Popi y colegas en un encuentro de la UIC en 2016 para divulgar la historia de la computación en Cuba. Foto: Néstor del Prado
No pretendo escribir una síntesis biográfica de Jesús René Olivera Reyes, alias Popi, fallecido el pasado lunes 10 de agosto; otros deben y pueden hacerlo mejor que yo, de manera que su obra quede recogida para la historia del surgimiento y desarrollo de la computación electrónica en Cuba. Busqué en Ecured y no salió ningún resultado. Mi pretensión es compartir cinco breves testimonios de nuestro andar y desandar común por la vida.
La última vez que conversamos, fue en GECYT, en 2018, pues él quería que le copiara algunos videos del conversatorio que tuvimos, junto a otros hacedores de la computación en Cuba, allá en la Plaza América de Varadero. Las conversaciones entre nosotros casi siempre tomaban caminos insospechados, entre recuerdos memorables; bromas y reflexiones sobre el futuro.
En ese día, con su carácter jaranero me hizo esta propuesta: “Yo te llevo unos añitos, y te propongo un pacto, en que muy probablemente la tarea será tuya. El sobreviviente escribirá y publicará sus testimonios sobre el de nosotros dos que le toque partir primero de este mundo”. Yo le dije: “Ñooo hermano, se me erizaron los pelos” y le riposté. “¿Por qué no nos ponemos de acuerdo y partimos simultáneamente para que esa tarea le toque a otro?”.
Se sonrió y me dijo: “Vamos a dejar ese pacto tranquilo que todavía hay Popi y Néstor para rato”.
Son varios mis testimonios de y con Popi, pero me centraré en estos cinco.
- Su participación en la entrada de las microcomputadoras en Cuba, en los primeros años de la década 1980-1989.
- Su participación como profesor en la Maestría Ejecutiva EOI-CENSAI de la que fue profesor de la asignatura Arquitectura de microprocesadores y Redes, en 2001-2004.
- El conversatorio en Matanzas dedicado a Fidel y la Computación en Cuba, realizado en noviembre de 2016.
- Intercambio epistolar del Comité Organizador del evento internacional Historia de la Computación en América Latina “HICAL 2018”.
- Mi persecución, yo en mi Lada ya machucado y él en su Lada restaurado, para indagar algo y quedar con mi conciencia tranquila.
I
Jesús René Olivera Reyes, alias Popi. Foto: Néstor del Prado
La entrada con cierta masividad de las microcomputadoras de 8 bit en Cuba se produjo a partir de 1982. Entonces yo era vicepresidente del INSAC (Instituto Nacional de Sistemas Automatizados y Técnicas de Computación), organismo de la Administración del Estado. Varios ministerios comenzaron a comprar para sus organizaciones, microcomputadoras de diferentes marcas (NEC, CASSIO, TOSHIBA, SANYO, OLIVETTI, IBM,...). En el INSAC se comenzaba la producción de la microcomputadora de 8 bit CID-1408.
Popi se convirtió en un experto en microcomputadoras, su arquitectura y sistema operativo, y el ministro del Ministerio de Educación Superior MES, el querido compañero Fernando Vecino le dio la tarea de comprar en Japón 300 microcomputadoras; luego de comparar y analizar se decidió por la NEC, esos equipos resultaron ser muy robustos. Popi participó en varias de las reuniones que yo presidí con los directores de Computación de los ministerios (René, Benitez, Travieso, Barreras, Mansilla, Dorita,…) con el objetivo de ordenar la entrada al país de dichos equipos. Pero no voy a profundizar en este asunto que bien merece un artículo aparte.
Popi siempre adoptó una actitud colaborativa en aquellas álgidas discusiones. Jamás subestimó la producción nacional, y fue consecuente con la misión a él asignada. Para traer esas 300 microcomputadoras NEC, Popi puso su probada inteligencia intelectual y emocional, y cumplió a pesar del bloqueo externo e interno. Escucharlo contar sus peripecias, fue un privilegio que algunos hemos tenido, y que algunos guardamos en soporte electrónico.
Popi era un especialista en computación todo terreno, que siempre abogó e hizo por la capacitación de los usuarios de las computadoras.
