Los que educan con el alma

Foto: Archivo.

1-
Junto a Clarita, a Victoria,
a Magalys, Neisy y Mario
crecí revolucionario
y aprendí a adorar la historia.
También llevo en la memoria
a mi maestra Noelia,
recuerdo a Eulalia y a Amelia,
tampoco olvido a María
ni el aulita en la que un día
me hablaron de Vilma y Celia.

2-
Comienza el curso, y repaso
de mis maestros sus nombres...
¡Cuántas mujeres y hombres
por siempre guardan su abrazo!
No se olvidan, aunque el paso
del tiempo nos deje mella,
¿Cómo borrar esa huella?
¿Cómo poder escribir
sin hablar de Vladimir,
de Lien, Olga o Maribella?

3-
Los maestros, esos seres
que son tan grandes, tan nuestros,
los verdaderos maestros,
los que no olvidas y quieres.
Los que enseñan los deberes
y derechos decisivos,
los que nunca están esquivos,
los que preservan la calma,
los que educan con el alma
y son "evangelios vivos".