Sangre azul

Integrantes de la Peña del Chelsea en Cuba. Foto: Cortesía del autor.

Si lo dicen los muchachos de la Peña del Chelsea en Cuba, habrá que creerles. A fin de cuentas, uno lo escucha con tal desparpajo y vehemencia, que llega incluso a convencerse de que tamaño dislate biológico puede ser posible. Porque sí, la sangre que corre por las venas de estos arrebatados del fútbol es tan azul como agua de océano; si fuese roja, si fuese normal, podría confundirse con ciertas simpatías por sus sempiternos rivales del Liverpool y el Mánchester United. Y no, den por sentado que esta conjetura no les agrada ni un ápice.

Tiempos sombríos, casi tanto como el frecuentemente lóbrego cielo londinense, han puesto a prueba la fidelidad de los asiduos a Stanford Bridge. Sin embargo, la respuesta de la afición blue ha sido ejemplar. Pero eso no sorprende. Lo que sí deja al ajeno a semejante afición con la quijada estirada, es que en Cuba, a miles y miles de kilómetros, un grupo de hinchas que en su vida han pronunciado media palabra en inglés y con la beldad del Big Ben solo se han deleitado en fotos, han mantenido incólume la lealtad al club que los enamoró.

La Peña del Chelsea en Cuba ya puede ufanarse de ser uno de los pocos clubs de fans del país reconocidos oficialmente por la entidad a la que siguen. Pero estampar su nacimiento a la fecha en la que legalizaron su sentimiento por el equipo blue, sería una injusticia tremenda con aquellos que han seguido invariablemente a los suyos en las “duras y en las maduras”, desde el éxtasis de ganar una Champions, como sucedió con aquel equipo ultra defensivo dirigido por Roberto Di Mateo, pasando por ligas espectaculares, hasta derrotas sonadas y temporadas para el olvido.

No obstante, tampoco es el Chelsea un club demasiado irregular. Desde la llegada de Roman Abramovich al Bridge, la ruta transitada ha sido generalmente dulce. Por sus filas han pasado leyendas del fútbol mundial y al borde de la línea de cal han ofrecido indicaciones técnicos de primerísimo nivel. La cantera ha sido un sitio del cual han emergido talentos que luego consiguieron relevancia incluso en la selección inglesa y, sobre todo, ha sido una institución muy familiar con todos sus aficionados.

Pero volviendo a los hinchas cubanos, la mejor manera de conocer una historia sumamente atractiva es a través del testimonio de Luis Adrián Martín, actual presidente de la peña:

“Todo inició en el partido de la final de Champions League del 2018 entre Real Madrid y Liverpool, cuando un muchacho llamado Jorthan, quien ama al Chelsea F.C, disfrutó de este partido con varios peñistas y aficionados de ambos clubes. Al ver tanta emoción entre los presentes, se le ocurrió la gran idea de crear un grupo de WhatsApp, con el objetivo de imitar esa tradición de reunirse y poder ver los encuentros de nuestro equipo con verdaderos fanáticos blues.

“Realmente su iniciativa fue un éxito y cuando éramos más de 35 personas en el grupo, decidimos hacer una reunión para conocernos personalmente, y luego vino otra reunión en el portal del Cine Yara, bajo tremendo aguacero, que bien podría reflejar el espíritu de nuestro grupo: compartimos como buenos cubanos, y nos permitimos soñar con mil ideas y planes ambiciosos. Enseguida nos pusimos en función de buscar un local donde poder disfrutar en grandes grupos: caminamos toda La Habana en busca de quien nos abriera las puertas, hasta que finalmente terminamos en el Hotel Saint’s John, en cuyo bar encontramos nuestro primer rincón. Y aunque nuestro primer partido juntos fue una dura derrota a manos del Manchester United 4-0, ese día no nos fuimos tristes.

“Nuestro siguiente paso fue asumir el reto que constituye la oficialización de la peña, pero no fue sencillo: el club exigía que tuviéramos un local fijo para las reuniones, tampoco nos permitía poner el nombre del país y por tanto nos impidió llamarnos Chelsea Cuba (por estar compuesta por miembros de La Habana y por si alguna otra provincia del país se sumaba a la iniciativa en otro momento), y por los evidentes problemas de internet para visitar la página oficial donde debíamos registrarnos. Todos estos obstáculos fueron superados por el entusiasmo de todos nosotros y el 18 de diciembre de 2019 logramos ser oficiales con el nombre de Havana Official Suppoters Club. Pasaron los días y algunos miembros de otras regiones del país que se sumaron no se sentían muy identificados por el nombre, por lo cual intentamos convencer al club y actualmente llevamos orgullosamente el título de Cuba Chelsea”.

Actualmente la peña ha dado pasos agigantados para ocupar un puesto importante en el panorama de los seguidores cubanos al fútbol, por lo que se reúne para ver cada uno de los encuentros del equipo que idolatran, participan en el Torneo Interpeñas (marchan en el segundo puesto), y se han sumado a la campaña para homenajear a los médicos cubanos en su lucha contra el coronavirus, en clara muestra de que el deporte es también una vía para unir a la gente en busca de un fin social. El último de los logros de Cuba Chelsea ha sido la emisión de un podcast que contó con la participación, incluso, del reconocido comentarista Christian Bozzo.

Por último, Luis Adrián considera que toda oportunidad es válida para invitar al resto de cubanos simpatizantes con el Chelsea a sumarse a su Peña, que es, en pocas palabras, “familia, vida y pasión”, y que en su opinión se parece mucho a Cuba porque comparte valores tan elementales como “la solidaridad y la hermandad”. Lo dicho, amigos: la única condición para ingresar es tener sangre azul.

Integrantes de la Peña del Chelsea en Cuba. Foto: Cortesía del autor.

*Usted puede contactar con la Peña del Chelsea en Cuba a través de los siguientes perfiles en redes sociales:

Twitter: @CubaChelsea
Instagram: @Chelsea_Cuba
Facebook: @ChelseaOficialCuba
WhatsApp: +5352926554 o +535463453