Son palabras de Francisco Madariaga, también llamado el "nieto 101". Es la forma de identificarlo como uno de decenas de niños hijos de desaparecidos durante el último gobierno militar en Argentina, entre 1976 y 1983. (Fuente: BBC Mundo, Cono Sur)
Guillermo TellLa apertura del esperado juicio, una dilatada deuda con las víctimas, coloca en el merecido banquillo a los ex gobernantes de facto de triste recordación Jorge Rafael Videla y Reynaldo Bignone, y a otras seis personas más, acusadas de participación en la campaña de apropiación de menores. Todos ellos, y los que aún deben faltar, después de convertir con saña a las criaturas en huérfanos, los entregaban a parejas adictas al régimen, como si se trataran de "un regalo de guerra", al decir conmovedor de Madaragia.
Fueron frutos amargos de la Operación Cóndor trazada y orquestada por el aguila imperial, tentado siempre a repetirla si es menestar para mantener el dominio sobre nuestras tierras de América y sofocar ansias de independencia, voces contestarias. Para que nunca se borre de la memoria histórica, aunque los tiempos parezcan haber cambiado.