Un amigo en broma -o en serio- me comentaba que comiendo yerbita no nos íbamos a sanar, que necesitaríamos comernos un carretón de ellas para curarnos y que, sin embargo, con una pastilla se podía resolver, que el hombre no llegó a la Luna comiendo hierbas.
Como siempre digo, todos los medicamentos que se producen de forma química están basados en el principio activo de las plantas, y no se deben subvalorar así.
Nuestros mayores siempre acudían a esas plantas que ellos mismos sembraban en tiestos, cacharros y jardines, teniéndolas a mano para cualquier malestar, ya sea dolores de barriga o de cabeza, tos, catarro, vómitos, resfriado, para bajar la fiebre, para los dolores menstruales, etc.
¿Quién se escapaba de todos aquellos brebajes? Se los daban a uno de niño y, en ocasiones, nos oprimían la nariz para que abriéramos la boca. Recuerdo las tandas cada vez que me daban el brebaje de güira que me preparaba mi abuela para el asma que padecí de niña y ahora de mayor. Sabía a rayo, pero me aliviaba. Ya eso no es muy corriente en estos tiempos.
Los que pasamos de los sesenta y, quizás menos, se acordarán de lo que digo. Aquellos emplastos de papel cartucho con ungüento y borras de café en el pecho o con hojas de salvia en los pies y además cocimiento de salvia, no eran fáciles, pero tengo que reconocer que aliviaban. Eran sabias, pero en ocasiones era también la necesidad. Y por recordar esos tiempos tan cercanos, la cucharada de miel diaria, o la cucharada de aceite de hígado de bacalao que el pomo traía afuera un hombre con el bacalao a cuestas, que sabía a rayo.
En fin, se puede hacer un libro de recuerdos. Y les digo, organismos internacionales se han propuesto recoger y registrar esos saberes de los pueblos.
En el trabajo de la semana pasada leo un comentario interesante. Comenta Alfredo Alfonso, un lector que me dice que independiente a todos los aportes que hace y menciono en el trabajo, dice:
Que un estudio divulgado a través de CNS & Neurological Disorders-Drug Targets, encontró beneficios neuroprotectoes y antioxidantes del jugo acuoso herbario de la verdolaga y demostró el papel neuroprotector en el cuerpo estriado y propone su potencial profiláctico contra el desarrollo de daños cerebrales y la inducción de la enfermedad de Parkinson seguido de la administración de rotenona. Que la verdolaga puede considerarse como potencial agente neuroprotector contra factores ambientales que afectan la función del sistema dopaminérgico.
Creo que valdría la pena que se siembre y se utilice en nuestra rutina diaria de una u otra forma.
No es que yo quiera que todos se conviertan en veganos, ni por la situación que estamos pasando, en el mundo se encuentran personas que tienen posibilidades y medios y lo son.
En estos días en que estoy con capacidad disminuida y de reposo, vi una entrevista que le hacen a Julio Iglesias Jr., en la que cuenta que un amigo va a su casa y le pide jamón, el amigo busca y en el refrigerador no hay. El amigo le pregunta: ¿Cómo en casa de un español no hay jamón?. Y Julio le responde que es vegano. Entonces su amigo le comenta que sus perros comen mejor que él.
Pero son muchas las personas que adoptan la vida vegana con una amplia variedad de platos para su alimentación.
Hoy les traigo recetas con verdolaga y espero las puedan degustar, gracias: aperitivo sirio, verdolaga con carne y salsa verde, verdolaga a la mexicana.
Aperitivo sirio
Planta de la verdolaga.
Ingredientes (4 servicios):
Una taza de verdolaga, 4 dientes de ajo, ½ macito de cilantro fresco o una cucharadita de cilantro, pimienta y sal a gusto.
Preparación:
Limpie, lave y pique la verdolaga. Limpie, lave y pique el cilantro.
Limpie y macere el ajo.
Ponga a la candela una cacerola con el aceite, la verdolaga removiendo constante durante unos minutos. Luego agregue el ajo, pimienta y sal, mézclelo todo y continúe removiendo a fuego bajo durante unos minutos hasta que se reduzca el líquido.
Puede utilizarla con pan, tostadas, cazabe, a gusto.
Nota: Yo no tenía cilantro y emplee perejil.
Verdolagas con carne y salsa verde
Verdolagas con carne.
Ingredientes (4 servicios):
Una taza de dados de carne (pollo, cerdo, ahumado lo que disponga), 1 taza de caldo o agua, 1 cebolla, 4 dientes de ajo, 2 tazas de verdolaga y 2 tomates verdes, 1 ají, ½ macito de cilantro, 1 hoja de laurel, pimienta y sal a gusto.
Preparación:
Lave la carne y déjela escurrir. Limpie y pique en ruedas la cebolla. Limpie y macere los ajos. Lave las hojas de verdolaga y déjelas escurrir. Lave y pique en tiras los tomates. Limpie, lave y pique en tiras el ají. Limpie, lave y pique bien fino el cilantro.
Ponga una cacerola a la candela con la carne, la cebolla, el ajo, el laurel, sal, cúbralos con agua y déjelos hasta que la carne esté suave, sáquela y reserve el caldo.
Mientras, ponga otro recipiente a la candela con las hojas de verdolaga, sal. Dele un hervor, bájelo y escúrralas.
Aparte ponga de nuevo el recipiente a la candela con el tomate y los ajíes y déjelo unos minutos, bájelos, bátalos.
Ponga a la candela una cacerola con aceite, añádale el batido de tomate y ají, el ajo, el cilantro, el caldo y déjelo cocinar unos 10 minutos. Luego agregue la carne, la verdolaga, puntéelo de pimenta y sal, déjelo cocinar hasta que se reduzca el liquido a gusto.
Nota: Yo no tenía cilantro y emplee perejil.
Verdolaga a la mexicana
Verdolagas a la mexicana.
Ingredientes (4 servicios):
Cuatro matas de verdolaga, 2 tomates maduros, 1 cebolla, 1 taza de caldo, aceite, pimienta y sal a gusto.
Preparación:
Desgaje la mata de verdolaga, lave y píquela en trozos, escúrralos.
Limpie, lave y pique los tomates en tiras. Limpie y pique en ruedas finas la cebolla.
Ponga a la candela una cacerola con aceite, la cebolla y el tomate, déjelo sofreír, agréguele la verdolaga, el caldo, pimienta y sal, déjelo cocinar dándole vueltas hasta que se reduzca el líquido.
Puede acompañar huevos, tortillas, algún chorizo o comer con arroz solo.
Nota: Le puede agregar dos cucharadas de puré de tomate y ¼ cucharadita de comino.
Ensalada de verdolaga.