Carlos Martí es de la escuela de directores que siempre, siempre, habrá que reverenciar en la historia de la pelota cubana. Foto: Tomada de la página en Facebook del autor.
Carlos Martí es de la escuela de directores que siempre, siempre, habrá que reverenciar en la historia de la pelota cubana, aunque abuse del toque de bola en el béisbol moderno, no asimile los conceptos de sabermetría igual que los mentores más jóvenes o diga verdades muy duras que no siempre quieren escuchar algunos decisores.
Ahora su respuesta en la conferencia de prensa sobre lo que debiera mejorar o cambiar en la Liga Élite del Béisbol Cubano alarmó a muchos en las redes sociales, pero lo real es que primó la sinceridad, la experiencia y esos “oídos pegados a la tierra”, pues durante los últimos tres meses lo dicho por él es lo que vienen comentando los jugadores y entrenadores que participaron en un certamen necesario, pero que tuvo infinidades de baches desde su concepción.
Carlos no anduvo con medias tintas ante los periodistas. Dijo que para una justa superior como se pretende debe haber mejor atención al pelotero, más comodidades, mejores salarios y que no debía obnubilarnos la afición que regresó a los estadios en los play off porque “lo demás fue un desastre”. Y es real tal afirmación no solo porque lo diga él, pues la prensa y los fanáticos más afiebrados lo han reconocido en todos los espacios, virtuales y no virtuales.
Nadie como él, que dirige en nuestras campañas cuando muchos de los que están al frente del béisbol y el movimiento deportivo cubano eran niños, jóvenes o no había nacido, tiene toda la autoridad moral para expresarse así y acto seguido bajar la cabeza, enjuagarse los ojos y dar una exclusiva que duele al pueblo de Granma y todos los simpatizantes ganados con su transparente personalidad: “la retirada mía está al doblar de la esquina”.
Estoy convencido que Carlos Martí es tal vez el último guerrero en Cuba de aquella generación que en los años 60 se graduó para echar pa´lante nuestro deporte nacional. Carga sobre sus hombros premios de los que no se jacta (cuatro títulos nacionales y podios internacionales con categorías juveniles y élites) y es hoy el más longevo de nuestros mentores en activo, y a su vez el de más victorias en nuestras series nacionales.
Por eso tiene todo el derecho y prestigio para lanzar sus palabras de lo que hay que mejorar en una futura segunda edición de la Liga Élite. Fue directo y sin ambages como acostumbra a conversar con sus amigos. Por supuesto, siempre habrá quien piense en que no era el momento o que esa ropa se lave internamente y no frente a millones de televidentes. Sin embargo, todo se derrumba ante un titular de Caguairán: “Palabras de Martí, del Carlos que sabe de pelota”.
(Tomado de la página en Facebook del autor)