Punto Penal: Brasil, con Neymar, Oscar y Nishimura (+ Video y Fotos)

Todavía se escuchaban los ecos de We are one, el himno de la Copa, en las voces de Pitbull, Claudia Leite y Jennifer López. Aún se sentía la vibra de más de 60 mil fanáticos de la Seleçao cantando, a capella, a viva garganta, el himno nacional. Siquiera había pasado un cuarto de hora del pitazo inicial y, en el estadio Arena Corinthians, el Scratch, que juega bajo las tinieblas del Maracanazo, comenzaba, como un velorio, el Mundial Brasil 2014, su Mundial.

Llegó el momento de la Brazuca, que reclamó para sí las atenciones a las críticas, manifestaciones y problemas organizativos previos. Y, apenas comenzó a rodar, entró tranquila, como quien no quiere hacerlo, en la cabaña defendida por Julio César.

Ya había avisado Croacia en el minuto siete por intermedio de Olic, que a centro de Perisic y tras superar con tranquilidad a Dani Alves, cabeceó de forma implacable, inalcanzable la pelota para el guardameta si no sale desviada cerca del palo derecho.

La jugada parecía elaborada por los propios brasileños, que comenzaron algo nerviosos.

Y tres minutos después sobrevino el miedo, se le heló la sangre a los miles de fanáticos brasileños. A Marcelo, el menos responsable en un fallo clamoroso de la defensa verdeamarela, la pelota lo tocó casi de sorpresa y subió un inesperado y adverso 0-1 al marcador.

El primer gol de la Copa fue brasileño, la primera celebración, croata. Un apunte para la agenda de Felipao, que deberá corregir esquemas y exigir rigor defensivo en los entrenamientos, pese a las credenciales de los que integran su zaga de lujo. Un rayo para la estadística —primera diana en contra que encaja la selección brasileña en la historia de los mundiales. Un detalle para el melodrama.

Julio César; Alves, Thiago Silva, David Luiz, Marcelo; Paulinho, Luiz Gustavo; Hulk, Oscar, Neymar y Fred: así paró al pentacampeón el DT Luis Felipe Scolari. Pletikosa; Srna, Corluka, Lovren, Vrsaljko; Rakitic, Modric; Perisic, Brozovic, Olic y Jelavic: esta fue la respuesta del croata Niko Kovac.

Sendos 4-2-3-1 frente a frente, mucho fútbol en ambos lados del campo, que se dejó ver más en el primer tiempo, sobre todo después del fastidio de Marcelo.

A la desazón del madridista y el silencio casi sepulcral en el estadio (solo se escuchaba el jolgorio de unos cinco mil aficionados balcánicos), siguió una reacción de sultán. Brasil cambió la posesión que tuvo desde el principio, el toque, la filigrana, por la verticalidad, una apuesta en la que Oscar y Neymar brillaron.

Se volvió un vértigo el juego, un toma y daca en el que el anfitrión fue una tromba que se perfiló por todas partes, y Croacia, atrevida, sin miramientos, parapetada en el marcador, se saltó el libreto de jugar al contragolpe, tuteó al rival, lo mantuvo preocupado y hasta tuvo oportunidad de volverlo a sorprender.

Pagó con prontitud la irreverencia el grupo de Kovac, muy exigido y a la vez afanoso en labores defensivas. Neymar, después de una lucha en el medio del campo, allí donde se ganan los partidos, agarró la pelota, se apuró de zurda y, como con la mano, lejos 22.6 metros, de un golpe semejante a los que se dan sobre una mesa de billar, con la reacción lenta de Pletikosa de por medio, la mandó al poste izquierdo y de ahí al fondo de la red.

Empate. 1-1. Otra vez fiesta en la mayor parte de la gradas —que siempre aupó a los suyos. Tranquilidad en el banquillo. Y entusiasmo en el césped.

El Brasil del crack blaugrana acababa de empatar e iría, fue a por la ventaja antes del descanso. Quedaban 17 minutos por delante y tenía, tiene armas con qué lograrlo. Durante esos compases, casi todas las pelotas y los rebotes eran suyos, la mejor muestra de quien estuvo mejor parado en el campo y manejó los hilos del duelo, aunque no logró el objetivo de adelantarse.

A la vuelta de los vestuarios, la Brazuca siguió a sus pies en el arranque del complementario, un tiempo que arrancó con más calma y menos fútbol. No apretó, sin embargo, para poner KO la condición física de los croatas que, con el crecimiento de su cerebro, Modric (incapaz de llegar a mostrar todo su talento) y el aporte de Rakitic, se sacudieron del vendaval y volvieron a plantar cara.

Tocó Croacia, le dejó jugar Brasil, lo intentaron los dos con menos fútbol que en los primeros 45 minutos, pero las oportunidades se sucedieron en los dos arcos. Así, algo soso comparado con lo visto hasta entonces, el partido llegó al 70, el minuto de la polémica.

Yuichi Nishimura, con un rigor impropio de su actuar más bien flojo en el partido, declaró penal la acción dentro del área de Lovren sobre Fred —¿dónde estuvo hasta entonces? Y el castigo lo convirtió Neymar en ventaja local de 2-1 con una ejecución de feria que Pletikosa alcanzó a manotear.

(Neymar, de ese modo, se convirtió en el jugador más joven en debutar en un Mundial con un doblete, los tantos 32 y 33 en 50 partidos con Brasil)

Error del árbitro japonés, cuando menos tranquilo estaba Brasil. Se tragó la actuación del atacante del Fluminense, desequilibró el partido hasta ese momento sumido en expectaciones de todo tipo y le asestó un duro golpe a Croacia, hasta ahí viva, con ganas y opciones de sorprender y puntuar, precisamente ahora que la FIFA blande banderas y tecnologías para evitar esa y otras injusticias.

Para rematar, ya cuando no había nada en disputa y hasta Neymar, amonestado, estaba en el banquillo, Oscar completó la terna del 3-1, una gentileza del Dios Fútbol para, así lo vi, el mejor jugador del partido.

Con susto, titubeos, el alma de Neymar, el fútbol de Oscar y el pitazo de Yuichi Nishimura, ganó Brasil. En contra de un Croacia que pudo ser más rocoso, menos medroso cuando recibió el empate y que hasta tuvo contra las cuerdas al pentacampeón, Brasil ganó. El Brasil que juega bajo las tinieblas del Maracanazo y, con la actitud como artificio seductor, terminó con una fiesta su primera presentación en su Mundial.

Los croatas se comen al árbitro luego de que pitara el penalti.

Neymar transforma el penalti en el 2-1 para Brasil.

Neymar celebra como Bale su gol del empate 1-1 contra Croacia.