VALIENTES: Héroes con trajes amarillos

Servicio de Cubataxis, disponible las 24 horas de los siete días de la semana . Foto: Tiempo 21.

Muchos son los colores que por estos días recorren las calles cubanas: el blanco de nuestros galenos, el azul de los policías, el verde de las autoridades de la defensa, y detrás de ellos, apoyando cada uno de sus pasos, está el color amarillo del uniforme y de los vehículos de Cubataxi.

Este servicio está disponible las 24 horas de los siete días de la semana y tras él, trabajadores abnegados a la tarea encomendada: la movilidad de enfermos, el traslado del personal de la salud y de otros sectores que lo necesiten y también, el apoyo a los servicios funerarios.

Ahora son pocos los que están trabajando, pues gran parte de la plantilla de esta entidad sobrepasa los 50 años y es más vulnerable a la COVID-19.

El resto, prácticamente no tiene un horario definido, “en dependencia de las encomiendas del día”. Saben  que corren riesgos una vez que sale el carro a trasladar a determinado pasajero, porque el virus es silencioso y muchas veces no se sabe quién lo puede tener.

Eso sí, desinfectan en cada viaje su vehículo, cumplen con las medidas indicadas y usan los medios de protección. Pero, siempre se corren riesgos y algunos están en estos momentos aislados ya que han tenido contacto con personas contagiadas.

Esta es una tarea titánica

Luis Felipe Valido Alvarez, de 47 años. Foto: Thalía Fuentes Puebla/ Cubadebate.

Luis Felipe Valido Álvarez tiene 47 años, y de ellos,12 ha estado detrás de un volante de esta empresa. Todos los días se levanta nunca después de las 5:00 a.m., y llega a su casa pasada las 9:00 p.m. Está seguro de que Cuba ganará la batalla contra la COVID-19, porque hay empeño e inteligencia en cómo se están haciendo las cosas.

Han dado el paso al frente en momentos cruciales para el país como la lucha contra el dengue, el accidente de avión en La Habana, el traslado de combatientes de la Revolución y de diputados a la Asamblea Nacional del Poder Popular, por solo citar algunos ejemplos.“Cuando hay que sacar la cara, incluso a sabiendas de los riesgos y consecuencias, lo hacemos sin dudar”, asegura este taxista cubano.

Desde la llegada del coronavirus a la Isla, están en la primera línea. “Cubataxi en estos momentos tiene una tarea vital. Es una de las caras de nuestro socialismo. Está prácticamente frente a un campo de guerra, donde nuestros enfermos y el pueblo son el eslabón principal, para que el país pueda salir adelante”.

Muchos centros, entidades, y el trasporte público están prácticamente paralizados, y partir de ahí la tarea se ha intensificado. “Lo que está haciendo Cubataxi es totalmente extraordinario, porque no todo el mundo tiene el valor para enfrentar esta misión”.

Según Valido Álvarez, el ser humano hoy día está pasando por un momento de pánico; es más el pánico que lo que realmente está aconteciendo.

“He tenido la oportunidad de hablarle a muchas personas y les he dicho así: ʻsi ustedes desfallecen, si entran en pánico, lo único que van a lograr es abrirle las puertas a la situaciónʼ. Hay que ser sensatos, atentos y tener la mente bien abierta”.

Él sabe que no puede quedarse en su casa porque el país lo necesita, pero exhorta a todos a evitar traslados innecesarios y tomar las medidas de higiene sanitaria. “No hay otra solución. La insensatez y la irresponsabilidad son las que traen como consecuencia los nuevos contagios. Desde que el país dio inicio a este proceso, ¿cuántos casos no han surgido por causa de la irresponsabilidad de las mismas personas?”.

El personal de Cubataxi está en encuentro directo con la población. “No me alcanzan las horas desde que inició este servicio especial. No tengo tiempo ni para hacer una cola del pan o del pollo, ni para nada que no sea estar pocas horas en mi casa”.

“Esta es una tarea titánica“, asegura Valido, quien dice que le ha tocado una misión con matiz social y político.

“He tenido que llevar palabras de aliento a las personas, porque en más de una ocasión los mismos que están en el carro piden consejo sobre cómo va la situación. Trato siempre de trasmitir espíritu, fuerza y esperanza. No hay nada imposible,  solamente una persona tiene que querer y ser responsable y todo saldrá bien”.

Este chofer dice que ha aprendido con el trascurso de los años a tener paciencia, pero, eso sí, a hacer las cosas bien, porque sabe que cuando se acomete una tarea de manera inteligente, el resultado siempre será exitoso.

“Si los médicos aconsejan qué medidas tomar en esta situación, ¿qué le cuesta a la población hacer eso? Simplemente, toca ser sensatos y respetar lo que el gobierno está orientando”.

Ustedes, ¿son héroes anónimos?, pregunto.

“Lo único que hacemos es brindar un servicio, para facilitar la vida de nuestros clientes. Estamos a disposición del que más lo necesite”, concluyó.

uis Felipe Valido Alvarez, de 47 años. Foto: Thalía Fuentes Puebla/ Cubadebate.

Lo más importante es ser disciplinados

El taxi de Ermis Torres Quila está poco tiempo en piquera. Se pasa el día de un lugar a otro, en dependencia del servicio que se le oriente. Tiene 52 años y 16 se los ha dedicado a esta profesión.

“Normalmente los taxistas no levantamos temprano. A veces  son las 4 de la mañana y estamos de pie, porque hay pacientes que tiene que estar a determinada hora en el hospital para las hemodiálisis”.

Ermis Torres Quila. Foto: Thalía Fuentes Puebla/ Cubadebate.

Después de la COVID-19 su rutina de trabajo ha girado 180 grados. Está a disposición del puesto de mando para regresar a los recuperados de la enfermedad hacia sus provincias de origen.

“Lo mismo he ido a Granma, que a Matanzas, Pinar del Río, o aquí mismo en la capital”.

Ermis Torres está consciente del peligro. Para él, lo más importante es ser estrictamente disciplinados y cumplir todas las medidas que están establecidas: fumigar constantemente el carro en la entrada a la base, el lavado de las manos y el distanciamiento social.

En estos días muchas han sido las anécdotas que han vivido. Rememora un traslado de una alta médica de la enfermedad hacia el municipio de Guanajay, en Artemisa. El paciente se contagió con un familiar procedente de Estados Unidos, y tuvo que trasladarse junto a su familia al Hospital Naval. “Me contó que estuvo 17 días en ese centro, y en sus palabras solo había agradecimiento para el personal de salud que lo atendió”.

El mensaje de Torres al pueblo de Cuba es claro: que se tenga aún más conciencia del distanciamiento que hay que mantener entre las personas.

“Esta es una enfermedad que mata, hay que interiorizar eso. Es invisible, por eso los más importante es quedarse en casa”.

Ermis Torres Quila. Foto: Thalía Fuentes Puebla/ Cubadebate.