Se han modelado tres escenarios en el caso de Cuba: favorable, medio y crítico.
Sabemos que la Matemática y su aliada inseparable la Teleinformática, resultan de alta importancia para los análisis y pronósticos del desarrollo de fenómenos y procesos naturales y sociales. En la medida en que los factores sociales incrementan su incidencia, se hace más necesario pasar del enfoque científico tecnosocial al sociotécnico. Lean para lograr formar parte de la solución y no solo del problema.
Como se ha dicho públicamente por autoridades del MINSAP, los matemáticos en informáticos de dicho ministerio de conjunto con los de universidades y otras instituciones especializadas, están trabajando de manera permanente para que ambas disciplinas se pongan en función analítica y proactiva en la batalla frente a la enfermedad causada por el virus SARS-CoV-2.
No pretendo profundizar técnicamente, porque no es función individual y además porque mis conocimientos y ejercicio cotidiano en dichas disciplinas no son los más avanzados. Pero tampoco se trata de asomarme improvisadamente al problema, son muchos los años en la frontera del deber de estos dos poderosos sujeto y objeto de conocimiento.
Me animé a escribir este artículo por los estudios y experiencias acumuladas en la Gestión del Conocimiento y la Tecnología, campo de acción de GECYT, empresa en la que llevo trabajando hace más de 10 años.
Abordaré los siguientes tópicos:
- Lo tecnosocial y lo sociotécnico
- La gestión del conocimiento en situaciones excepcionales
- La Matemática y la Teleinformática, sus características y posibilidades
- Consideraciones para tiempos de pandemia y epidemia nacional
Ojalá que al ser publicado este artículo ya hayan podido leer el de mi colega matemático Dr. C. Javier Pérez Capdevila, especialista en la delegación del CITMA en Guantánamo.
Aunque ya se realizó la Mesa Redonda en que el decano de la Facultad de Matemática y Computación de la UH, y el vicerrector primero de la UCI intervinieron, prefiero dejar mis comentarios para otro momento y así evitar improvisaciones.
Lo tecnosocial y lo sociotécnico
No existe saber ni ejecución de los procesos de la Ciencia y la Tecnología divorciada de sus autores y participantes. No en todos ellos es igual la cuota de participación de los seres humanos.
Cuando hablamos de tecnosocial, nos referimos a procesos en que el componente técnico está más presente que el social. Un ejemplo.
La construcción de un gran puente en una gran ciudad, para facilitar la vialidad y el tránsito es principalmente tecnosocial. Predominan los conocimientos y aplicaciones para diseñar y construir dicho puente, concentrado en un limitado número de especialistas y técnicos, de manera que además de funcional sea seguro. La participación de los ciudadanos como protagonistas es mínima, casi nada hacen para construirlo, aunque miles o cientos de miles disfruten de sus beneficios, y en contadas ocasiones sufran de un colapso accidental o por mala gestión de riesgos.
Sin embargo cuando hablamos de sociotécnico nos referimos a procesos en que el componente social resulta decisivo, no necesariamente en su etapa de estudio, diseño, construcción, sino en su puesta en marcha que lo puede conducir a un gran éxito o a una debacle para citar casos extremos. Un ejemplo.
Ninguno mejor para el bien de este artículo que el del enfrentamiento a la Covid-19. Nadie duda que su componente técnico sea decisivo. Virólogos, microbiólogos, inmunólogos, epidemiólogos, laboratoristas, médicos y enfermeras de asistencia directa resultan indispensables. Pero es un % cuantitativamente incorporable con los millones o cientos de millones, que tienen una incidencia y participación activa de alto impacto en el problema y su solución. Aquí sí que los ciudadanos comunes pueden hacer que “el puente” colapse. Ya sea por falta de información y de educación, o por actos irresponsables o criminales.
La Covid-19 es un fenómeno sociotécnico.
La gestión del conocimiento en situaciones excepcionales
La gestión del conocimiento es conceptuado de muchas maneras, desde los que opinan que es un enfoque gerencial, hasta los que lo consideran como una herramienta de desarrollo individual y organizacional.
No caeré en la tentación de escribir definiciones, prefiero citar algunos componentes indispensables para poder afirmar que hacemos una buena gestión del conocimiento.
- La información se convierte en conocimiento, cuando un ser humano es capaz de estudiarla, interpretarla, criticarla y aplicarla consecuente y éticamente
- El conocimiento explícito vive en los libros, en los dispositivos de almacenamiento de las computadoras, en la nube computacional, …
- El conocimiento tácito vive en los seres humanos, ese conocimiento no se almacena, se conjugan lo cognitivo, lo emocional, lo actitudinal, lo moral, …
- La suma o mejor la integración de los conocimientos de muchos será casi siempre superior a los conocimientos de unos pocos
- Las TIC han parido un nuevo concepto el teleconocimiento, en que el yo poseo se troca por el yo sé dónde está y puedo acceder con inmediatez sorprendente
- Se pasa del conocimiento tipo 1 (entre pares científicos) al tipo 2 (transdisciplinar)
- La gran paradoja del conocimiento: se entrega y no se pierde; pero si no se entrega, entonces sí se pierde.
- X
- Y
- Z
Hay muchos otros, pero no quise ser exhaustivo, espero no haber omitido algunos demasiado importante.