II
Recién creado el Ministerio de la Informática y las Comunicaciones, el ministro Ignacio me dio la tarea de coordinar la realización en Cuba de una maestría ejecutiva en Computación y Telecomunicaciones, que la Escuela de Organización Industrial de España, tenía montada para América Latina. Entonces yo era el director del Centro Nacional de Superación y Adiestramiento en Informática (CENSAI).
En pocos meses pusimos en macha la primera edición de la maestría ejecutiva EOI-CENSAI (Diplomado a los efectos del posgrado rectorado por el MES). Llegamos a realizar cuatro ediciones, en que se graduaron 128 profesionales de más de 30 instituciones nacionales cubanas. Popi fue uno de los profesores desde la primera edición.
Los contenidos principales impartidos por él fueron:
Arquitecturas del hardware, Caracterización de los sistemas computacionales, Arquitecturas distribuidas, Arquitecturas cliente servidor, Comunicaciones LAN y redes WAN.
En sus clases Popi viajaba al futuro con una locuacidad extraordinaria. Popi fue uno de los profesores más reconocidos por los alumnos en las encuestas anónimas que se realizaban al final del programa lectivo.
Recuerdo que en mis esfuerzos por darle un carácter oficial ante el MES, acudí a Popi para que me ayudara en ese acto de convencimiento. Me dijo que lo exploraría, y a los pocos días me dijo con la franqueza que siempre lo caracterizó, que lo que sucedía era que algunos funcionarios decisores del MES, estaban celosos y por eso no me daban respuesta.
III
Por invitación del ingeniero Fidel Pancorbo, representante de la Unión de Informáticos de Cuba (UIC) en Matanzas, y con el apoyo directo de María Esther Alfonso y de Tatiana Delgado, presidenta y vicepresidenta nacional de la UIC, se organizaron dos encuentros el 24 de noviembre de 2016, para divulgar la historia de la computación en Cuba, y el papel de Fidel.
El primero se realizó en la Universidad Camilo Cienfuegos, y el segundo en la Plaza América de Varadero. Participamos: José Fernández, Jorge Barreras, Melchor Gil, Miguel Katrib, Popi Olivera y yo. Popi no pudo estar en el encuentro con la Universidad por coincidirle con otro compromiso familiar ineludible.
Popi realizó una brillante y aplaudida intervención en la que contó las peripecias de la entrada en Cuba de las 300 microcomputadoras NEC en 1983.
En una parte de su intervención les dejó a los asistentes dos ideas que caracterizan su visión y convicción.
Habló de la agenda “Conecta 2020”, programa internacional que avizoraba el vuelco mundial en el campo de la informática, demostrando que era un adelantado, un visionario.
Dijo que por mucho que nos amenazara Trump, no nos íbamos a rendir. Aquellos conversatorios fueron un homenaje de despedida anticipada a Fidel, que murió al día siguiente.
La mayoría de los videos de esa memorable tarde, lo debe tener el matancero Fidel Pancorbo. Yo intentaré compartir uno de los videos de Popi, con el apoyo de los colegas de Cubadebate.
A continuación algunas fotos:
Encuentro para divulgar la historia de la computación en Cuba en 2016. Foto: Néstor del Prado
Jesús René Olivera Reyes, alias Popi. Foto: Néstor del Prado
IV
Preparando la actividad científica de HICAL 2018, Popi le escribió al presidente del Comité Científico, José Lavandero.
Lavandero:
A finales del pasado mes de diciembre, te envié algunas opiniones y opciones para la conformación de mi mesa redonda. La principal razón es que, por su importancia, estimo que debemos colegiar el contenido de cada una de las tres mesas redondas, dado que, a diferencia de los trabajos que individualmente se presentan, que son el resultado de estudios individuales, ellas constituyen el desarrollo de encuentros colectivos, donde varios panelistas expresan sus visiones.
Con respecto a la mesa redonda de La Historia de la Informática en América Latina te envié tres propuestas de configuración. Sin tener un orden de importancia, mostraba lo siguiente:
Opción 1: Desglosar nuestra historia en varios períodos, en orden cronológico, y seleccionar los panelistas de cada uno de esos segmentos.
Dichos períodos pudieran coincidir o no con los presentados en el libro “Historias de las TIC en América Latina y el Caribe”, pero descritos por panelistas cubanos que pudieran enriquecer lo del libro o aportar distintas visiones. Pudiéramos seleccionar cuales serían los panelistas cubanos.
