Las altas temperaturas en España provocan un alarmante récord de muertes. Foto: EFE.
El verano de 2026 dejó en España la cifra más alta de mortalidad por calor desde que el Sistema de Monitorización de la Mortalidad Diaria por todas las causas (MoMo) comenzó a operar en 2015, entre el 15 de mayo y el 31 de agosto, el monitoreo estimó 5 232 fallecimientos asociados a las altas temperaturas en el país.
Los datos del MoMo se elaboran con modelos estadísticos que entrecruzan las defunciones diarias registradas y los umbrales térmicos, de modo que permiten calcular cuántas muertes pueden vincularse al calor en cada temporada.
En 2022 se contabilizaron 4 789 fallecimientos por esta causa y en 2023 la cifra descendió a 3.035. La nueva marca supera ambos balances, que hasta ahora encabezaban la lista de los veranos más letales del monitoreo.
El informe del MoMo desglosa el impacto por mes, edad y género. El calor extremo pegó con fuerza durante los meses estivales y afectó sobre todo a las franjas etarias más avanzadas.
Julio registró 2 025 defunciones atribuibles a las temperaturas extremas, mientras que agosto, por su parte, llevaba hasta la fecha 2.147 decesos, el registro más alto de los dos. El 96,4 % de las víctimas, 5 048 personas, tenía más de 65 años, ese segmento concentra casi la totalidad de los fallecimientos.
Dentro de ese grupo, 3 256 decesos corresponden a quienes superaban los 85 años, el 62 % del total estimado, tomando en cuenta qu el 60 % de las muertes corresponde a mujeres.
El récord de 2026 queda, con todo, por debajo del episodio de 2003, cuando los cálculos de la época estimaban cerca de 13 000 fallecidos en ese país. Aquella ola de calor, ocurrida antes de que existiera el MoMo, sigue siendo la referencia más grave del registro histórico español.
Con septiembre a la vista y el termómetro todavía alto, varias administraciones locales ampliaron la teleasistencia y el seguimiento directo de la población dependiente. Los datos del monitoreo vuelven a colocar en el centro a los sectores más vulnerables, las personas mayores y las mujeres concentran la mayor parte de las víctimas del calor extremo en España.
Con un corte provisional, el dato de agosto puede ajustarse cuando el sistema complete los registros del mes, la cifra final podría variar, aunque la mortalidad por calor del período ya se ubica como la más alta desde 2015.
(Con información de Telesur)