Entre 1973 y 1978, en una vieja casona en las afueras de Santiago de Chile conocida como Villa Grimaldi, se llevaron a cabo algunos de los crímenes de lesa humanidad más cruentos del régimen militar de Augusto Pinochet (1973-1990). En los años ochenta, el Cuartel Terranova -como fue rebautizado- fue demolido por los militares, que no dejaron huella de las atrocidades que allí se habían cometido. Ahora, gracias a un proyecto humanitario, la historia oculta de Villa Grimaldi volvió a encontrar su voz y a ver la luz. (Fuente: BBC)
Guillermo TellUnas 120 personas de las cuatro mil 500 que fueron encerradas y torturadas en aquel centro de detención clandestina de la Dirección de Inteligencia (DINA), han comenzado a construir un archivo de voces, muchas veces quebradas por el dolor, para que nadie olvide.
A falta de registros oficiales de detenidos, claro está, los artífices de este proyecto debieron dedicaron años a rastrear y localizar a sobrevivientes familiares de desaparecidos, además de otros testigos que, a través de sus relatos, recrean lo que pasó en aquel lugar, que van transmitiendo imágenes y sensaciones a quienes no lo vivieron, ni siquiera habían nacido en aquellos años oscuros, y también a incrédulos y olvidadizos.
Una excelente receta preventiva sobre lo que puede repetirse cuando el golpismo blande su garra sangrienta sobre nuestras tierras, tan alentado y amparado como lo fue por ejemplo la Operación Cóndor, por el imperio regente, siempre al acecho hegemónico e interesado. Y qué mucho menos se olvide.