La exposición “El papel, una historia común” fue una de las más interesantes propuestas del evento, donde se explicaron los procedimientos a seguir para la restauración de libros. Foto: Lia Rodríguez Reina/ Cubadebate.
Quienes se acercaron este sábado a la Sala Lecturas en la Red del Colegio San Gerónimo, disfrutaron de las experiencias que proponía la feria de técnicas y tecnologías para la gestión del patrimonio, como parte de la quinta edición de “Cuba Digital”, en el marco de la XXI Feria Internacional del Libro de La Habana.
El evento, que llevó el nombre de “Tecnologías para contar historias”, fue organizado por la Oficina del Historiador de la Ciudad de La Habana (OHC), y creó una oportunidad para el acercamiento al trabajo que realizan proyectos de digitalización, restauración y conservación, vinculados a fondos patrimoniales y bibliográficos.
La dirección de Patrimonio Documental contó con una amplia representación encabezada por la Fototeca Histórica, que en la esquina de Obispo y San Ignacio recreó un Estudio Fotográfico imitando, de forma sencilla, las condiciones de estos lugares siglos atrás. Estos exhibieron además, por medio de dos imágenes, los inicios de la fotografía 3D y modelos de cámaras antiguas.
El stand de Conservación Preventiva puso ante los ojos del público asistente, una muestra de algunos de los materiales y productos que emplean en la descontaminación de libros, documentos o fotografías, dañados por plagas de insectos o por el deterioro propio del paso del tiempo.
Por otro lado, los expositores del Grupo de Investigación Académica Humanidades Digitales y Ciencias de la Información en Cuba (HDCI CUBA) ofrecieron información sobre aplicaciones móviles que facilitan, entre otras funciones, el escaneo y digitalización automática de archivos impresos y fotos. Además, instruyeron a los interesados en la descarga de las mismas en el lugar, por medio de códigos QR.
El Portal Cubaliteraria estuvo presente con las novedades de su catálogo editorial y publicaciones habituales de los premios nacionales de literatura, autores destacados y una amplia propuesta de literatura infantil. Comentaron también sobre los procesos de edición digital que desarrollan para poner a disposición del público lector títulos como estos, cuya descarga es totalmente gratis en su página web.
La exposición “El papel, una historia común” fue una de las más interesantes propuestas del evento, ya que exhibieron materiales y explicaron brevemente los procedimientos a seguir para la restauración de libros. El tratamiento diferenciado a cada ejemplar, teniendo en cuenta su valor documental, características de su estado de deterioro y circunstancias externas, constituyen algunas de las premisas para el éxito en este tipo de trabajo.
El tratamiento diferenciado a cada ejemplar, teniendo en cuenta su valor documental, características de su estado de deterioro y circunstancias externas, constituyen algunas de las premisas para el éxito en este tipo de trabajo.
El espacio fue propicio también para traer de vuelta la campaña “Memorias gráficas de la ciudad”, lanzada por primera vez en noviembre del pasado año. Esta consistía en compartir con el proyecto “Cuba Digital”, postales, fotografías y cualquier otro documento gráfico que representara a la ciudad de La Habana, con la finalidad de digitalizarlas de forma instantánea, para que pasen a formar parte del fondo digital del proyecto.
"Esta campaña en especial, tiene la intención de recuperar las memorias sobre la ciudad que poseen los ciudadanos, para en un futuro construir una colección digital en la plataforma de la OHC (coleccionesdigitales.ohc.cu), de la cual los habaneros puedan sentirse parte y verse representados",comenta Alaina Solernou, jefa del grupo de Transformación Digital de la Dirección de Bienes Patrimoniales de la OHC, quienes llevan a cabo la iniciativa dentro del trabajo en el Proyecto Ciudad Inteligente.
Foto: Lía Rodríguez Reina/Cubadebate
Foto: Tomada del perfil de Facebook de Patrimonio Documental OHC
El stand de Conservación Preventiva mostró algunos materiales y productos que emplean en la descontaminación de libros y documentos dentro del proceso de restauración. Foto: Lía Rodríguez Reina/ Cubadebate
Foto: Lia Rodríguez Reina/Cubadebate