No he leído el libro de Lamrani, pero por muchos años he seguido sus escritos sobre Cuba. Me ha maravillado su dedicación al presentar las interminables mentiras en torno a Cuba y su revolución y he sentido agradecimiento por hallar alguien con tal coraje y habilidad siempre en apoyo de lo que es verdadero.
Considero a Cuba como una revolución ilustrativa. Justo como, por allá por los 60, los jóvenes cubanos se fueron a las montañas y valles de su país para enseñar a leer a cada persona que lo deseara, nosotros, que enfrentamos una crisis mundial sin paralelo en la historia humana —hasta donde la mayoría sabemos—, debemos empeñarnos por aprender todo lo que podamos sobre cómo sobrevivir en tanto seres humanos a la brutal dictadura de los bancos, la violencia militar y económica así como la avaricia. Este libro quizás sea un comienzo inteligente."