Destacados panelistas participaron en la Video Conferencia Cuba-España sobre los Derechos Humanos, que reunió en la sede del Ministerio de Relaciones Exteriores de Cuba a expertos, periodistas, intelectuales y familiares de los cinco luchadores contra el terrorismo prisioneros en Estados Unidos, el 10 de diciembre de 2010. AIN FOTO/Omara GARCIA MEDEROS/are
"No puede hablarse de los derechos humanos hoy, si en el centro no está el reclamo de libertad para quienes están encarcelados por defender el derecho fundamental de todos nosotros, el derecho a la vida", demandó un periodista cubano a los participantes en el panel de una video-conferencia de intelectuales y artistas de España y de la Isla, realizada en la mañana de este 10 de diciembre simultáneamente desde Madrid y La Habana.
Había transcurrido ya una hora de las intervenciones que por Cuba abrió el ensayista y periodista cubano Enrique Ubieta, con una disertación general en torno al tema del día. Leonela Relis, creadora del programa de alfabetización internacional "Yo sí puedo"; Jaime Gómez Triana, vicepresidente de la Asociación Hermanos Saíz de jóvenes artistas e intelectuales y Vicente Feliú, fundador de la Nueva Trova y coordinador del proyecto "Canción con todos", habían dado ya sus respectivas visiones sobre derechos humanos y educación, cultura y cooperación en la experiencia cubana, caracterizada por el apego a los principios martianos de universalizar conocimientos y logros más allá de las fronteras nacionales.
Del otro lado del océano, José Manzaneda, director del sitio web Cuba Información, moderando el panel ibérico, había centrado la exposición inicial en la manipulación y la desinformación como estrategias mediáticas de las campañas para demonizar el ejercicio de los derechos humanos en la Isla al mismo tiempo que se idealizan los patrones europeos y norteamericanos en la materia.
En la pantalla: Javier Couso ( izq.), hermano del camarógrafo español asesinado en Iraq, junto a José Manzaneda (der.), Director de la publicación digital Cuba Información, desde Madrid, participan en la Video Conferencia Cuba-España sobre los Derechos Humanos, el 10 de diciembre de 2010. AIN FOTO/Omara GARCIA MEDEROS/are
Ismael Sánchez, activista y coordinador del programa de alfabetización "Yo sí puedo" en Sevilla, comentaba las tristes razones que explican la existencia de analfabetos en la cuarta ciudad más importante de España y el impacto del programa cubano para superar ese déficit de derechos, algo de lo que no se lee una línea en ese país.
Familiares de los cinco cubanos prisioneros injustamente en cárceles de los Estados Unidos, estuvieron presentes en la Video Conferencia Cuba-España sobre los Derechos Humanos, celebrado en la sede del Ministerio de Relaciones Exteriores de Cuba, el 10 de diciembre de 2010. AIN FOTO/Omara GARCIA MEDEROS/are
Carlos Frabetti, intelectual y periodista, apuntalaría luego las palabras de Manzaneda, recordando que en los grandes medios españoles y europeos en general, no hay espacio para la obra crítica de intelectuales de la talla de Alfonso Sastre, porque ha hecho causa común con los procesos progresistas de Latinoamérica y el mundo, en tanto que la actriz Alicia Herminia se había quejado con amargura de lo que jamás se publica sobre todo lo bueno que hace Cuba por su pueblo y por otros pueblos del mundo y ejemplificaba con el escandaloso silencio en torno a los abusos y las torturas a los Cinco cubanos presos en cárceles norteamericanas y a sus familias.
Fue entonces cuando el periodista cubano, desde el público, pidió que hablara Elizabeth Palmeiro, esposa de Ramón Labañino, uno de los cinco compatriotas encarcelados por el gobierno norteamericano bajo falsos cargos que buscaban echar una cortina de humo sobre las verdaderas razones de su detención: haber infiltrado células terroristas que desde el sur de la Florida organizan y ejecutan atentados contra el gobierno y la población civil cubana desde hace más de 50 años.
