Among Us: Un impostor entre nosotros

El sonido de una alarma inundó los estrechos pasillos de la nave. Decenas de pasos se sintieron golpear las rejillas del suelo ante el ruido ensordecedor. Cuando finalmente llegó al salón principal, ocho compañeros más lo esperaban alrededor de una mesa redonda con un gran botón rojo. La tapa de cristal levantada y el botón apretado, indicaba que alguien había hecho saltar la alarma.

—¿Qué pasó? —dijo Negro al llegar a la sala.

—Encontré un cuerpo ensangrentado, a la salida del motor principal —contestó Blanco.

—¿Era Verde? Recuerdo que iba detrás de mí cuando estabilizamos el motor, —dijo Azul con cara de asombro.

—Sí, era él. Pero no vi a nadie cerca, tampoco entrando o saliendo de las rejillas.

—¿Qué viste en las cámaras, Amarillo? —preguntó Negro de nuevo.

—Nada, esa parte escapa de la vista de las cámaras —respondió Amarillo.

—Vi a Marrón cerca de la sala de la electricidad, sin ningún motivo —disparó Rojo ante la sorpresa de todos.

—¡Tenía una tarea en el cuarto de la electricidad! —respondió indignado Marrón.

—Tranquilidad, mente fría —frenó Negro la discusión—. Continuemos con las tareas que cada uno tiene asignadas, pero con los ojos bien abiertos. Aún no sabemos qué hacemos aquí, ni hacia donde va esta nave. Así que lo mejor es que hagamos las tareas en busca de pistas.

Los nueve tripulantes se alejaron del área de la cafetería y tomaron pasillos diferentes. La nave, dividida en varios sectores, tenía una sala de control principal, cuarto de la electricidad, sala de motores, comunicaciones, entre otros. Sin embargo, nadie sabía cómo habían llegado hasta ahí, y tampoco lograban contactar con alguien fuera de orbita.

De pronto, vuelve a sonar una alarma. Los tripulantes sienten como comienza a faltarles el oxígeno. Negro corre a intentar restablecer el suministro de la nave y se encontró a Blanco y a Marrón estableciendo un código en el teclado numérico del sistema de seguridad, para devolver el servicio. Al parecer, había sido saboteado por uno de los nueve tripulantes. Los tres quedaron observándose, tal vez uno de ellos lo hizo a propósito, buscando separar en solitario a uno de la nave. Tal vez lo hizo alguien más que ni siquiera estaba en ese lugar.

Otra alarma avisa de un corte de luz que dejó los pasillos a oscuras. Apenas un hilo de claridad bordeaba a cada tripulante, gracias al traje de protección. Alguien había saboteado la instalación en el cuarto de energía. Los tres tripulantes volvieron a mirarse entre la poca luz que emanaba de sus trajes, y echaron a correr por los pasillos de la nave con el objetivo de solucionar rápido el problema. Cuando lograron devolver la luz, Rojo se encontraba en una esquina de la habitación en el suelo. Un estornudo violento de sangre salpicaba la pared gris metálica. Todo indicaba que ni siquiera llegó al interruptor. El asesino estaba esperándolo tras pasar la puerta. Negro dio la alarma y volvieron siete tripulantes a la mesa de operaciones de la cafetería.

—Le dispararon a Rojo, y por lo que veo, también falta Azul, —dijo con terror en su rostro.

—Están saboteando la nave para intentar dividirnos, y lo peor es que el asesino está entre nosotros, —acompañó Marrón la noticia.

—¡Rojo alertó de Marrón y ahora está muerto!, —gritó Amarillo señalándolo con el dedo.

—Marrón estaba conmigo, al igual que Blanco —dijo Negro.

—¿Y si lo mató antes? ¡Tenemos que flotar a alguien, si no, vamos a caer todos! —exclamó Amarillo.

—No acuses a lo loco. ¿No será que quieres que perdamos a más de los nuestros si comenzamos a flotar tripulantes? —Indagó Marrón extrañado por el señalamiento.

—Yo estaba con Morado, pueden preguntarle, —dijo rápidamente mientras miraba al otro tripulante que se mantenía en silencio.

—Sí, estaba conmigo en la sala de mando, tuvimos que desintegrar algunos asteroides que venían hacia la nave.

—Encontré esto en la sala de comunicaciones —dijo Negro mostrando una tableta con unas instrucciones.

“En una nave sin destino, diez tripulantes deberán completar las tareas asignadas para completar la misión. Cada uno tendrá un color diferente, un vestuario, incluso mascota, según sus preferencias. Pero lo que no saben es que, entre ellos, de uno a tres tripulantes serán impostores sedientos de sangre. Pueden sabotear la nave o asesinar al resto de tripulantes para impedir que estos no lleguen a su destino. Por eso es de vital importancia, que los tripulantes terminen las tareas asignadas o descubran a los impostores. Esto solo será posible si los tripulantes cuentan con dispositivos de sistema Android, iOS o Windows, desde una plataforma conocida como Steam. La esperanza de la tripulación está en sus manos”.

—¿Se ve reflejada alguna firma electrónica? —dijo Marrón con el cristal de su traje empañado por el vapor.

—Aquí dice, desarrollado por InnerSloth, 2018. También hay una nota donde aclara que 1.5 millones de personas estuvieron involucradas con esta nave hace solo unos días. “Simultáneamente…” —sentenció Negro con una interrogante en su rostro.

—Eso quiere decir, que esa compañía… InnerSloth, ¿tiene que ver con lo que nos está pasando? —preguntó Morado con voz temblorosa.

