Se desarrolla el balance anual del Ministerio de Salud pública con la presencia del primer ministro Manuel Marrero Cruz. Foto: Lisandra Fariñas
El año 2021 fue el más duro para la salud pública cubana en las últimas décadas, en medio de una pandemia demoledora que puso a prueba cada eslabón del sistema sanitario. Pero los aprendizajes de estos meses —los más dolorosos y también aquellos que sacaron a la luz cuánto puede hacerse aún al límite—, son lecciones que hoy el sector tiene incorporados como premisas para sus principales objetivos: avanzar en el desarrollo, recuperarse de las consecuencias de la covid y mejorar el estado de salud de la población cubana.
Bajo esta guía y con la presencia del primer ministro Manuel Marrero Cruz, Gladys María Bejerano Portela, contralora general de la República y Joel Pérez García, vicejefe del departamento de atención social del Comité Central del PCC, sesionó este sábado el balance de trabajo del año 2021 del Ministerio de Salud Pública (Minsap).
El sector de la salud ha sido el de mayor peso y protagonismo en medio de la gran batalla que ha sido contener y controlar la pandemia, afirmó el primer ministro, quien reconoció la consagración y los resultados obtenidos en ese sentido.
“A todo el personal de la Salud y a los que de una forma u otra, hacen posible este milagro, este resultado de salvar vidas, de prolongarlas (...) un fuerte abrazo, una felicitación, un reconocimiento, y desearles muchos éxitos. Les trasladamos la máxima e infinita confianza de la dirección del país en ustedes. Nosotros no les fallaremos. Estamos convencidos que ustedes darán el máximo en nombre de ese pueblo, que ha confiado en ustedes y en nosotros, y al cual estamos convencidos, no defraudarán”, dijo Marrero Cruz en el intercambio con cuadros, directivos y trabajadores del sector.
Al presentar el informe, el ministro de Salud Pública, doctor José Angel Portal Miranda, sostuvo que el año 2021 fue un año difícil marcado por la pandemia de covid-19, pero durante el cual se implementaron nuevas medidas sanitarias basadas en evidencias científicas que permitieron perfeccionar protocolos de actuación y otros procedimientos clínicos, epidemiológicos y organizativos más efectivos para el control de la epidemia.
En estos dos años de enfrentamiento a la epidemia provocada por la covid-19, el sistema nacional de Salud ha afrontado múltiples desafíos. Las lecciones de este periodo no pueden ni deben olvidarse”, dijo Portal Miranda.
José Ángel Portal Miranda, ministro de Salud Pública. Foto: Omara Mederos/ACN
Recordó que el inicio del pasado año fue complejo, con el aumento del contagio ocasionado por la entrada al país de la variante delta, cuyo mayor pico se produjo en los meses de julio y agosto.
“En el mes de septiembre se logró detener el ritmo de crecimiento de casos y en octubre la situación comenzó a ser más manejable. No obstante el incremento de enfermos que tuvo lugar a principios del 2022 a causa de la variante ómicron, el pico que enfrentamos en esa etapa fue aproximadamente diez veces inferior al experimentado por la mayoría de las naciones debido a la circulación de esta variante”, refirió el ministro.
Ello ha sido posible, fundamentalmente, debido al alto nivel de inmunización alcanzado por la población cubana, como resultado de la estrategia de vacunación contra la covid-19, agregó.
Aquí se analizan los principales resultados alcanzados en el sector durante 2021. Foto: Lisandra Fariñas
Portal Miranda destacó que para llevar a cabo todas las acciones que competen al sector Salud, este dispone de más de 510 700 trabajadores, de los cuales el 69% son mujeres y más de 260 000 son profesionales.
Trascendió en la reunión que, si bien no se detuvieron los principales programas de salud en el 2021, la crisis originada por el SARS-CoV-2 unido al recrudecimiento del bloqueo económico, financiero y comercial, impactaron sensiblemente en la disponibilidad de recursos y en indicadores de salud de la población.
En sentido general durante el pasado año aumentó el número de defunciones en todos los territorios del país, siendo el grupo etario de 60 años y más el más afectado. Asimismo, la covid-19 incidió negativamente en las tasas de mortalidad infantil y materna registradas.
El ministro consideró que la solución de las deficiencias identificadas que han impedido el cumplimiento de los indicadores sanitarios, es imprescindible para, desde una práctica transformadora, avanzar en el desarrollo que el sistema de salud necesita. “La búsqueda constante de qué no estamos haciendo bien nos ha llevado a determinar problemas en el desempeño y las competencias de dirección de algunos cuadros, a lo que se suma el insuficiente trabajo con las reservas y el formalismo en el proceso de evaluación”, dijo.
De acuerdo con el informe presentado, la eficiencia del sector se ha visto afectada por problemas organizativos, que han llevado a afectaciones e la atención de los pacientes y que ha repercutido en la satisfacción de la población.
“Hemos tenido dificultades con el programa de medicina familiar, sobre todo con la inestabilidad de los recursos, la calidad de la atención, la resolutividad en los consultorios y el funcionamiento de los grupos básicos de trabajo. Existe un prolongado tiempo de respuesta ante las emergencias sanitarias, entre otras causas por la insuficiencia en la explotación del transporte sanitario y el bajo coeficiente de disponibilidad técnica”, apuntó.
