Coriandrum sativum (culantro, culantro de Castilla o culantro de Cartagena).
Son dos plantas de la familia de las umbelíferas y tienen nombres vulgares muy parecidos, pero son diferentes una de la otra. Coriandrum sativum se conoce en Cuba, según Roig, como culantro, culantro de Castilla o culantro de Cartagena. Los orígenes de esta especie parecen inciertos, pero se le suele considerar nativa de la región mediterránea del sur de Europa y el norte de África. Es de uso común en las cocinas latinoamericana, mediterránea, india, china y del sudeste asiático.
Por otro lado, Eryngium foetidum es conocido en nuestro país por los nombres de culantro cimarrón, cilantro, culantro, culantro de la tierra o hierba del sapo. Se trata de una planta nativa de la América tropical, donde crece de forma silvestre. Actualmente se cultiva en todas las zonas tropicales del planeta y se utiliza como condimento por su olor y sabor característicos, muy similares a la especie anterior, pero más intensos.
Ambas plantas, más allá de su valor culinario, tienen importantes usos medicinales que pueden coincidir, de manera particular, en el caso de algunos problemas digestivos.
Se sabe que el Coriandrum sativum posee acciones aperitiva, estomáquica, antiespasmódica, carminativa y eupéptica, empleándose para tratar los cólicos abdominales, el exceso de gases, las digestiones lentas y otros procesos gastrointestinales. Además, se ha empleado por vía tópica para mitigar los dolores articulares, gracias a sus efectos analgésico, vulnerario y rubefaciente. También la planta resulta de utilidad en caso de cistitis y uretritis.
De esta especie se usan fundamentalmente las semillas con fines medicinales, pero algunas fuentes recomiendan las partes aéreas de la planta. Con las semillas se prepara una decocción, a razón de una cucharada para un litro de agua y esta mezcla se pone a hervir en un recipiente tapado durante al menos dos minutos. Luego se aparta del fuego, se deja refrescar y se filtra para su consumo. Se recomienda beber una taza, equivalente a 250 mililitros, tres veces al día. Es preferible su ingestión después de las principales comidas del día y no superar las tres semanas de tratamiento continuo. Por vía tópica se suele recomendar el empleo de pomadas o cremas a partir del aceite esencial.
Se contraindica utilizar Coriandrum sativum con fines medicinales en mujeres embarazadas o que lactan, así como en los niños y en pacientes con hiperestrogenismo. Su empleo excesivo puede provocar somnolencia marcada e inestabilidad. Debe también tenerse en cuenta que el aceite esencial de la planta podría ocasionar dermatitis por contacto y cuadros convulsivos.
Se recomienda el uso de esta planta para tratar la fiebre, la gripe, el vómito y el exceso de gases. Sobre la base del uso tradicional documentado, se plantea que también resulta útil en casos de dolor en el pecho, palpitaciones y cansancio.
Del Eryngium foetidum se utilizan las hojas con fines medicinales, las que se pueden preparar en forma de decocción o infusión. Se toman entre cuatro y seis cucharadas del material vegetal troceado para un litro de agua. En caso de decocción se deja hervir durante cinco minutos en recipiente tapado, mientras que para la infusión se mezcla el agua hirviendo con la masa vegetal y se tapa. Con uno u otro preparado se espera al menos unos cinco minutos a que se refresque, se filtra y se bebe una taza, equivalente a 250 mililitros, tres veces al día.
El uso de esta planta es bastante seguro, solo no debe utilizarse con fines medicinales durante el embarazo, la lactancia, ni en niños menores de tres años.
Estas recomendaciones para ambas especies se basan fundamentalmente en lo referido en textos regionales sobre plantas medicinales, particularmente el Vademécum nacional de plantas medicinales de Guatemala y la tercera edición de la Farmacopea Vegetal Caribeña, respectivamente. Sin embargo, existen estudios preclínicos y clínicos que se han venido desarrollando en los últimos años y que amplían las posibilidades de su uso. En el caso de Coriandrum sativum, se ha investigado su valor en el tratamiento de la migraña, la ansiedad, la depresión y los trastornos del sueño, entre otros. Eryngium foetidum ha demostrado un efecto antidiabético y existen pruebas de la actividad antimicrobiana de su aceite esencial. De esta forma, la investigación científica aporta nuevas evidencias a favor de los “culantros” y sus beneficios para nuestra salud… ¡desde lo natural!