El teletrabajo es un sistema, no una tarea o una herramienta. Foto: Portal Puente Alto.
El teletrabajo está implantado en el mundo desde hace mucho tiempo, en Cuba se han hecho algunos experimentos, pero la coyuntura derivada del déficit del combustible de septiembre de 2019, y otras razones importantes lo convirtieron en necesidad creciente. Con el azote mundial de la COVID-19 y su impacto en nuestro país se hace más necesario, con el objetivo supremo de preservar la salud de nuestra población, y no minimizar las afectaciones a la economía del país.
Ya que no es lo mismo hablar de teletrabajo en condiciones normales que en una situación excepcional como la generada por la pandemia ocasionada por este nuevo coronavirus, es que decidí organizar este artículo en dos partes. La primera tendrá su foco en la emergencia sanitaria.
El pasado 19 de marzo participé en el Encuentro colateral de Ibergecyt’2020, organizado por GECYT; y conducido por la Dra. C. Diana Salazar Fernández y la MSc. Margarita Rodríguez Ariosa, destacadas trabajadoras de dicha institución y fundadoras de la RED de Capital Humano.
En dicho encuentro participaron profesionales de: IPK, CIGB, CUPET, Editorial Pueblo y Educación, Facultad de Psicología de la Universidad de la Habana, GESTA, COPEXTEL, LABIOFAM, entre otras importantes entidades cubanas.
Además de compartir sobre el estado del arte en la realización del teletrabajo, se compartieron experiencias y se debatió sobre cuatro temas de gran relevancia.
- Impacto del teletrabajo en la organización del trabajo
- Principales barreras en el teletrabajo y cómo mitigarlas
- La evaluación del desempeño del teletrabajador
- Herramientas importantes para que el teletrabajo sea efectivo
Tal como les prometí a los participantes del citado encuentro, comparto en Cubadebate mis convicciones que fueron reforzadas y enriquecidas por lo allí aprendido.
El teletrabajo, que no es lo mismo que trabajar a distancia, ha de verse como algo mucho más que una modalidad de trabajo, es una nueva manera de organización del trabajo, es una manera diferente de lograr un contrato saludable entre empleadores y empleados, es una nueva forma de relacionarse.
El teletrabajo es una manera inteligente y viable de utilizar los conocimientos y competencias técnicas de ciento de miles de jubilados o trabajadores mayores de 60 años con limitaciones para trasladarse de su casa al centro de trabajo.
Pero ante una emergencia sanitaria, obligatoriamente abarca a una gran parte de la población activa, incluyendo a niños y jóvenes en edad escolar.
Cuando se implantan cambios significativos en la manera de participar en la sociedad con la mediación de las TIC, suele ocurrir que intentamos mantener casi iguales los procesos, ocurre el llamado síndrome USTED (Uso Sub Desarrollado de Tecnología Desarrollada)
“El poder real de la tecnología no está en que pueda hacer funcionar mejor los viejos procesos, sino en que les permite a las organizaciones romper reglas y crear nuevas maneras de trabajar; es decir, rediseñar”.
¿Cualquier tipo de trabajo se puede hacer mediante teletrabajo?
Redactor de contenidos. Foto: Juventud Rebelde.
Nos hemos habituados a la generalización impensada o acrítica de buenos resultados. Ante un llamado a emplear una tecnología caminamos más por senderos de imitación que por los apropiados e innovadores. El síndrome del copiar y pegar nos captura.
El teletrabajo es un sistema, no una tarea o una herramienta.
Para diseñar un puesto de teletrabajo, debemos tener en cuenta varios componentes, que comentaré brevemente.
- Caracterización del trabajo a realizar mediante teletrabajo
Qué se hace
Cómo se hace
Con qué se hace
Quién lo hace
Para qué se hace
Cómo se controla
- Requisitos para el teletrabajo (Hw-Sw-Ow-Sw)
1.Artefactos, aparatos o hardware
Computadoras y periféricos
Tabletas, teléfonos inteligentes
Cables, equipos de comunicaciones
Conexiones
Energía eléctrica, baterías.
2.Software
Sistemas operativos
Aplicaciones informáticas horizontales y verticales
Programas para la ciberseguridad
3.Orgware
Organización de la información, almacenamiento, repositorios, bases de datos,
Comunicación institucional
Laborar en el hogar tiene notables diferencias con hacerlo en el centro de trabajo (horarios, locación, concentración, manejo de interrupciones, etc.).
