Strike 3: Razones para un deceso

A Correa se le ha podido -y debido- sacar “más jugo”.

Ya lamenté una vez en este espacio que los dos "cabezones" de nuestra pelota, Santiago e Industriales, no asistieran al convite de la postemporada. Todavía con posibilidades matemáticas, pero opciones remotas en el filtro del sentido común, Avispas y Leones tendrán que ver los toros desde la fastidiosa barrera de los excluidos.

No creo en la resurrección de unos ni de otros. Hay quien, enajenado de entusiasmo, ciego por el amor, aún les concede chances clasificatorias. Respeto eso, porque el aficionado tiene que apoyar siempre a su equipo. En las buenas y en las malas. Como los verdaderos amigos.

Sin embargo, sus argumentos no resisten un análisis básico. Santiago tendría que hacer algo así como "la remontada de la historia" para desbancar a Granma o Villa Clara. Mientras tanto, los Azules, incluso si vencieran en sus nueve compromisos restantes, deberían aguardar por cuatro descalabros de la tropa de Gourriel.  Y vamos, que Sancti Spíritus no es un modelo de competitividad, pero esta versión industrialista desconoce la constancia.

Vuelvo y repito que comprendo el naufragio de los bravos orientales. En una campaña donde Olivera y Bell no han sido los que conocemos, Poll acusa el desgaste de los años, y Navas y Meriño han "vivido" frecuentemente fuera del line up, se le hace difícil corregir la ruta a cualquier manager que asuma la barraca del equipo.

Si a eso le sumamos que Vera ya no es el pitcher imbateable de antes, que Alaín Delá se lesionó y que Betancourt y Bicet no han vuelto a interpretar papeles protagónicos, entonces queda claro que exigirle un boleto a Santiago es pedir peras al olmo. O al guayabo, melones.

Muy distinto es el caso de los capitalinos. Con todo lo que se hable de la ausencia de Arleys Sánchez y de las bajas de Rivero y Socarrás, ello no justifica que los campeones vigentes jueguen para menos de .500.

Mire usted: Serguei y Torriente han tenido sus mejores temporadas, Malleta ha jonroneado más que nunca, Urgellés ha estado bien -sin sobresaliente, pero bien-, Irait Chirino ha sido un sistemático inquilino de las bases, y al equipo hasta le apareció un pitcher novato que ya anda por nueve victorias.

Personalmente, se me antoja que hay tres razones esenciales por las que Industriales va camino de otra eliminación temprana...

Una, la carencia de un torpedero natural, capaz de asegurar "el out que es out". Otra, el brutal golpe sicológico de aquel martes 22 de febrero, cuando perdieron un juego que ganaban 7x1 a la altura del séptimo episodio, lo que representó el preámbulo de ocho fracasos sucesivos. Y por último, los yerros de un cuerpo de dirección que, por ejemplo, ha subutilizado a Correa y Jokel Gil, apostado muy fuerte por Stayler cuando el muchacho anda en horas bajas, e introducido demasiadas variantes en una alineación de probada funcionalidad.

(Siempre he oído decir que, en buena parte de los choques muy reñidos, el manager desempeña un rol fundamental. Que hablen los números: Industriales ha caído en 22 encuentros por diferencia de una o dos carreras).

Como no sea en el orden defensivo, el equipo no ha realizado un mal torneo. En su zona clasificatoria va segundo en promedio de ataque y anotadas, con el cuarto lugar en slugging. Y entre los staffs de occidente, sus lanzadores marchan terceros en efectividad y segundos en average de los adversarios.

Muchos alegan que el pitcheo de relevo le ha fallado. Otros, que se ha bateado poco a la hora cero. Pues bien, los relevistas de Germán ocupan el sexto lugar de PCL en TODO el campeonato, y son los cuartos que más desafíos han salvado. Y su batería ancla como la quinta que más suena el madero con peloteros embasados, y es la que más carreras logra cuando encuentra compañeros en posición anotadora.

Le propongo una breve comparación entre los dos gigantes en picada: Industriales batea .308, su slugging es de .464 y ha anotado 516 veces; en Santiago, esas cifras descienden hasta .290, .448 y 499. Industriales lanza para 4.97, le batean .284 y acumula 20 salvamentos; Santiago nuevamente exhibe dígitos precarios (5.72, .297 y 10). Y en fildeo la diferencia no es nada alarmante (.970 de los Leones por .976 de las Avispas).

¿Los ha leído detenidamente? Ahora respóndame, si puede, cómo es posible que Industriales solo archive una victoria más que la novena de Pacheco.