Raúl junto a los niños de La Colmenita, duranta la inauguración del Centro Fidel Castro Ruz, el 25 de noviembre de 2021. Foto: Tomada del blog Patria y Amor.
Cuando una lo ve besar así a uno de nuestros niños, sabe cuánto va en él de sueños y batallas... Cuántos hermanos celebran con él, emocionados.
Una piensa en aquellos de la Sierra que sin escuelas ni medicinas subían y bajaban lomas mejor que cualquier rebelde, o en aquellos que no sobrevivían a las necesidades y morían sin otra oportunidad. Una sabe que por ellos hubo Moncada, Granma, reencuentro, victorias, frentes guerrilleros, ofensivas vencidas.… contraofensivas definitivas y liberadoras.
Una comprende por qué escribió en su diario, tras el ataque al cuartel de La Plata, primera acción combativa victoriosa de la tropa rebelde, que algún día sobre esos cuarteles se alzarían escuelas, y por eso en el Moncada le dijo a la pequeña Temis que aquella Ciudad Escolar 26 de Julio era la obra de su padre, el amigo José Luis Tasende.
Seguramente, en todo eso pensaba viendo a los pequeños actuar, rememorando la guerrilla que él y el gigante hermano llevaron al triunfo junto a tantos valientes y al pueblo. Pensando, seguro, en Ciro Redondo, que salió en uno de los videos, y que por estas fechas de 1957 caía combatiendo en Mar Verde.
Pensaba y sentía, emocionado, en la obra más hermosa de todas, y en Fidel.
No podía ser de otra forma. La Revolución es inmensa porque hombres enamorados de la vida, como Raúl, la han construido y defendido para la patria.
(Tomado del blog Patria y Amor)