El teletrabajo lleva implícito cambios en la organización de trabajo y aspectos clave como el salario, la normación del trabajo, la seguridad y salud del trabajo y la capacitación.
4.Socialware. Factor humano
Tríada del buen hacer: saber, poder y querer hacer bien las cosas
Relación entre trabajadores y sus jefes.
Comunicación interpersonal
- Marco legal del teletrabajo
Dos caras de una moneda.
Cara A: un cuerpo legal que se piense y se escriba para que las cosas fluyan, para que tengan el gen de la “antitrabadera”.
Cara B: cuerpo legal que asegure justicia en origen y destino, que penalice las violaciones, el delito, el incumplimiento de lo pactado.
No basta con buenas normas jurídicas superiores sino tenemos buenos reglamentos que las aterricen.
Aparecen nuevas figuras: accidentes de trabajo, enfermedades profesionales o laborales.
Un papel importante lo juegan las auditorías al teletrabajo.
- Marco económico-financiero-contable
El teletrabajo impacta y es impactado por esta terna tan importante.
El teletrabajo tiene sus inversiones, costos y gastos.
La entidad empleadora tiene nuevas partidas de gastos y el trabajador también.
La entidad: equipos, contratación de servicios de conectividad, etc.
El teletrabajador: mobiliario apropiado, incremento en el pago de factura de teléfono, electricidad, agua.
La entidad ahorra en alimentación, electricidad, agua, transporte.
El trabajador ahorra en transportación, principalmente en tiempo de traslado.
- El teletrabajo en situaciones excepcionales
Sabemos que una decisión reciente del Primer Secretario del PCC y del Presidente de la República fue activar los Consejos de Defensa Provinciales, en correspondencia con la complejidad del problema que enfrentamos.
La decisión de suspender temporalmente las clases presenciales en todos los niveles de enseñanza, introduce un factor peculiar en el teletrabajo.
El teletrabajador además de lo pactado con su organización empleadora, ha de encargarse del acompañamiento al cuidado de su familia y a organizar o negociar la organización de la continuidad del estudio de los escolares y universitarios. El hogar se convierte en centro de trabajo y de estudio.
Será necesario programar horarios para compartir recursos y conciliar intereses.
En los edificios multifamiliares podrán surgir o incrementarse conflictos de convivencia. Un caso típico es el de la contaminación sonora, ya que no faltarán los equipos de audio a todo volumen, que genera desconcentración en el teletrabajador vecino.
También las interrupciones se hacen más frecuentes, los productos que llegan a las bodegas y centros comerciales, los vendedores ambulantes, aumentan protagonismo.
Es de gran importancia aplicar medidas de ahorro de electricidad y del combustible para cocinar, hervir agua y demás acciones afines. Las familias que utilizamos el gas licuado —las llamadas balitas de gas— y no tenemos otra opción podemos confrontar en breve tiempo una grave situación. El ciclo de reaprovisionamiento se extendió y el gasto mientras dure la emergencia se incrementará sensiblemente.
El teletrabajador ha de utilizar con sabiduría el recurso de conexión a la red. Estar conectado solamente cuando tenga que enviar o recibir información. Sabemos que en ocasiones suele olvidarse que la conexión está activa y estamos trabajando sin necesidad de ella, o todavía peor tuvimos que hacer un alto para atender urgencias del hogar y seguimos conectados.
Los proveedores del servicio de conexión deben asegurar al máximo posible su calidad y robustez. Algo similar debe ocurrir con la empresa de electricidad, para el funcionamiento de televisores y computadoras.
Es muy importante que el teletrabajador tenga claridad en lo que se espera de él, y pueda mantener una comunicación proactiva con su jefe.
Las formas y cuantía del pago salarial deben estar bien establecidas. En algunos casos las horas trabajadas serán la pauta principal y en otros la entrega de resultados parciales o finales previamente acordados.
Estoy seguro que ustedes podrán enriquecer las situaciones y contingencias que existen o surgirán en el teletrabajo en tiempos del nuevo coronavirus, y también plantear dudas y hacer propuestas para que logremos disfrutar el teletrabajo y no sufrirlo.
La segunda parte la escribiré cuando hayamos vencido esta batalla por la salud de cada uno de nosotros, con la menor afectación posible de la economía de nuestro país.
Les aseguro que el teletrabajo como componente esencial de la informatización social tendrá mucho que evolucionar y revolucionar en tiempos normales.