Washington confirmó ataques contra instalaciones de carácter militar en la zona, pero alegó que apuntó a una torre de comunicaciones situada a unos 135 metros del lugar de la celebración.
No obstante, los expertos descartaron que los daños fueran provocados por fragmentos de otro objetivo o por un misil de defensa antiaérea iraní, lo que refuerza la hipótesis de un impacto directo contra la vivienda donde ocurría el acto.
La comunidad internacional sigue de cerca el caso, mientras las autoridades locales denuncian que el ataque constituye una grave violación del derecho internacional y exigen una investigación independiente sobre lo ocurrido.
(Con información de elOJOen)