Graziella Pogolotti: "El fantasma terrorífico es el burócrata" (+ Fotos)

Graziella Pogolotti en el 2do Congreso de la AHS. Foto: Claudio Peláez.

Con el proceso de la democratización de la cultura en Cuba, la concepción de su acceso masivo en calidad de derecho y la naturaleza de las medidas revolucionarias con ese rumbo, abrió la Dra. Graziella Pogolotti la conferencia Problemas de la cultura cubana, en sesión del 2do Congreso de la Asociación Hermanos Saíz (AHS).

Sentadas en su alocución estas bases de la política cultural cubana de las últimas décadas, la intelectual se refirió a algunos factores recientes de su evolución, aspectos de mal funcionamiento institucional y pistas para su solución, así como al lugar de los intelectuales en el pensamiento de nuestra realidad presente y futura.

El análisis contempló los hechos culturales desde lo popular espontáneo hasta lo institucional programado. Se refirió a "errores graves en el carnaval, por ejemplo, cuando la fiesta popular es un elemento fundamental de la identidad, y nace de abajo, del barrio. La institución lo que debe hacer es apoyar. Yo estoy advirtiendo una concepción empresarial poco transparente en ese sentido".

Señaló como una necesidad "lograr un vínculo horizontal y estrecho entre todas las instituciones culturales y educativas de la comunidad, en relación incluso con las instalaciones deportivas. Es decir, potenciar los recursos que existen y proyectar la reanimación del barrio".

Insistió también en la figura del promotor cultural, "que ha ido perdiendo su perfil. Hay que, como decía Julio García Espinosa, convertir cada hecho cultural en un acontecimiento. Saber a quién se dirige, cómo puede generar interés, motivar. El promotor debe ser un conocedor del tema que trabaja y su actividad tiene que responder a un proyecto integrador, integral, que ayude a construir públicos". En ese sentido, mencionó la experiencia favorable con el ballet y el cine, alentados respectivamente por dos figuras de visión amplia y tenacidad: Alicia Alonso y Alfredo Guevara.

Para el estímulo a la lectura, aconsejó que el sistema de enseñanza implemente medidas encaminadas a ello desde los primeros grados hasta la universidad. Y que este sea un proceso acompañado por la revitalización de las librerías y las bibliotecas escolares y públicas, que deberán convertirse en centros generadores de actividades e incorporar los nuevos lenguajes. Además, hacer efectiva la relación entre editorial, poligrafía y distribución. "No en todos los casos se precisa de recursos monetarios, sino de pensamiento", sentenció.

La actividad de la cultura en Cuba, como todos los escenarios de la vida social, tuvo un impacto considerable provocado por la crisis económica en los noventa; además, comenzó a hacerse crecientemente visible en Cuba lo que la Dra. Pogolotti considera "la contradicción fundamental contemporánea, que es la que se establece entre el neoliberalismo y los proyectos de resistencia cultural con vocación socialista más o menos desarrollada".

"Tenemos que releer nuestra cultura, nuestro proceso revolucionario con toda objetividad y transparencia, situándonos en la contemporaneidad", comentó al referirse a un contexto de "cultura de la banalidad dada la ofensiva neoliberal totalizadora". Esta debe ser contestada, propone Pogolotti, con una alternativa "también totalizadora, con una articulación entre política, economía y sociedad. (...) Debemos rescatar el pensamiento que nos permita establecer las coordenadas del momento que vivimos, y mirar colectivamente el proyecto", incluyendo por tanto a todos los sectores de la sociedad y particularmente los jóvenes, que "piensan necesariamente en su porvenir, en encontrar un sentido a la vida, una posibilidad de participación en el debate cultural, y tienen la energía que nosotros ya no tenemos. Que los jóvenes de ahora están perdidos es algo que se ha dicho siempre, sin razón. Tiene que ver con la naturaleza humana. "Empínate", hay que decirles, como en aquella anécdota de Mariana Grajales", cuando animaba a su hijo menor a incorporarse a la guerra en la manigua.

Esto se hace difícil en medio de " uno de los males que se han venido señalando: obstáculos burocráticos que no corresponden con la naturaleza real de esta sociedad. El fantasma terrorífico es el burócrata, apegado a la doctrina, a la vagancia del hacer y el pensar. Los jóvenes tienen que hacer obra, trabajar, porque trabajando es como surgen las ideas. Pero no puede haber apartheid juvenil: hay que aprender a hacer alianzas.

Graziella Pogolotti en conferencia Problemas de la cultura cubana. A su lado, Luis Morlote, presidente de la AHS. Foto: Claudio Peláez.

Conferencia Problemas de la cultura cubana, por la Dra. Graziella Pogolotti. Foto: Claudio Peláez.

Luis Morlote interviene agradeciendo a la Dra. Pogolotti en nombre de los asociados. Foto: Claudio Peláez.

Conferencia Problemas de la cultura cubana, por la Dra. Graziella Pogolotti. Foto: Claudio Peláez.

Delegados al 2do Congreso de la AHS asisten a conferencia de la Dra. Graziella Pogolotti. Foto: Claudio Peláez.