“Solo la parte de la cola conserva un poco de forma, y el resto parece casi imposible de reconocer”, declaró este domingo el jefe de bomberos de Muan, Lee Jung-hyun, en una rueda de prensa tras el peor accidente aéreo ocurrido en suelo sudcoreano. Foto: Reuters.
El accidente de un avión de la compañía Jeju Air al aterrizar en Muan, Corea del Sur, provocado por un choque con pájaros según reportes preliminares, dejó 179 muertos y dos supervivientes este domingo, informaron las autoridades.
De los 181 ocupantes del aparato, solo dos, miembros de la tripulación, pudieron ser rescatados del avión en llamas.
Entre los 179 cadáveres encontrados, las autoridades han identificado hasta ahora a 88, informó el servicio de bomberos, precisando que las pruebas de ADN siguen su curso.
Según el Ministerio de Transportes, la torre de control del aeropuerto emitió al avión una advertencia de impacto con pájaros poco antes de que intentara aterrizar y dio permiso al piloto para aterrizar en una zona diferente. El piloto emitió un mensaje de socorro (mayday) poco antes de que el aparato se estrellara en el intento de aterrizaje.
“Se presume que la causa del accidente habría sido un choque con pájaros, combinado con condiciones climáticas adversas”, dijo Lee Jeong-hyun, jefe de bomberos de Muan, una localidad a unos 290 km al sur de Seúl.
Otros reportes sobre la investigación en curso indican que igualmente se estudia la posibilidad de que la causa podría ser el fallo para desplegar el tren de aterrizaje y otros mecanismos de frenado, posiblemente debido a la colisión con ave.
“Sin embargo, la causa exacta será anunciada después de una investigación conjunta”, agregó el funcionario.
“Solo la parte de la cola conserva un poco de forma, y el resto parece casi imposible de reconocer”, declaró el jefe de bomberos de Muan, Lee Jung-hyun, en una rueda de prensa.
Los investigadores están examinando el impacto de las aves y las condiciones meteorológicas como posibles factores, dijo Lee.
La agencia de noticias Yonhap citó a las autoridades aeroportuarias diciendo que el impacto de un pájaro pudo haber causado el mal funcionamiento del tren de aterrizaje.
Los bomberos en operaciones de extinción en el avión que se salió de la pista en el Aeropuerto Internacional de Muan, provincia de Jeolla del Sur, Corea del Sur, el 29 de diciembre de 2024. Foto: Reuters/ Yonhap.
Las autoridades informaron que las dos cajas negras de la aeronave fueron recuperadas, aunque una de ellas sufrió importantes daños y no descartan que tenga que ser analizada en Estados Unidos para su decodificación.
El daño a la grabadora de datos podría retrasar semanas la investigación del siniestro, según fuentes de la Junta de Transporte Aéreo de Corea del Sur a Yonhap. “La decodificación de la grabadora de datos de vuelo podría tardar hasta un mes”, dijeron.
De acuerdo con las normas mundiales de aviación, Corea del Sur dirigirá la investigación civil del accidente e implicará automáticamente a la Junta Nacional de Seguridad del Transporte de Estados Unidos, donde se diseñó y construyó el avión.
El avión cubría el vuelo JJA-2216 entre la capital de Tailandia, Bangkok, y Muan, en el suroeste de Corea del Sur, con 181 personas a bordo: 175 pasajeros y seis tripulantes.
Imágenes del accidente difundidas por cadenas televisivas de Corea del Sur mostraron el momento en que el avión Boeing 737-8AS de Jeju Air se deslizaba por la pista, aparentemente con su tren de aterrizaje aún cerrado, saliéndose de ella y chocando de frente contra un muro de concreto en la periferia del aeropuerto, lo que desencadenó una explosión.
Un oficial de bomberos explicó a familiares de las víctimas que “los pasajeros fueron expulsados del avión después de colisionar con la barrera, dejando pocas posibilidades de sobrevivencia”.
“El avión quedó casi completamente destruido y es difícil identificar” los restos, agregó el oficial.
Un fotógrafo de AFP vio un buen número de vehículos de los servicios de emergencia y decenas de bomberos trabajando en torno a los restos del avión que, salvo en la parte de la cola, quedó totalmente calcinado.
Restos de asientos y maletas cubrían parcialmente la pista, en una muestra de la fuerza del impacto.
En la terminal, familiares y allegados afligidos esperaban información sobre sus seres queridos, llorando. En las pantallas en las que en general se informa sobre las salidas y llegadas de los vuelos, aparecían los nombres, fechas de nacimiento y nacionalidad de las víctimas.
Todos los pasajeros eran coreanos, excepto dos tailandeses, según las autoridades, que precisaron que el menor tenía tres años y el mayor, 78.
Restos de asientos, maletas y otros objetos cubrían parcialmente la pista, en una muestra de la fuerza del choque del avión contra una barrera en el Aeropuerto Internacional de Muan, Corea del Sur, el 29 de diciembre de 2024. Foto: Reuters.
El jefe del Estado interino, Choi Sang-mok, nombrado el viernes en un país sacudido por una grave crisis política, presidió una reunión de emergencia del Gobierno y visitó Muan por la tarde.
El fabricante del avión, Boeing, informó que está en contacto con Jeju Air y que está “dispuesto a brindar su apoyo” en las pesquisas.
Jeju Air, una aerolínea surcoreana de bajo costo creada en 2005, presentó sus “sinceras disculpas”.
El papa Francisco declaró este domingo que ha rezado por las víctimas. “Mis pensamientos están con las muchas familias de Corea del Sur que hoy están de luto por el dramático accidente de avión. Me uno a través de la oración a los supervivientes y a los muertos”, dijo el sumo pontífice después del Ángelus.
Los accidentes de avión son muy inusuales en Corea del Sur. El accidente aéreo más mortífero ocurrido en Corea del Sur era hasta ahora el de un Boeing 767 de Air China procedente de Pekín que se estrelló en una colina cerca del aeropuerto de Busan-Gimhae el 15 de abril de 2002, dejando 129 muertos.
El accidente aéreo más mortífero en suelo surcoreano fue también el peor en el que se vio implicada una aerolínea surcoreana en casi tres décadas, según el Ministerio de Transportes. En 1997, el accidente de una aeronave de Korean Air dejó 200 muertos.
El choque con aves durante el vuelo es un verdadero peligro, sobre todo en aviones de reacción, pues la potencia de sus motores puede disminuir rápidamente o, incluso, detenerse totalmente.
En 2009, un Airbus A320 de la aerolínea US Airways tuvo que aterrizar de emergencia en el río Hudson, en Nueva York, después de que sus dos reactores se detuvieran tras haber aspirado pájaros. El accidente, conocido como “milagro del Hudson”, no dejó ningún muerto.
(Con información de AFP, Reuters y AP)