Molote (1966) de Servando Cabrera.
Escuche aquí el segundo capítulo de “Detrás del telón”
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La frase:
“(…) Al evocar el Quinquenio Gris siento que estamos metidos de cabeza en algo que no sólo atañe al presente sino que nos proyecta con fuerza al futuro, aunque sólo sea por aquello que dijo Santayana de que ‘quienes no conocen la historia están condenados a repetirla’. Ese peligro es, justamente, lo que estamos tratando de conjurar”.
Ambrosio Fornet
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El intelectual cubano Ambrosio Fornet fue quien utilizó por primera vez el término “Quinquenio Gris”; estaba consciente de la necesidad de llenar el vacío de información y de análisis que había prevalecido sobre el tema de la política cultural de la primera mitad de los años setenta.
Hoy levantamos el telón para conversar sobre este período histórico y cómo afectó a la cultura cubana. Contamos en este podcast con la presencia de los intelectuales e investigadores cubanos Abel Prieto Jiménez, Jaime Gómez Triana y Jorge Fornés. Compartimos aquí algunas ideas, pero si quiere escuchar toda la conversación, póngase los audífonos y al final deje sus comentarios.
¡Qué comience el debate!
Thalía: ¿Qué se entiende por Quinquenio Gris?
Jorge Fornet: El término lo bautiza por escrito Ambrosio Fornet en la Revista Casa de las Américas. Él se refiere a que este periodo va de 1971, cuando se celebra el Congreso de Educación y Cultura; tiene lugar el Caso Padilla, Luis Pavón asume la dirección del Consejo Nacional de Cultura y hay un cambio bastante brusco en la política cultural cubana, hasta el año 1976 cuando se crea el Ministerio de Cultura, encabezado por Armando Hart.
Thalía: Hablamos de un momento de censura y autocensura en el país…
Abel Prieto: Fue más complejo que el ejercicio de la censura y la supuesta autocensura. Hablamos de un momento en el que muchos intelectuales importantes dejaron de publicar. Se aplicó algo que después se llamó “parametración”, en el que creadores homosexuales salieron de sus puestos en la cultura o en las universidades y fueron ubicados en otros lugares; una homofobia delirante e injusta.
Hubo una especie de promoción exagerada de una literatura mediocre, que ni siquiera se podría decir que se afiliaba al realismo socialista. La literatura no puede tener moralejas, no puede ser didáctica. Una cosa es la propaganda y otra es la literatura. Algunos escritores menores fueron premiados, publicados y reeditados, mientras que a grandes figuras se les apartaba, como Cintio Vitier y Fina García Marruz. “Ese sol del mundo moral”, un manual para todo cubano que se considere digno, estuvo sin editarse muchísimo tiempo.
Hubo muchas torpezas que se iniciaron desde que la UNEAC decidió en el año 1968 premiar los títulos de Heberto Padilla y Antón Arrufat y ponerles un prólogo que insinuaba que eran libros contrarrevolucionarios de una manera bastante obvia.
Lo que pasó en ese quinquenio fue una traición al espíritu de las Palabras a los Intelectuales de Fidel en 1961. Fue una distorsión. Se contradijo abierta y oportunistamente, se tergiversó y se hizo daño a esa convocatoria tan ecuménica de Fidel a la unidad y a la participación de todos los intelectuales y artistas cubanos.
Thalía: Más allá de los errores que se cometieron, también fue un espacio para la guerra cultural contra Cuba…
Jaime Gómez: Todos los ojos del mundo estaban puestos en Cuba. La apertura cultural que propició la Revolución era tan grande y diversa, de vanguardia y rica en matices que atrajo la atención de muchas personas. La labor del ICAIC y Casa de las Américas también influyó.
Los medios estaban esperando que algo pasara para condenar a Cuba, y la premiación de los libros de Padilla y Arrufat fue el pretexto. Dos años después, en el 1971 ocurre otro trágico suceso en la cultura cubana: la encarcelación por 37 días de Padilla. Se conoció fuera de Cuba y hubo rápidamente una movilización de intelectuales. Ahí la guerra cultural empezó a accionar de manera inmediata. De algún modo esa presión terminó empoderando a un grupo mediocre que terminó al frente de la institución cultural en ese momento, que acabaron aplicando una directiva absolutamente contraria a "Palabras a los intelectuales".
Todavía aquello que ocurrió pesa sobre Cuba, aunque son temas que se han ido ventilando. Nos toca seguir hablando y estudiando ese fenómeno porque lo que pasó fue un corte de manera profunda entre funcionarios que dirigían en ese momento la cultura y los intelectuales.
Abel Prieto: El error fue no entender el significado real de la cultura. Uno de los problemas por los que tenemos que seguir batallando es que hay personas con responsabilidades institucionales que no entienden cuál es el papel que le toca a la cultura en esta utopía que estamos tratando de construir. La cultura es lo que puede salvar a esta humanidad.
Esto fue un resumen del debate. Si quiere saber más datos y escuchar criterios póngase los audífonos y escuche el audio.
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Esto es “Detrás del telón”, un podcast de Cubadebate para debatir, reflexionar, dudar y buscar soluciones a las principales problemáticas de la cultura cubana. Nos oímos dentro de 15 días.
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