Hillary de cabeza contra el bloqueo a su manera

Si los electores de La Florida se tomarán los discursos y declaraciones de Jeb Bush y Hillary Clinton acerca de Cuba al pie de la letra, irían a las urnas a escoger entre dos formas de llegar al mismo lugar. Vender en Miami la normalización es decir que las embajadas, los viajes y las empresas estadounidenses en el Mariel, son métodos más efectivos para el ‘cambio de régimen’ que las recetas de la Guerra Fría. Y eso dio a entender Hillary Clinton con su discurso en la Universidad Internacional de la Florida, el pasado 31 de julio.

El prólogo cubano de la doctrina Clinton II ya está escrito y difundido. Si llega a serpresidenta, la ahora candidata demócrata trabajará con el Congreso paralevantar el bloqueo, pues la nueva política no es un regalo, sino"una amenaza para los Castro" (entiéndase el gobierno cubano).

Sus palabras parecían dirigidas a un público desconfiado respecto a los resultadosfinales del giro en las relaciones entre Washington y La Habana,aunque lo más probable es que el auditorio estuviera lleno de partidarios delcambio ocurrido el 17 de diciembre de 2014.

“Entiendo el escepticismo en esta comunidad acerca de cualquier política de compromiso hacia Cuba” dijo Hillary Clinton.“Como saben, yo fui escéptica también. Pero les prometieron progreso durante cincuenta años y no podemos esperar más que una política fallida dé frutos. ¡Tenemos que aprovechar este momento!”

La ex secretaria de Estado ya había estampado por escrito su posición en laautobiografía "Decisiones difíciles".Con su discurso, solo extendió las ideas en laciudad que acoge a la mayor población cubana en EE.UU.

“Como presidenta, incrementaré la influencia estadounidense en Cuba, en lugar de reducirla. Trabajaré con el Congreso para levantar el bloqueo y exploraré pasos adicionales” prometió.

La aspirante demócrata explicó un punto que transciende los vínculos bilaterales con una sola nación: la normalización es un paso más para relacionarse con el resto de América Latina. "Durante años, nuestra política hacia Cuba han impedido nuestra habilidad como país de liderar en la región."

"Estados Unidos necesita liderar en las Américas. Si no lo hacemos, no se engañen...otros lo harán" dijo Hillary Clinton; una frase que su equipo de campaña publicó en la cuenta oficial en Twitter de la candidata.

Acusó a sus rivales republicanos de ver al resto del hemisferio desde una perspectiva desactualizada propia de la Guerra Fría, pues para ellos “la ideología triunfa sobre la evidencia.”

Hillary Clinton no habla de política exterior como un candidato más, sino como unaex Secretaria de Estado con cuatro años de experiencia en el cargo. Quien quiera recibir la política exterior de Obama, junto con las llaves de la Casa Blanca, tendrá que explicar cómo continuará el asunto y por qué. La favorita demócrata ya lo hizo.