La diferencia de ingresos entre los más ricos y los más pobres de EE.UU. ha superado en la última década a la de varios países de Latinoamérica, tradicionalmente considerada la región más desigual del mundo. (Fuente: revista The Atlantic)
Guillermo TellA tenor con el coeficiente Gini, una fórmula usada por la CIA en su libro de Datos del Mundo al que suelen recurrir académicos y periodistas, Estados Unidos registra hoy más desigualdad que Venezuela, y mientras en la última década países como Chile, Brasil o México redujeron, aunque con límites, diferencias de poder adquisitivo entre los polos sociales, en la primera potencia mundial ha ocurrido todo lo contrario.
De acuerdo con datos de la Oficina Presupuestaria del Congreso, el 1% más rico del país concentra el 19,4% de los ingresos, el doble que en 1979 y más que el 40% más pobre. Por ese camino, pronostican autorizados profesores, al menos Estados Unidos en su conjunto corre el riesgo de parecerse a un Estado como Texas, donde los indicadores sociales son "terribles".
Para diversos analistas esa tendencia comenzó a manifestarse a finales la década de los años 70 y se aceleró durante el mandato de George W. Bush, con la reducción de los impuestos a los ricos y los gastos en programas sociales.
¿Del esplendor a la decadencia?