Fidel Castro visita las poblaciones de Quifangondo y Caxito, en compañía del presidente angolano Agosthino Neto, el 24 de marzo de 1977. Foto: Joaquín Viñas/ Sitio Fidel Soldado de las Ideas.
El 2 de noviembre de 1975, en la localidad de Caporolo, un grupo de asesores cubanos enfrentó a fuerzas contrarias y por primera vez sangre cubana y angolana se derramó y se enraizó en tierras de África. El 4 de noviembre, tras conocerse la noticia de ese enfrentamiento, Fidel Castro ordenó el traslado de las primeras unidades de combate, por vía aérea y naval, dando comienzo a la Operación Carlota, una de las más singulares hazañas militares de la historia moderna.
Angola fue la lucha de todo un pueblo. Para llegar ahí el escritor colombiano, Gabriel García Márquez, escribió que “en los primeros días de la guerra, cuando la situación era urgente, Fidel Castro gastaría hasta catorce horas en la sala de comando del personal general, a veces sin comer o durmiendo, como si él estuviera en el campo de batalla él mismo”.
A 30 años de concluida la Operación Carlota, Cubadebate comparte con sus lectores la historia de aquellos días en que Fidel y Cuba lideraban un solo camino: no dejar solo al pueblo angolano en esa hora crucial.