Destacados panelistas participaron en la Video Conferencia Cuba-España sobre los Derechos Humanos, que reunió en la sede del Ministerio de Relaciones Exteriores de Cuba a expertos, periodistas, intelectuales y familiares de los cinco luchadores contra el terrorismo prisioneros en Estados Unidos, el 10 de diciembre de 2010. AIN FOTO/Omara GARCIA MEDEROS/are
Elizabeth agradeció la advertencia y amplió: los cinco cubanos presos en cárceles de Estados Unidos son, efectivamente, merecedores de la mayor atención en el Día Mundial de los Derechos Humanos. Ellos no hicieron otra cosa que informar a su país de los planes contra millones de vidas en riesgo por la amenaza terrorista. Los más de 3 000 muertos y más de 2 000 mutilados que han enlutado a Cuba en cinco décadas por causa del terrorismo son razones más que justificadas para que los Cinco penetraran esos grupos y evitaran, como evitaron, cientos, quizás miles de muertes más.
Como si sus arriesgadas misiones no fueran en defensa de la vida, sagrado entre todos los sagrados derechos humanos, los Cinco fueron condenados y vueltos a condenar, castigados en sus propias personas y en las de sus familiares más allegados, a los que se les hace esperar durante meses para darles visa de visitantes o sencillamente se les niega ese derecho, como ocurre en los casos de Adriana y Olga, esposas de Gerardo y René respectivamente.
Las desproporcionadas condenas que los confinó a las peores cárceles de Estados Unidos, los castigos reiterados por indisciplinas que jamás cometieron, el chantaje como política para que mintieran sobre sus misiones en territorio norteamericano y la callada por respuesta a las demandas de personalidades políticas, instituciones de derechos humanos y de todo tipo que en el mundo levantan sus voces contra esa crueldad, también son la prueba de que los Cinco son hoy por hoy un ejemplo doloroso e indignante de lo poco que creen las autoridades norteamericanas en los derechos humanos.
A su turno, Javier Couso, hermano del cámara español asesinado en 2003 en Iraq por las tropas invasoras norteamericanas -un crimen que ha sido sellado por la impunidad de que goza ese ejército con la complicidad de las autoridades españolas en ese caso- comparó los abusos contra los Cinco y las arbitrariedades que obstruyen la justicia en el caso de los asesinos de su hermano.
Couso calificó de terrorismo ambas acciones porque, dijo, condenan a los inocentes y absuelven a los culpables. Dijo que envidiaba a los familiares de los Cinco, porque pueden contar con todo el respaldo del gobierno y el pueblo cubano en su lucha por la justicia, mientras él y su familia no solo deben enfrentar la impunidad sin ningún apoyo gubernamental sino que acaban de encontrar en las revelaciones de Wikileaks confirmación de las maniobras de las autoridades españolas para obstruir el proceso judicial que debería llevar a los acusados el banquillo.
José Luis Centella, secretario general del Partido Comunista Español recordó la gran farsa del juicio contra los Cinco en Miami, zona de operaciones de los grupos cuyas acciones ellos lograron desarticular y significó que todo eso ocurre mientras asesinos confesos como Luis Posada Carriles, se pasean por las calles de Miami, vanagloriándose de sus crímenes y anunciando nuevas acciones terroristas contra Cuba.
Las palabras finales de la conferencia fueron del artista español Javier Losada, agradeciendo a Cuba el ejemplo, la resistencia y la hermosa obra en defensa de los derechos de todos los hombres y mujeres de la tierra que han sido excluidos del disfrute de derechos fundamentales como la salud y la educación por un sistema injusto como el capitalismo.
La despedida de la video conferencia fue un llamado a no descansar en la batalla por lo verdadero y lo justo: por denunciar los abusos contra los derechos humanos que se esconden o disimulan en la andanada de banalidad de los grandes medios; por diseminar las verdades sobre la Revolución Cubana y su respeto y entrega en defensa de los derechos de toda la humanidad y por rescatar al fin, de su prolongado e injusto encarcelamiento a los Cinco cubanos que sacrificaron sus vidas jóvenes y valiosas por defender la vida, el más sagrado de los derechos humanos.