Distancia y categoría

El Royal Monceau es un monumento a la elegancia de la clase alta.Es uno de los hoteles super lujosos que serán inaugurados en París durante los próximos meses, cada uno diseñado especialmente para los multimillonarios. (Fuente: BBC)
Guillermo Tell

La clase francesa de la danza de los millones se ufana de disponer pronto de nuevos templos del culto a la opulencia y el derroche exclusivos, donde una noche de estancia más cara puede llegar a costar ¡26 mil dólares! Vaya insultante patada en un mundo en el que otros millones, pero de personas, apenas sobreviven con un dólar diario.

Pero al menos los huéspedes no tendrán que ir lejos, porque en sus alrededores, dándoles en sus narices cerca del 13% de los parisinos viven bajo la línea de la pobreza y la desigualdad social ha estado creciendo, mientras el predominio de las tiendas y restaurantes dirigidos a la clase alta hace subir el precio de los arriendos en la ciudad a niveles que están por sobre las personas que viven en casas del sector medio.

Hay que mantener bien evidente la distancia y categoría, tal como disponen las reglas de las sociedades capitalistas en desenfrenado tren ultra liberal, aunque la locomotora de la economía mundial se siga descarrilando.