El voly masculino cubano regresó en Lima a una final panamericana después de ocho años. En Gudalajara 2011, la medalla de plata había sido conquistada por los discípulos de Orlando Samuels. Foto: Irene Pérez/ Cubadebate.
Es cierto que lucieron presionados y quizás ansiosos. Se jugó mal desde el punto de vista técnico-táctico. Ante una Argentina inmensa, el equipo cubano se aferró a una sola zona. Como recordarán, pues hace solo unos meses, la distribución de los pases no fue la mejor y los atacadores no estuvieron concentrados net por medio. Tampoco resultó eficaz la toma de decisión en un deporte colectivo como el voleibol, caracterizado por la rapidez de sus acciones.
Sin dudas faltó el extra en la instancia decisiva de los Juegos Panamericanos de Lima. No obstante, después de ocho años, Cuba volvía a una final continental. El país completo soñó con el título y finalmente la medalla de plata contentó a los parciales y vendió esperanzas para nuevos eventos.
“Esta generación tiene buena talla. Puede jugar a cualquier nivel, siempre y cuando se desarrolle desde los puntos de vista técnico-táctico, físico y psicológico”, afirma el ex entrenador Orlando Samuels, vecino del Reparto Antonio Maceo, conocido como Casino Deportivo, en el capitalino municipio Cerro.
Samuels se retiró en 2013, tras dedicarse por casi 50 años a la disciplina de la malla alta. Aunque no necesite presentación, al estar alejado un tiempo de las canchas y los medios, es válido recalcar que como atleta ganó bronce en los Juegos Panamericanos de Winnipeg (1967), oro en Cali (1971) y México (1975). Se agenció también el título en las citas centrocaribeñas de San Juan (1966) y Panamá (1970). En 1972 asistió a los Juegos Olímpicos de Munich.
Desde el banquillo tiene un haber más encumbrado al dirigir la selección nacional que conquistó en 1989 la presea áurea de la Copa del Mundo de la Federación Internacional de Voleibol (FIVB) y las de platas en los campeonatos del orbe de 1990 y 2010. Al igual, obtuvo el metal plateado en la Liga Mundial de Italia 1991, y el de bronce en la de Bulgaria 2012.
En el área, sus equipos se titularon en cuatro torneos de la Confederación de Norte, Centro América y el Caribe (NORCECA), así como en los Juegos Panamericanos de 1991, y en los Centroamericanos de 1986.
Antes de continuar el diálogo, le pregunto por la serenidad que lo distingue –la cual percibí una y otra vez, mientras analizaba el video del subtítulo panamericano de Guadalajara 2011 para el examen final del curso de narración y comentario deportivo-. Me contesta que el carácter flemático es herencia de familia y que promete ser conciso en las declaraciones como cuando solía hablarle a sus jugadores.
—¿Qué le recomienda a los nuevos voleibolistas?
—Disciplina, escuchar a los entrenadores y trabajar consciente de que cuando se represente a Cuba a nivel internacional, se va en nombre del país, provincia, vecinos...
“Aunque esté jubilado, sigo el deporte. Lo veo todo. Este grupo de muchachos acumula el quinto lugar en un clasificatorio del orbe, cuarto en los centroamericanos, segundo en los Panamericanos, o sea, ha mejorado a medida que se ha insertado a nivel mundial.
“Los discípulos de Nicolás Vives tienen buenas perspectivas rumbo a Tokio 2020. En enero hay un preolímpico de la NORCECA. Canadá será sede y principal rival de Cuba. No obstante, los cubanos históricamente le han jugado bien. Pueden ganar, y llegar a la capital nipona mejor plantados que a Río, hace cuatro años. Las otras formaciones convocadas para la vacante: Puerto Rico y México, son de menor calibre. La incorporación de Simón, Hierrezuelo, y si por fin Michael 'El Ruso' Sánchez se recupera, constituirá un plus en el certamen”.
Orlando Samuels junto al colectivo de entredores y atletas que ganaron la medalla de plata en el mundial de Italia 2010. Foto: FIVB
—¿Qué distingue al jugador cubano?
—La fuerza en el ataque, en el bloqueo y el saque. Nunca hemos sido excelentes en la recepción del servicio, defensa de éste y del campo. También es rápido y con buena saltabilidad.
“Tuvimos una época de excelentes acomodadores como Diago, que le decían “El mago”, y durante los 2000 a Raydel Hierrezuelo. Son jugadores que han marcado pauta en esa posición, pero los cubanos se caracterizan por el ataque. Eso el mundo entero lo sabe”.
En estos momentos, los mejores pagados del planeta son cubanos: Robertlandy Simón, Osmany Juantorena, Yoandy Leal, Wilfredo León, Raydel Hierrezuelo. En el equipo ideal del último campeonato mundial de clubes, seleccionaron a cuatro cubanos.
