madres. Foto: Roberto Chile/Cubadebate.

Personal de servicio comparte la alegría de los pequeños al recibir sus libros. Foto: Roberto Chile/Cubadebate.

¡Ahora... a colorear juntos!. Foto: Roberto Chile/Cubadebate.

"Mamá, me lees el cuento de Meñique?" Foto: Roberto Chile/Cubadebate

Le apasiona escribir. Foto: Roberto Chile/Cubadebate.

Y hubo quien protestó porque le quitaron los muñequitos. Foto: Roberto Chile/Cubadebate.

Aunque sus cuidados son especiales, también recibió sus regalos.Foto: Roberto Chile/Cubadebate.

Adrián, aquí tienes un fanático. Foto: Roberto Chile/Cubadebate.

Karla, la mejor estudiante de este heterogéneo grupo. Foto: Roberto Chile/Cubadebate.

La madre de Alejandra tiene como prioridad el cuidado de su hija. Foto: Roberto Chile/Cubadebate.

Pequeños, pero sabios y fuertes como Meñique. Foto: Roberto Chile/Cubadebate.