"24 Horas" y lo que dijo este autor

Los comentarios que formulé en el artículo "24 Horas", que algunos señalan que su título es "24", me han provocado a escribir unas líneas más. Como periodista me alegra de que haya motivado a un grupo de visitantes de cubadebate.cu a hacer sus consideraciones, pero sobre todo aprecio que, como regla, ha prevalecido un lenguaje respetuoso en las opiniones, lo que mucho puede ayudar a que se fomente una discusión franca. Ya lo dijo Raúl al clausurar el Congreso de la UJC: No se puede ver la discrepancia como un problema.

Leí con mucha atención y mente abierta todas las opiniones, y en particular las desfavorables, en las cuales incluso encontré algunos elementos válidos que di por sentados y soslayé en la nota. Pienso que debí haber sido más explícito en el producto "entretenimiento" y las técnicas y recursos utilizados para lograr enganchar al espectador que, ciertamente, están bien logrados en el serial televisivo. Lo que si considero incuestionable es la malévola intención que tiene ese producto, y otros similares, de actuar como reflejo condicionado y afectar la capacidad de pensar de los televidentes. No lo hacen para educar y desarrollar el conocimiento de la gente, sino para justificar políticas criminales y un sistema que por naturaleza es egoísta e individualista.

De otra parte, debo aclarar que cubadebate.cu, al igual que todos los sitios web, no está dirigido solo para que acudan a él los cubanos, sino todos los pueblos del mundo, y por eso su agenda informativa es amplia y comenta temas de Cuba y de diversos países. "24" no ha sido solo un producto dirigido al pueblo norteamericano. Ha inundado el mundo desarrollado y también el Tercer Mundo, donde hay decenas de millones de analfabetos totales y funcionales que, en su mayoría, son convertidos a través de los medios de comunicación, dominados por las poderosas transnacionales de la información, en víctimas de la manipulación imperialista. Esto es algo también incuestionable.