Opción 2: Ocupar el tiempo de la mesa redonda con la presentación del libro “Historias de las TIC en América Latina y el Caribe”, por su(s) autor(es), participando panelistas cubanos, que enriquezcan la presentación, ya sea aportando nuevos elementos de importancia que enriquezcan o corrijan lo presentado.
Opción 3: Un panel internacional que, independiente de lo tratado en el libro mencionado, presenten un extracto de la historia en varios países, Cuba, México, Colombia y otros.
Saludos a todos,
Popi
Estas fueron mis opiniones, que evidencian mi aprecio y respeto por Popi.
Opiniones de Néstor:
Indiscutiblemente el ilustre Popi mantiene activa su capacidad analítica y proactiva. Gracias hermano por seguir en talla.
Yo opino que antes de decidirnos por una de las opciones propuestas por Popi o alguna combinación de ellas, es importante conocer con certeza aceptable la participación de los candidatos a panelistas. En este tipo de comunicación grupal resultan decisivas tres cuestiones:
- Un panelista bien seleccionado, con un mínimo de virtud comunicativa y con capacidad para ajustarse en tiempo y contenido al tema.
- Una adecuada negociación con los panelistas para que hagan bien la tarea.
- Un moderador con oficio y carisma. Eso en el caso de Popi, lo doy por descontado.
V
Saliendo de una reunión en la Universidad de La Habana, nos despedimos con el cariño mutuo de siempre, en los bajos de la biblioteca central Rubén Martínez Villena. Él tenía parqueado su Lada, si mal no recuerdo pintado de verde metálico, casi frente al Aula Magna. Yo veo que al doblar para salir por la puerta que da a la calle Universidad, se encarama en la acera, pero logra rápidamente el control del auto sin mayores consecuencias. Yo tenía parqueado mi auto en la calle de la Plaza Cadenas (Ignacio Agramonte), y me pongo en urgente persecución. Lo alcanzo a la altura de G y 23; le hago seña para que doblara en G y 21.
Ambos nos bajamos y al juntarnos, me pregunta ¿qué sucedió? “Eso quiero saber yo, por qué te encaramaste en la acera en la esquina del Aula Magna”.
“¿Te sientes bien?” Y me dice: “Tranquilo hermano, yo estoy bien, me puse a mirar a una criollita de Wilson que estaba subiendo por la calle perpendicular, hacia la Colina. Ya me doy cuenta que no puedo estar practicando el ‘procesamiento paralelo’”.
Y al despedirse me dijo: “Tú sí que me tienes buen aprecio”.
Termino expresando mi gratitud al ver el tuit publicado por nuestro presidente, Miguel Díaz-Canel Bermúdez, rindiendo homenaje al gran ser humano Popi Olivera.
Queda pendiente la tarea de escribir la biografía de Jesús René Olivera Reyes, nuestro querido Popi.
“Hermano Popi, tú tenías razón, me tocó testimoniar a mí. Ya nos encontraremospor el más allá”.
Comentario del Dr. C. Miguel Katrib
El Dr. C. Miguel Katrib Mora, mi compañero de grupo en la carrera universitaria (1966-1972), estuvo entre los seis panelistas que hablamos sobre la historia de la Computación en Cuba, en aquella memorable tarde del 24 de noviembre de 2016. Él accedió a mi insistencia de que escribiera algún testimonio, y con su autorización lo comparto en este artículo que ya acumula más de 50 entradas.
Le agradezco a la indispensable Dinella, asistente de nuestra columna Para Pensar, haber logrado que la imagen en el comentario de Katrib se haya podido publicar. Se trata de una caricatura a ellos dos y a sus respectivas esposas, Edilia y Maruchi.
Miguel Katrib dijo:
“Parece que se fue, pero no se ha ido, un hermano y colega de 1 000 batallas. Líder en la introducción de las microcomputadoras en el país. Visionario siempre dedicado a llevar las ideas y tecnologías más avanzadas de la computación hasta los resquicios más intransigentes“.
Cuando nos reuníamos para complotar él se quitaba la camiseta CUJAE, yo me quitaba la camiseta UH y nos poníamos ambos la camiseta CUBA.
Popi, Edilia, Maruchi y Katrib.