—Eso parece indicar. Aunque no entiendo lo de esos sistemas… Android, iOS, Steam. Y tantas personas involucradas... ¿será un experimento? —agregó Negro.

—El lector de datos del traje marca de unos 200 a 300KB, lo que quiere decir que moriríamos todos entre dos o tres veces para llegar a 1MB de transferencia de datos. Entonces, 1.5 millones de personas involucradas, es una cifra creíble, —calculó Morado.

—No sé si es creíble o no, pero si esto es un experimento, ¡es de muy mal gusto! —añadió Gris, silencioso hasta el momento.

—Vamos a seguir el plan, completar las tareas para irnos a casa. Recomiendo que vayamos en grupos de tres o dos, así podemos estar más seguros —dijo Rosado, envalentonado por Gris.

—¡Vamos!

Pantalla de muerte.

Los tripulantes volvieron a las tareas. Blanco y Rosado se perdieron por el pasillo camino al sector de mantenimiento. Marrón, Gris y Amarillo fueron rumbo a la sala de mandos. Negro y Morado, hacia comunicaciones. La distancia no era larga, pero la hiperactividad de los personajes no les permitía ir con cautela. Por momentos, algunos se adelantaban unos pasos más que su compañero, otros mantenían la distancia como precaución. De pronto, la alarma de oxígeno volvió a sonar y un contador, con 30 segundos, se reflejó en el casco de los tripulantes. El caos se volvía a apoderar de la nave.

Para detener el contador, había que establecer dos códigos. Cada teclado se encontraba en salas diferentes, lo que llevó al equipo que encabezaba Marrón a dividirse, con tal de llegar a tiempo. Marrón corrió a una de las salas desesperado, Amarillo fue hacia el otro lugar con Gris tras sus pasos. Cuando finalmente la alarma dejó de sonar, un hilo rojo de sangre se dibujó en el cuello de amarillo. Al caer, solo vio los ojos de gris reflejados en el cuchillo.

Gris salió rápidamente de la habitación por una de las rejillas del suelo, buscando alejarse de la escena. Marrón volvía entre los pasillos metálicos de la nave para reencontrarse con su equipo. Atravesó la puerta donde se encontraba la segunda configuración de oxigeno y vio a sus pies a Amarillo teñido de rojo. Sin más, presionó la alarma del traje para emergencias. Nadie más estaba en la habitación.

—¿Y Amarillo? —dijo Negro exaltado frente a la mesa redonda del salón.

—Nos dividimos para lograr detener la pérdida de oxígeno. Se quedó solo con Gris, pero cuando llegué estaba Amarillo muerto. ¡Tiene que ser él!, —dijo Marrón con la voz rasgada.

—¿Yo? ¡Mentira! Me perdí entre estos pasillos, volví gracias a la alarma —se defendió. ¡Fuiste tú! El otro equipo estaba al otro lado de la nave, —acusó de nuevo Gris mientras los demás tripulantes observaban expectantes.

—¡Pudiste ser tú también! Tal vez viraste y alguien más controló la pérdida de oxígeno. ¡Entonces ahí lo mataste! —Contestó Gris.

—Vamos a votar, son las leyes de la nave. Alguien tiene que pagar por esto, —dijo Negro entre el bullicio de la discusión de los tripulantes restantes.

Pantalla de votación. Captura del juego.

Según el sistema, los tripulantes ejercían su derecho al voto de forma secreta, pero al finalizar el propio sistema mostraba quién había votado por cada uno. Podían votar por flotar a otro, o simplemente abstenerse de hacerlo. Quien más votos tenía al final, sería expulsado de la nave.

Cuando concluyó la votación, todos votaron por Gris y fue flotado hacia el espacio. De quedar otro impostor, habría sacrificado la vida de su compañero para mantener su anonimato.

Tras flotar a Gris, una pantalla sobre la sala de reuniones anunció en un cartel inmenso: “Gris era un impostor”. Todos se quedaron mirando, con el alivio de haber elegido bien. Pero el cartel mostraba más que una decisión correcta. O eran parte de un experimento, o al menos estaban siendo observados. Tal vez el sistema tenía conocimiento de quiénes eran impostores. Tal vez era un sistema de defensa de la nave. Demasiadas preguntas sin respuesta.

Ante el desconcierto, los tripulantes de la nave se dividieron en caminos diferentes. Todos desconfiaban, así que pusieron sus esperanzas en la velocidad de sus movimientos.

Tras la partida del equipo, volvió a sonar la alarma de sabotaje al sistema de oxígeno y los pasillos se quedaron a oscuras en la nave. Morado logró restablecer la luz en el ala de mantenimiento, lo justo para morir ahogado en una llave que lo dejó sin aliento. Rosado y Blanco se encontraron en una de las salas que debía activarse mediante un código para restablecer el oxígeno, un movimiento que logró hacer Rosado antes de ver reflejado en el teclado de aluminio el arma de Blanco. Mientras, Negro logró llegar sofocado a la otra sala para completar el proceso, pero el sonido de la alarma dejó de inundar los pasillos de la nave, gracias a Marrón. Intercambiaron un suspiro de alivio que duró unos instantes. Negro sacó un cuchillo y le cortó el cuello a Marrón.

Segundos después, los diez tripulantes volvieron a despertar en la nave y un cartel sobre ellos anunció: Bienvenidos a “Among Us”.

Ficha

Modo: Multijugador online
Jugadores: De 4 a 10
Sistema: Android / iOS/ Windows
Gráficos: 2D
Consumo: Menos de 300 KB por partida

Tráiler de Amoung Us