El arcoíris es uno de los fenómenos ópticos más fascinantes.
¿Quién no ha echado un vistazo al cielo y se ha maravillado al encontrar un arcoíris después de una lluvia refrescante, o cuando un velo de cirros se ha interpuesto entre nosotros y el Sol produciendo una corona o halo entorno al Astro Rey? O más todavía, el maravilloso, simple y cotidiano espectáculo de poseer un cielo azul salpicado de nubes blancas.
Todos estos fenómenos, y algunos más, son lo que se encuadran dentro de los llamados fenómenos ópticos de nuestra atmósfera. Se producen cuando los rayos de cualquier foco luminoso visible interaccionan con ella y los captamos, posteriormente, con nuestros ojos.
Uno de los eventos más deslumbrantes es el Rayo Verde, que ocurre instantes antes de que el Sol se oculte por el horizonte. Es un tiempo muy, muy corto, en el que los colores azulados han desaparecido quedando las tonalidades rojizas y longitudes de onda del verde. Este se produce por una acción combinada de la refracción y dispersión de la luz solar cuando se está ocultando por el horizonte. Muy pocos tienen la suerte y el privilegio de ver este fenómeno óptico con nitidez.
Fenómeno del Rayo Verde al momento de ponerse el Sol en el horizonte.
Pero sin dudas, uno de los más conocidos en nuestro país, y que en los últimos tiempos ha cobrado cierta popularidad es el Halo, que puede ser tanto Solar como Lunar. Un Halo Solar es un fenómeno meteorológico y óptico que se produce por la refracción de la luz del Sol en los cristales de hielo que están en suspensión en la Tropósfera. Esto genera que haya una especie de aro o anillo alrededor del Sol y con colores con tonos rojos, verdes y violetas.
Halo Solar sobre Cienfuegos el 27 de mayo de 2021.
Aunque la similitud de los colores del aro hace pensar que es un arcoíris, no es así. Los arcoíris se producen debido a la descomposición de la luz solar en el espectro visible. Es decir, cuando los rayos atraviesan pequeñas gotas de agua. Por lo general, los Halos constituyen un antecedente a sistemas de tormentas asociados, en nuestro caso, al paso de frentes fríos. Pueden verse hasta 24 horas antes de la llegada del sistema y son una clara señal de un posible descenso de temperaturas.
Este fenómeno es una combinación de factores óptico-meteorológicos y normalmente ocurre durante los meses invernales. Además, pueden verse de forma más habitual en las zonas gélidas del planeta. Pero, como les comenté al inicio, no solo ocurren solares, sino también lunares. Su única diferencia radica en que ocurren de noche y son provocados como su nombre lo indica por la luz lunar, generando el mismo efecto que el sol sobre las nubes altas.
Halo Solar Múltiple sobre Cienfuegos el 1ro de mayo de 2020.