Medicina Natural y Tradicional: El llantén mayor, una planta medicinal muy versátil

El llantén mayor es una planta que se considera proveniente de Europa y Asia, aunque en la actualidad su presencia se ha extendido a otras regiones del mundo, incluyendo el continente americano y África.  En Cuba se le considera una especie exótica naturalizada.

Su nombre científico o binomial es Plantago major y, con respecto a este, Giacinto Ambrosini (1605-1672), un botánico italiano, nos cuenta: “Es llamada Plantago por los autores latinos, vocablo que toman de la planta del pie (a causa de la anchura de sus hojas, las que recuerdan la planta del pie; y asimismo porque las hojas tienen líneas como hechas con arado, semejantes a las que vemos en la planta del pie)”.

Algunas referencias le catalogan como una planta medicinal versátil, ya que se adapta bien a diferentes entornos y alcanza aplicación en el tratamiento de varias afecciones. A través de la investigación moderna se ha logrado confirmarle, desde el punto de vista farmacológico, actividades analgésica, antiinflamatoria, antimicrobiana, antioxidante, antiulcerosa, cicatrizante, emoliente e inmunomoduladora, entre otras.

Con importantes registros de su uso tradicional, el llantén mayor ha sido ampliamente investigado y en pleno siglo XXI mantiene vigente su empleo con fines terapéuticos. Textos como la Farmacopea vegetal caribeña, el Formulario de fitoterápicos de la farmacopea brasileña, el Manual de plantas medicinales del altiplano de Guatemala para uso familiar y el Vademecum colombiano de plantas medicinales, incluyen monografías de la especie.

Estas son algunas de sus indicaciones y formas de preparación:

Otras indicaciones del llantén mayor que han sido referidas incluyen el asma bronquial, las bronquitis (con presencia de secreción bronquial), la leucorrea o flujo vaginal (blanco), la dispepsia y otros padecimientos gastrointestinales, incluyendo la diarrea. Las formas de preparación, aunque pueden variar de un texto a otro, en la mayoría de los casos suelen ser similares a las ya anteriormente descritas.

De forma general, el empleo del llantén mayor no está recomendado en pacientes con problemas de presión arterial baja. Tampoco se debe utilizar la planta en mujeres embarazadas, en aquellas que están lactando o en niños menores de cinco años. Para las aplicaciones externas siempre resulta imprescindible adoptar todas las medidas encaminadas a evitar una contaminación del material vegetal o del preparado, lo cual conduciría a la aparición de una infección local sobreañadida.

Por último, precisar que en el caso de pacientes con conjuntivitis debe conocerse que existe riesgo de que estas aplicaciones con plantas medicinales puedan irritar más los ojos, agravando de esta forma el cuadro conjuntival.

Ahora bien, más allá de estas limitaciones, el interés por los usos terapéuticos del llantén mayor se mantiene. Investigaciones recientes con la planta han explorado su utilidad en el tratamiento de quemaduras, al igual que de otras enfermedades digestivas y respiratorias. Así entonces el llantén mayor, con su reconocida versatilidad, ha venido ampliando y de seguro continuará extendiendo el alcance de sus actividades farmacológicas en función de ayudarnos a cuidar la salud… ¡desde lo natural!