La proporción de las armas de origen estadunidense entre los pertrechos decomisados en México ha aumentado en los años recientes. Foto: La Jornada.
La proporción de las armas de origen estadounidense entre los pertrechos decomisados en México ha aumentado en los años recientes: pasó de 65 por ciento en 2022 a 67.5 por ciento en 2023, 70 por ciento en 2024 y 71 por ciento en 2025, el nivel más alto en al menos 11 años. En 2015 fue de 70.7 por ciento. Los propios registros del gobierno de Estados Unidos indican que siete de cada 10 armas aseguradas en México provienen de ese país.
De acuerdo con el informe más reciente de la Oficina de Alcohol, Tabaco, Armas de Fuego y Explosivos (ATF, por sus siglas en inglés), actualizado el 25 de agosto pasado, de las 32 mil 144 armas decomisadas en territorio mexicano durante 2025 que las autoridades nacionales enviaron a rastrear a esa agencia, 22 817, es decir, 71 por ciento, tuvieron origen estadounidense.
Las cifras refuerzan el señalamiento reiterado del gobierno mexicano de que Estados Unidos se mantiene como el principal abastecedor de armas para la delincuencia que opera en el país. Del total rastreado, 16 406 armas (51 por ciento) fueron fabricadas en territorio estadounidense, mientras 6 411, de manufactura extranjera, ingresaron legalmente al mercado de ese país antes de llegar a México.
Esta semana, el presidente estadounidense, Donald Trump, afirmó ante la Asamblea General de la Organización de Naciones Unidas (ONU) que México es el epicentro de la violencia de los cárteles. Al refutarlo, la presidenta Claudia Sheinbaum ironizó que ella podría decir que es difícil ser vecino de un país con un consumo tan alto de drogas ilícitas, o bien que "es muy difícil vivir junto a un país que tiene tanta producción de armas", aunque aclaró que no lo haría porque ambos gobiernos mantienen buena relación.
El volumen de armas rastreadas en 2025 es el más alto desde 2015, cuando comenzaron los registros de la ATF. En comparación con las 18 044 armas rastreadas ese año, el aumento es de 78 por ciento. Respecto a 2024, cuando se detectaron 26 759, el incremento fue de 20 por ciento.
No obstante, en 9 327 armas, 29 por ciento del total rastreado en 2025, la ATF no pudo determinar el país de procedencia, ya sea porque la solicitud indicaba un fabricante extranjero sin sello de importador estadounidense o los datos eran insuficientes. En ambos casos, la agencia reconoce que no puede descartar que hayan pasado por Estados Unidos antes de llegar a México. El informe revela además las dificultades para seguir el rastro de estas armas.
(Con información de La Jornada)