Desolación escolar

“Esto es una desolación”, dijo  Linette Anadón, la directora de la escuela Salvador Busquets, de Ponce, Puerto Rico, uno de los 179 planteles públicos que cerrarán sus puertas a finales de este mes por orden del Departamento de Educación de la isla que hizo el anuncio el viernes pasado. (Fuente: BBC Mundo)
Guillermo Tell

Tal como coinciden diversas fuentes se trata del cierre de mayor escala en la historia de Puerto Rico, que afecta a más de dos mil 700 maestros y supone el traslado de unos 27 mil alumnos a otras escuelas para el inicio del nuevo curso escolar en agosto. Entre estos los que viven en zonas rurales, a punto de ver sus aulas desaparecer, sin ningún otro horizonte.

Quienes se oponen a la medida señalan que afectará sobre todo a los estudiantes menos favorecidos, los matriculados en las escuelas públicas, cuyo 80 por ciento vive por debajo del umbral de la pobreza, que ya es del 45 por ciento en ese territorio sacudido en la actualidad por una grave crisis económica.

En días recientes, el llamado estado libre asociado de Estados Unidos, se declaró en quiebra para reestructurar una deuda fiscal de 73 mil millones de dólares, lo que ha tenido también grave alcance universitario, y generado irreductibles protestas estudiantiles y académicas, ante otras limitaciones más  impuestas al derecho humano a la educación superior.

Así andan las cosas en el único territorio de nuestra patria americana sin independencia, bajo enmascarada sujeción colonial.