—¿Cuáles fueron sus referentes?
—Aprendimos de la escuela soviética. Aquí estuvieron técnicos rusos, y otras veces, íbamos allá. Durante un tiempo vino un alemán, pero no encajó. Su juego era lento. Después, llegó a Cuba un búlgaro, cuyo sistema se asemejaba al nuestro. Y por último, tuve como referente a los entrenadores cubanos, quienes llevaron al equipo antillano a nivel mundial”.
“En ese tiempo, como los atletas no teníamos talla, se debía lograr una táctica diferente. Todos dominábamos los fundamentos y cometíamos pocos errores. Luego, a mediados de los 70, se comenzó a desarrollar mejor el físico”.
Victoria cubana ante Rusia (3 sets por dos) en la final del voly femenino de los Juegos Olímpicos de Sydney 2000. Foto: Scott Barbour/ALLSPORT
—Siempre dirigió a los conjuntos masculinos, pero sé que también estuvo pendiente de las Espectaculares Morenas de Caribe. ¿Cuáles consideran que sean las claves del éxito?
—Tuvieron a un extraordinario entrenador que fue Eugenio George, además de los auxiliares Antonio Perdomo, Luis Felipe Calderón, Antonio Pérez Vento, entre otros. Respecto a la fuerza, se podían comparar con los hombres. Jugaban contra equipos varoniles y les ganaban. En cuanto a la preparación física, estaban por encima del nivel del resto del mundo.
“Era un juego basado en la fuerza, con un sistema de 4-2, pero con buenas pasadoras, las cuales atacaban como atacadoras y éstas últimas lo hacían como jugadoras de primera división. Las centrales eran fenomenales. Era muy difícil superar a las cubanas.
—¿Entre los hombres que ha tenido bajo su égida, pudiera sacar un dream team?
—Es complicado. Hay jugadores que fueron los más influyentes de su época. Tuvimos en los ´70 a Carlos Ruiz, Raúl Vilches, Pérez Vento.
“Posteriormente, a Despaigne, Diago, Simón, Juantorena, Leal, León. Buscábamos jugadores de nivel mundial. Porque si no los preparas a esa categoría, olvídate, no llegas. Tienes que tratar que demuestren sus condiciones, que jueguen con ese mismo rendimiento en la competencia internacional.
“Si no logras esto, los que se sumen a la selección, lo harán a un nivel más bajo. No conseguirán el estado óptimo y perderán con equipos inferiores.
“Por eso exigíamos al máximo y la estrategia dio resultado. Cuba siempre estuvo del 1 al 3, rivalizando con Italia en los careos más importantes. Tuvimos cuatro años en los que en la competencia fundamental perdíamos un solo juego”.
Samuels, prosiguió con la descripción de sus recuerdos y sacó la cuenta de los aciertos en el área. “Dominábamos a Estados Unidos, clasificábamos para los Juegos Olímpicos y ellos no. Además, ganábamos el boleto rumbo a la Copa del Mundo y el torneo grande, pero ahora los planteles norteamericanos se han desarrollado más y la realidad es otra.
“Antes, asistíamos a las Ligas de las Naciones. Cuba este año estuvo a punto de acceder, pero cedió en el último desafío, o sea, se ha perdido fogueo. Además se ha afectado la continuidad, muchos atletas han decidido irse. Se forman aquí, llegan a nivel mundial en nuestros tabloncillos y después se marchan.
“La escuela cubana, también, ha sufrido el éxodo de profesores. Todos los que formaron parte de ese claustro, ya no están. Ahora se forma uno nuevo.
“Les he dicho: `llámenme, estoy aquí, puedo ir´. Ellos tienen mi teléfono. Las pocas veces que lo han hecho, he ido. Pero en realidad, no me llaman mucho”.
Duele que quien pulió tantas perlas en el país tenga escasas oportunidades de asesorar para intentar devolverle la gloria al voleibol cubano. Orlando Samuels, dueño de un palmarés como ningún otro director de equipos masculinos en Cuba, llegó a formar ocho selecciones tras las incesantes bajas de los jugadores y siempre obtuvo resultados.
Duele que un preparador talentoso, y de solidez pedagógica como él, siga el deporte por la tv y no desde los centros de alto rendimiento. Eso ya es otro asunto, pero bien vale un remate que ponga las cosas en su sitio.
Samuels dirigió el ciclo más exitoso del voleibol cubano. Foto: Cortesía de la autora.
El camagüeyano Orlando Samuels cumplirá 73 años en diciembre. Foto: Cortesía de la autora.
Orlando Samuels, sigue el deporte desde su hogar, ubicado en el Casino Deportivo. Foto: Cortesía de la autora.