Por qué sentirse parte de la UJC, 61 años después. Te invito a enterarte

Foto: Cortesía del autor

Inicialmente mi intención era escribir mis impresiones sobre el inolvidable encuentro de más de 50 veteranos juveniles con parte del Buró Nacional de la UJC, realizado el pasado 30 de marzo. Pero cuando he podido conocer lo que se ha seguido haciendo en todo el país en saludo al 61aniversario de nuestra UJC y el 62 de la OPJM, decidí ir un poco más allá.

Yo estuve militando en la UJC por más de 20 años, y junto a ella sigo todavía porque de las organizaciones que se aman y que te ayudaron a forjar, jamás se sale.

Con total sinceridad afirmo que la actual dirección nacional de la UJC viene gestando un cambio en los métodos y estilos de dirección que además de ser hijos de su tiempo también tienen la virtud de hurgar en la historia, para sacar de ella el mayor provecho.

Según mis estadísticas oficiosas, la UJC ha tenido 15 primeros secretarios, desde Joel Iglesias hasta Aylín Álvarez, no cuento a quienes ejercieron suplencia temporal; de ellos 10 hombres y cinco mujeres (Victoria, Liudmila, Susely, Yuniasky y Aylín).

No es necesario argumentar que estamos en la situación más compleja para dar continuidad a nuestra Revolución Cubana, y no porque no hayan existido otros momentos críticos, afortunadamente vencidos, sino porque hay más historia acumulada, cuanto más tenemos que perder, cuando la virulencia de enemigos políticos y adversidades de la naturaleza nos han golpeado con más frecuencia en menos tiempo.

No soy historiador de la UJC, soy un humilde protagonista y acompañante activo  en sus venturas y desventuras. En sus errores y sus aciertos.

Tengo razones para lo que afirmo sobre la actual dirección nacional de la UJC.

Aquí comparto unas pocas:

Foto: Cortesía del autor

¿Cómo lograr que los jóvenes sientan y construyan en Cuba su proyecto de vida? ¿Cómo lograr que todos los jóvenes encuentren su espacio en la Unión de Jóvenes Comunistas? ¿Cómo lograr, desde la base, dar respuesta a los principales problemas e inquietudes que tienen en la Cuba de hoy nuestros muchachos?

¿Cómo lograr que cada militante se perfeccione constantemente? ¿Cómo lograr que la vanguardia involucre a todos los jóvenes? ¿Cómo formar mejor a los muchachos y con ellos al futuro que desde el presente construimos en Cuba?

A esas y otras muchas cuestiones busca dar respuestas dicha Estrategia que fue aprobada durante un Pleno Extraordinario del Comité Nacional de esta Organización, donde participó el Primer Secretario del Comité Central del Partido Comunista y Presidente de la República, Miguel Díaz-Canel.

Las actividades conmemorativas que se han venido realizando tienen un impacto y alcance integral e integrador. Actividades productivas, políticas, deportivas, artísticas, históricas, todas ellas bien concebidas, con buen gusto con frescura juvenil, con sentido del momento histórico.

Fui testigo de juegos de pelota en aniversarios de la UJC, pero que una mujer, primera secretaria del Comité Nacional de la UJC se enfrente desde la lomita al primer secretario del Comité Central del PCC en el cajón de bateo, eso es inédito. Gracias a Miguel, que rima con Fidel, y a Aylín por ese episodio inédito.

Sé que el acto central en el complejo escultórico Che Guevara de Santa Clara, será histórico; como también la velada artística en Cienfuegos.

Pero de lo que puedo hablar como testimoniante es del Encuentro del pasado 30 de marzo.

Ya varios  de mis compañeros de aquellos años, escribieron excelentes crónicas, Remigio, Sautié, Víctor Manuel, Daniel... Ellos lo hicieron en Facebook con buena visibilidad, yo decidí hacerlo en Cubadebate, que es parte de mi entorno de pensamiento y socialización de ideas y fuente de motivación Para Pensar

Por tanto, no será esta publicación la clásica crónica periodista, sino una expresión de razones y emociones de lo que viví, lo que vivimos la mañana-tarde del pasado jueves 30 de marzo, en una instalación emblemática de la UJC, parte de lo que fue la sede del Comité Internacional Preparatorio del XI Festival Mundial de la Juventud y los Estudiantes, primero en realizarse en América.