Ahora bien, en tiempos de situaciones catastróficas o excepcionales en que esté en peligro el ser humano, la gestión del conocimiento adquiere requerimientos especiales. Por razones obvias solamente enunciaré algunos de los que considero principales. Me angustia no poder ampliar su significado.
- La dimensión temporal en la generación, socialización y aplicación del conocimiento. Un par de palabras es clave: la urgencia responsable.
- No desestimar teorías supuestamente pseudocientíficas, sobre todo las más pegadas a las ciencias sociales
- Dar la mayor atención (material y moral) por parte de los gobernantes a los que más saben qué y más saben cómo
- No encerrarse en lo nacional, ni asimilar acríticamente lo internacional
- Balancear adecuadamente el componente cognitivo y el emocional, el de la solidaridad humana
- Dejar a un lado sectarismos de todo tipo y enfocarse en el objetivo supremo: salir de la epidemia con el menor costo de vidas humanas, y económico
- X
- Y
- X
Sin una buena gestión del conocimiento todo será más lento y menos robusto
La Matemática y la Teleinformática, sus características y posibilidades
La Matemática no necesita mucha presentación, llevo más de tres años cultivándola en Cubadebate. De la Teleinformática solo diré que se refiere al tratamiento integral de la información mediante sistemas computacionales en que las telecomunicaciones son indispensables.
Son diversas las ramas de la Matemática que resultan de suma importancia para el enfrentamiento a la pandemia. Entre ellas: la Estadística; la Investigación de Operaciones, El Análisis Matemático; La Inteligencia Artificial, las Redes Neuronales
Algunas de las anteriores para no decir que todas, tienen en la Teleinformática una disciplina científica y tecnológica imposible de segregar. No en balde la facultad en que estudié hace muchos años lleva el nombre de MATCOM (Matemática y Computación)
De este tópico tratare dos subtópicos.
1 Es indispensable el trabajo multidisciplinar e interdisciplinar.
Los Estadísticos resultan los más sofocados, decisores y pueblo en general reclaman pasar de series estadística, de la parte descriptiva, a la inferencial, a la que pronostica con cierto grado de confianza.
Los teleinformáticos deben investigar en tiempo real, y lograr repositorios funcionales y seguros. Montar observatorios informatizados cuasi inteligentes, en que se lancen alarmas a tiempo; que propicien un teletrabajo avanzado;que tengan la virtud de darle a los decisores insumos digeribles.
Sin los expertos de las ciencias médicas y otras disciplinas como la Química, la Economía y la Geografía no habrá tratamiento integral.
La llamada minería de datos y de textos resulta de gran utilidad.
2 De la toma de dato artefactual a la psicosociológica
La toma de dato artefactual, es esa en que basta una gota de sangre para depositar en una placa y tener un Test-Rápido o una prueba molecular que también puede ser rápida, o la toma de presión arterial o temperatura corporal. No la subestimo, pero es bastante viable. La menos viable es aquella que pasa por la confesión de un ser humano, que puede esconder síntomas o no declarar contactos con personas que pueden formar parte de una cadena de contagio. Igualmente suele ser ignorada o al menos subestimada la toma de datos del comportamiento ciudadano. De este último trataré de inmediato en el tópico final del artículo.
Matemática y Teleinformática para encontrar causas, pronosticar y ejercer la proactividad.
Consideraciones para tiempos de pandemia y epidemia nacional
Como bien se ha dicho estamos frente a una situación sustancialmente inédita, en que se investiga y se aprende en una marcha vertiginosa, no exenta de angustias y de exceso de trabajo para muchos.
Considero que estamos cerca de que la Matemática y la Teleinformática en sinergia con otras disciplinas científicas nos puedan aportar informaciones de tendencias, pronósticos y escenarios dinámicos. Hay escenarios optimistas, probables y pesimistas. Hay que trabajar con y en los tres.
Considero que como dijo nuestro presidente la vacuna que sí tenemos a la mano es la de la disciplina, la responsabilidad y la solidaridad para enfrentar la pandemia. Pero hay que llevarla del pensamiento a la acción cotidiana y consecuente. ¿Creen ustedes que la fiesta familiar e irresponsable en el municipio de Florencia sea un hecho aislado? ¿Creen ustedes que al ir a comprar productos alimenticios o de higiene a las bodegas se guarda correctamente el distanciamiento interpersonal? ¿Creen ustedes que todos usamos el nasobuco correctamente?
Considero que además de combatir conductas irresponsables en lugares públicos, tenemos el deber de denunciarlas. Para eso puede servir la Teleinformática. No soy partidario de publicarlo en redes sociales globales. Debemos hacerlo en los sitios y con los teletrabajadores que deben responder llamadas telefónicas, a quienes alerten en tiempo real o casi real, la ocurrencia de hechos censurables y hasta sancionables.
Considero muy importante monitorear sistemáticamente y siempre que sea posible automáticamente, el funcionamiento de las redes digitales o analógicas, de las organizaciones encargadas de interactuar con los ciudadanos. Decepciona mucho un teléfono en que no se responde o un sitio WEB que se marea por largo tiempo.
Muchas cosas quedaron por decir o profundizar, pero como siempre les digo, el debate culto y virtuoso se encargará de enriquecer este artículo que dejará de ser mío para ser de nosotros.