Alexis Díaz Pimienta es el presidente de honor de la XIV edición de la Feria Internacional Cubadisco, que se celebrará del 15 al 23 de mayo del 2010, dedicada a la música campesina cubana, una de las más genuinas expresiones de la cultura del país caribeño.
Pudiera decirse, con razón, que este año la fiesta habitual del disco nos convoca con una sazón especial que va a agradarle hasta al más pinto de la paloma. Desde que, al concluir el evento en 2009, se anunciara que la presente edición estaría dedicada a la música campesina, era de suponer que uno de los protagonistas de este arte en nuestro país, Alexis Díaz Pimienta, tendría mucho que ver con su diseño general. Era como para sentarse a esperar lo bueno que se nos avecina y, en efecto, ahí mismo tenemos los primeros acentos de la cantoría y demás episodios que al dinámico poeta se le ha ocurrido caracterizar como "la guajirá".
Algo muy especial se desprenderá --con esos truenos-- de la arrancada impetuosa que la gente se ha encargado de darle, desde la alborada del primer día, a este mayo donde el aburrimiento no va a encontrar sitio para posarse. Era de suponerse (y acabo de comprobarlo gracias a un buen amigo de esos que se enteran de todo con pelos y señales) que algo insólito nos traería de regalo Cubadisco 2010. En efecto, ya se anuncia, para los proximos días, un campeonato de pies forzados. Tal como lo digo y lo repito. Presidido por el rigor en la selección de los participantes y el acierto en la designación de las plazas donde se efectuarán las diferentes fases del torneo, entre el 12 y el 15 de este mes (Limonar, Güines y los jardines de la Tropical) todo está listo para que culmine exitosamente una de las iniciativas más buenas y sanas de cuantas hayan podido germinar en los últimos tiempos.
No en balde me ha escrito con tanto entusiasmo anunciando su participación en el evento, mi amigo Raúl Rodríguez, el joven guitarrista sevillano que desde 1997 viene explorando y poniendo en práctica toda una serie de intuiciones en cuanto a la introducción del tres cubano en el mundo de la música flamenca. Esto se ha puesto en evidencia a partir de los trabajos del inquieto intérprete en diálogo frecuente con el propio Pimienta, a través de sus grabaciones con el grupo Son de la frontera y, muy especialmente, en los trabajos concebidos para el repertorio de su madre, la cantante Martirio, apreciables en sus presentaciones en directo así como en el abundante trabajo discográfico registrado en el transcurso de estoa años.
Lo más lindo de todo, lo más conmovedor, se desprende de esa ilusión del músico cifrada en acercarse desde la desembocadura del río Guadiana a Limonar y a Güines, para beber en la sabiduría y en las tradiciones del pueblo cubano con un ansia que, viniendo de semejante artista, corona a los protagonistas de nuestra música campesina como príncipes del espíritu y convierte a esos modestos y entrañables puntos de nuestro paisaje en finísimas capitales del saber.
Pienso en Luis Gómez, el rey cienfueguero de la décima, creador de la copla trailará y trato de imaginar cómo hubiera sido su júbilo ante esta fiesta del arte nacional, si no se nos hubiera marchado. Pero no, lo mejor será aplaudir la llegada inminente del encuentro, dejar pendiente para un próximo domingo la cuenta con el cantor sureño. disponernos a afinar el entendimiento y apretar las clavijas para el mejor disfrute de lo que se avecina, en este mes de mayo, gracias a Cubadisco 2010.
Almendares, 2 de mayo de 2010