Allí estuvimos varias generaciones de dirigentes de la UJC, los más veteranos: octogenarios, septuagenarios, sexagenarios y cincuentenarios, junto a parte del actual Buró Nacional de la UJC, encabezada por su primera secretaria Aylín Álvarez García.

Foto: Cortesía del autor

Sabemos que faltaron algunos que merecían estar, pero estoy seguro que estarán en próximos encuentros.

Después de cantar nuestro Himno Nacional, la compañera Aylín dijo palabras muy profundas e importantes. Nos hizo pensar que estábamos en una sesión extraordinaria de un pleno ampliado del Comité Nacional de la UJC, con la magia de transitar por años ya vividos y de pronto convertidos en presente.

Explicó el Programa de Actividades por el 61 aniversario de la UJC y el 62 de los Pioneros. En lo personal me llamó mucho la atención la frescura y creatividad juvenil del contenido de dicho Programa.

Asimismo, sin leer papel alguno, explicó los principales ejes temáticos de la Estrategia de la UJC ya mencionada. Todos esos ejes de la mayor importancia y trascendencia para la continuidad de la Revolución.

Foto: Cortesía del autor

Se hizo entrega a cada invitado de una postal de reconocimiento, firmada por Aylín.

No siempre los encuentros promovieron el intercambio de opiniones y la necesaria rememoración, pero este sí lo hizo y sin esquematismo.

Ovidio Cabrera fundador de la UJC, y pulóver recién estrado en pecho, pronunció palabras de agradecimiento, reflexiones y sugerencias. Pudimos hablar más de 15 veteranos juveniles.

Fue así que una de las primeras intervenciones no planificada fue de un querido veterano juvenil Luis Miyares, que violín en manos, nos deleitó con cinco piezas musicales, cerrando con Cuba que linda es Cuba, la del Fidel en la Montaña, un rubí cinco franjas y una estrella.

Todos los que hablamos agradecimos la invitación; hicimos alusión a la importancia de escribir la historia de la UJC, contando con los testimonios de algunos, principalmente de los octogenarios; reconocimos las virtudes profesionales y personales de Aylín Álvarez, no faltaron lindos piropos. Hubo importantes sugerencias, entre ellas destaco la convocatoria a grupos de veteranos juveniles por unidades temáticas preconcebidas, realizándose en escenarios afines a los temas que se aborden.

Hubo anécdotas, para mí desconocidas y de una gran trascendencia histórica y revolucionaria, muchas de ellas vinculadas con Fidel, con el Che, con Jaime Crombet.

Un veterano juvenil con sombrero, implantó record hablando.

No faltó la parte artística a cargo de miembros de la Brigada de Instructores de Arte, dos talentosas cantantes y un émulo del acuarelista de la poesía cubana. Hubo un querido Santiaguero atrevido de apellido Colomé, que tiró buenos pasillos respondiendo al reto de una de las cantantes. Precisamente Colomé llevó un ejemplar de su libro sobre la UJC, recientemente publicado.

Pero el cierre de oro lo hizo nuestra Secretaria Aylín, que complaciendo peticiones, interpretó una canción de Kiki Corona, muy bien seleccionada, y cuyo estribillo todos cantamos junto a ella. Yo la filmé desde mi móvil y mucho me gustaría que los colegas de Cubadebate puedan incluirlo en esta publicación. Tal vez la UJC tenga una filmación de mayor calidad.

Y antes de ir para compartir un sabroso almuerzo, muchos pudimos lograr una foto con nuestra Secretaria.

Como siempre digo en mis publicaciones, espero que los lectores y en especial los participantes en el Encuentro, puedan enriquecer, esto que escribí con un cariño que reafirma por qué me siento  parte de la UJC, 61 años después.