Lanzador Liván Moinelo. Foto: Halcones del SoftBank.
Mucho se ha hablado en Cuba del rigor del entrenamiento de los lanzadores en Japón, pero pocas veces los protagonistas han contado detalles de la rutina de preparación, que a la hora de la competencia se convierte casi siempre en una máquina de strikes.
Liván Moinelo, zurdo que ha demostrado su valía dentro y fuera de Cuba, está contratado en el país asiático desde 2017. Halcones de SoftBank lo recibió y aún sigue formando parte de ese club, con el que ha sido campeón de la liga dos veces (2017 y 2018), y cuatro, de la Serie de Japón (2017, 2018, 2019, 2020).
Con el plus de haber regresado recientemente de Cuba, y pensando ya en la temporada que comenzará el 25 de marzo, Moinelo envía impresiones vía WhatsApp desde la ciudad de Fukuoka, a unos 1 100 km de Tokio, sobre el entrenamiento de los pícheres.
“Para la liga se entrena de forma intensa dos meses antes. No obstante, los latinos, cuando llegamos a aquí, venimos con una base, para no llegar en cero.
“Se trabaja bastante sobre el control. Te ponen un menú de las carreras que tienes que hacer, los abdominales, pero ya la otra parte te toca ti. Hacemos muchas cosas solos. Me refiero a la técnica.
“Por ejemplo, si para mejorar tu mecánica debes hacer ejercicios de coordinación, eso te corresponde a ti. Aquí no andan chequeando, como hacen los entrenadores en Cuba. En el gimnasio hay una persona pendiente para ver los ejercicios que haces, pero no para decirte nada o rectificarte.
“En Japón, los lanzadores somos prácticamente nuestros entrenadores. Tienes que organizar tu cuerpo e ir viendo tú mismo las cargas de entrenamiento que te van dando, pero, a pesar de eso, es bastante fuerte la preparación.
“Se sale a entrenar entre las 7:30 y 8:00 de la mañana, y se regresa para el hotel a las 3:00 o 4:00 de la tarde.
“A los latinos que vienen para Fukuoka, al principio se les hace difícil adaptarse a las cargas de entrenamiento. No se parece mucho a la preparación en Cuba, porque no hay un entrenador arriba de ti, viendo las dificultades que tienes”.
Liván Moinelo iniciará la nueva temporada el 25 de marzo.Foto: Halcones del SoftBank.
Entonces, ¿qué alternativa toman para autocorregirse?
−Tienes que ir para un espejo, revisarte, analizarte, ver videos, a ver qué hace tu brazo, qué está haciendo tu cuerpo. El método es un poco más profesional e independiente. Además de que existen muy buenas condiciones.
“La rutina diaria es levantarte, desayunar, llegar al estadio, cambiarte. Si estás lesionado o tienes alguna molestia, te chequean, o, si te resientes una lesión vieja, te revisan un poco. Igualmente, te dan como una fisioterapia antes del calentamiento para que esa parte del cuerpo esté apta, para hacer un buen estiramiento. Después, calientas individualmente”.
“Algunos lanzadores inician por las carreras. Yo no. Tiro primero y caliento mi brazo, según lo que tenga ese día. Si voy a hacer bullpen, caliento para eso. Si voy a prepararme para la temporada, hago mi rutina normal: calentar el brazo a corta distancia, tirar mi rompimiento, y desde la posición estática.
“Después, vienen tiros a larga distancia, a 70 u 80 m. Luego, corro, hago mis pesas, mis ejercicios de pierna o lo que me toque en correspondencia con la etapa de entrenamiento.
“Como te había dicho, si tienes alguna molestia en el hombro, te sientes el brazo como apretado, o una pequeña molestia en el cuello, va tu trainer (entrenador), y él se encargará de aflojarte o de hacer lo que necesites para mejorar.
“Aquí es habitual ver latinos, americanos, de cualquier país en la liga. Ya nos hemos ido adaptando muy bien a los extranjeros. No todos llegan y triunfan, pero, en el caso de los latinos, se han mantenido por bastante tiempo en Japón, y seguirán”.
En 2021, Liván Moinelo intervino en 33 juegos en la liga profesional japonesa. Trabajó para una efectividad de 1.15, WHIP de 1.09, 42 ponches; permitió seis carreras, de ellas cuatro limpias, y regaló 19 bases por bolas.