Molinet le está dando "en la cara" a la pelota
Lo primero que llamó mi atención fue la ausencia en el line up de Alexei Bell, el mejor bateador del equipo junto a Michel Enríquez. Si mal no recuerdo, el manager Iday Abreu había dicho que Tato jugaría como right field y quinto bate, pero el hombre no se portó por el terreno. Ni siquiera cuando hizo falta un emergente, pues entonces salió a empuñar el capitalino Barcelán. ¿Andará lesionado el santiaguero? Si es así, duro golpe a las aspiraciones de esta escuadra que asiste a los Juegos del ALBA.
A medida que pasaron los innings, fui aprendiendo a repudiar al director venezolano -vaya hombre para discutir boberías y posar de bravucón- y me fui percatando de que la alineación cubana es disfuncional. Quiero decir, que ni Aledmis me da primer bate, ni Danel es tercero a día de hoy, ni está bien "sofocar" a Dariel Álvarez con el quinto turno, ni Reutilio debiera vagar por los últimos peldaños del escalafón.
Y hablando del camagüeyano Álvarez, me parece que ya han comenzado a lloverle demasiados elogios, y tanta alabanza podría convertirse en boomerang para el muchacho. Se trata de un pelotero con pinta de all around, dueño de muchas y buenas herramientas para jugar al béisbol. Pero no lo endiosemos, que ese exceso puede generar expectativas y presiones mil sobre su espalda. Si no lo cree, le puede preguntar a Yuliesky Gourriel.
Sigo frente al televisor. Los árbitros dan pena, y esa cerca sin acolchonar me retrotrae a mi infancia y a aquel día en que casi me mato persiguiendo un "flaicito" en el estadio de San Antonio de los Baños. Cuba pierde por par de carreras, pero Michel Enríquez prende un cohetazo que recorta la distancia. Y hay todavía más: Danel conecta otro imparable, pero Monteagudo enfila hacia el home plate con la mirada puesta en el outfielder que va a hacer el tiro, y esa "curiosidad" -como es de suponer- le cuesta cara.
Ahora perdemos por la mínima. Es decir, que no hay nada decidido. Sin embargo, el mando nacional insiste con Freddy Asiel en el montículo, y a mí se me revuelve la cabeza de pensar en para qué llevamos a Odrisamer, Yohan Hernández y Yormary Socarrás -supuestos relevistas del plantel-, y me pregunto cuándo será el día que respetaremos esa "especialización" que tanto oigo mencionar a los expertos.
(Ojo: el manager rival no inventó nada nuevo. Lo digo porque he oído alabar sin pausa su estrategia de utilizar a cuatro pitchers en el choque. Eso, señores míos, es normal en el béisbol moderno. Lo absurdo y retrógrado es lo que, increíblemente, aún hacemos nosotros).
Finalmente, llegamos al noveno capítulo. Cuba vuelve a amenazar, pues Michel suma un nuevo indiscutible y adelanta al emergente Barcelán a la intermedia. No obstante, Danel se nota ansioso con el madero en ristre y se limita a una rolata inofensiva. Se acabó. Venezuela nos gana 3X2. Una derrota más. Un sufrimiento menos.