Zurdo y con juventud, dos factores muy favorables a Siverio
Mientras esperamos porque lleguen octubre, la Copa del Mundo y los Panamericanos; lógicamente ilusionados con torneos de más calidad que los de Rotterdam, el Desafío canadiense y la triangular del ALBA; convencidos de que "un béisbol mejor es posible", pasemos un rato barajando nombres.
Esto es, ¿por qué no echamos un vistazo a los posibles jugadores de la preselección con vistas a Panamá y Guadalajara?
Ante todo, conviene atender a las declaraciones del manager que dirigirá en esos eventos. Hace solo unos días, Alfonso Urquiola dijo ser "partidario de llamar solamente a los peloteros que encajen en la línea de trabajo proyectada", y que "pudieran incluirse algunos marginados" de los tres certámenes referidos en el párrafo inicial.
De manera que Urquiola planea convocar a pocos elementos -solo a los imprescindibles, como es menester, porque el que sobra va a "hacer bulto" y a la postre, estorba en la preparación-, y no ha cerrado la puerta a la entrada de algunos aparentes descartes.
Sabias decisiones. A la Copa del istmo asistirán 24 hombres por equipo, y menos aún (tan solo 20) a la lid continental en suelo azteca. Así pues, estimo que alrededor de 35 atletas bastarían para formar el grupo de preseleccionados. Ni uno más. No es preciso acudir a esas legiones que a veces vemos batallar, con una mezcla de desinterés y fastidio, antes de determinados torneos internacionales.
La base de esa pre, por supuesto, hay que buscarla en el plantel que lidió en la ciudad canadiense de Prince George. Así, veremos en el grupo a Pestano, Alarcón, Abreu, Malleta, Olivera, Borroto, Ayala, Rudy, Yuliesky, Despaigne, Cepeda, Duvergel (si no está lesionado), Leyva, Vera, Odelín, Miguel Alfredo, Vladimir, Norberto, Soto y Jonder.
Limitado podría (y debiera) ser el aporte de la selección que viajó a Holanda. Digamos, me luce suficiente con echar mano de Cerce, Guerrero, Puig, Castillo, Yadier Pedroso, Hinojosa, Torres y Siverio.
Por último, de la tropa del ALBA se sumarían Michel, Bell, Freddy Asiel, Lahera y Yuliesky González. Y como Urquiola habló de "marginados", cabría esperar que llame también al catcher Lorenzo Quintana y al jardinero Yoandri Urgellés, en caso de haberse recuperado de sus dolencias en el codo.
Como verá, mi relación tiene a tres receptores, diez infielders, ocho guardabosques y catorce monticulistas. De ellos, lo creo, es posible extraer jugo suficiente para ganar en Panamá y Guadalajara.
Atrévase: ¿a que no me dice quiénes debieran ser los 24 nombres de la Copa?