diurnos y nocturnos

Segunda Cita

Queridos diurnos y nocturnos que le dan vida a este universo: les agradezco el tiempo y los desvelos. Sigo de gira, recorriendo enormes distancias, ensayando con mis compañeros cada vez que encontramos dónde, tratando de corresponder la atención de personas que quizá sólo vea una vez en la vida.

A veces paso por aquí pensando en decir algo y el tiempo se me va leyendo lo que aparece en esta Segunda cita. ¿Quién se atreve a proponer censura? ¿Quién a decir que no lo hago porque la sufrí y obvia que después no salí corriendo como otros? ¿Qué diosecito creen que soy? No soy ningún santo, pero los veo a todos, a los que me quieren y a los que no.

Recuerdo no haber sido tanto de respuestas como de preguntas. Fíjense en mis canciones. Algunas certezas y muchas preguntas. Allá los que dicen saber por dónde le entra el agua al coco. Gente temeraria, a veces con un inocultable autoritarismo.

Creo que voy a seguir siendo como soy. Muriéndome como viví, haciendo preguntas. Palabra de aprendiz.