La gestión hospitalaria continúo mostrando dificultades. En los hospitales—comentó— no se logra cubrir la demanda de los servicios electivos, debido fundamentalmente a las medidas adoptadas para el control de la pandemia, al déficit de recursos médicos, organizativos y al incumplimiento de algunos servicios con brechas en la seguridad de atención al paciente.
Portal Miranda se refirió al incremento sostenido de las faltas y bajas coberturas de medicamentos, insumos médicos, diagnosticadores, material gastable como uno de los elementos que durante el 2021 tuvo una afectación directa en los servicios de salud y en la satisfacción de las demandas de la población. Mencionó, además, los problemas en la infraestructura tecnológica, obsolescencia y rotura de equipos.
Primer ministro cubano Manuel Marrero Cruz. Foto: Omara Mederos/ACN.
El sector de salud no se detuvo en la pandemia
Cuba ha vacunado a niños y adolescentes desde los 2 años de edad. Foto: Adalberto Roque / AFP
Aun cuando el pasado año estuvo signado por enormes desafíos para el sistema nacional de salud, el 2021 también fue un año de avances para el sector, consideró el ministro de este ramo.
“Los resultados que hoy nos distinguen en el enfrentamiento a la epidemia de la covid-19 son la muestra de cuánto ha hecho Cuba para ganar la batalla a una enfermedad que desconocíamos y hacer frente a la situación epidemiológica más compleja que hemos vivido en décadas”, dijo.
Entre los principales resultados del sector sanitario en 2021 destacó el diseño, organización e implementación de la Estrategia cubana de vacunación contra la covid-19, con inmunógenos propios, que en apenas siete meses (mayo-diciembre) permitió aplicar más de 30 millones de dosis de vacunas, “lo cual constituyó una hazaña en términos sanitarios y sociales u organizativo. Al cierre de marzo de 2022 se habían administrado más de 35.5 millones de dosis”.
Agregó Portal Miranda que uno de los resultados más encomiables de la estrategia lo constituye la vacunación pediátrica, única de su tipo a nivel mundial por su concepción y alcance. “Hoy el 97.1% de los niños cubanos tiene sus tres dosis de vacunas y se encuentran insertados plenamente en sus actividades escolares con seguridad para su salud”.
Recordó además que en el pasado mes de noviembre se aprobó el inicio de la dosis de refuerzo en la población mayor de 19 años, y ya más de 6 250 000 cubanos han recibido el booster.
“Para llevar a cabo de manera exitosa el proceso de vacunación, participaron en su implementación más de 100 000 trabajadores, estudiantes, técnicos y profesionales del sector, así como activistas sanitarios, líderes comunitarios y población general. Se perfeccionó además en esta etapa el protocolo cubano de actuación para el enfrentamiento a la covid-19, cuya máxima expresión de su calidad la constituye el 99% de la recuperación de los enfermos. A ello se suma que el 85% de los medicamentos aprobados en dicho protocolo son cubanos, ocho de ellos innovadores fruto de la labor de la industria biotecnológica y farmacéutica del país”, señaló el ministro.
Vale destacar que la cobertura de vacunación en el marco del Programa Nacional de Inmunización superó el 98%, y se mantienen eliminadas la poliomielitis, la difteria, el tétanos del recién nacido, la tosferina, el sarampión, la rubeola y la parotiditis.
Entre los resultados de la actividad de atención medica sobresalen el incremento de la atención y consultas médicas en la atención primaria de salud. “Se reportaron 12 570 cirugías en edades pediátricas y en los centros especializados para la cirugía neonatal fueron operados 132 niños con malformaciones congénitas, lográndose el 92.3 % de supervivencia. Se realizaron además 64 cirugías cardiovasculares”, apuntó Portal Miranda.
Especial énfasis hizo el ministro en la formación y capacitación de recursos humanos, una actividad que no se detuvo en la pandemia. En el 2021 se registró la matrícula más elevada en la historia de la formación de residentes en 67 especialidades y un número sin precedentes en cuanto a nuevos doctores en ciencia, con 177 defensas doctorales.
Recuperarse del impacto de la pandemia, avanzar en el desarrollo del sector teniendo en cuenta las experiencias acumuladas en el enfrentamiento a esta compleja situación epidemiológica, atender de forma diferenciada la salud de una población cada vez más envejecida, continuar optimizando los recursos y propiciar el incremento permanente del nivel científico de los profesionales y técnicos del sector, son las directrices fundamentales para lograr los principales propósitos del sistema de salud pública cubana: continuar mejorando el estado de salud de la población cubana, incrementar la satisfacción del pueblo con lo servicios que se prestan y hacer eficiente y sostenible el sistema garantizando su desarrollo, afirmó Portal Miranda.
“La loable respuesta dada contra la covid-19 durante el 2021 es fruto de la obra mancomunada de muchos, nuestro gobierno, trabajadores de la salud, científicos, profesionales, estudiantes y lo es de manera general de todo nuestro pueblo. Estamos conscientes que el 2022 será otro año de grandes desafíos. Desde el sector de la salud ratificamos el compromiso de seguir trabajando para perfeccionar todo lo que no nos ha salido bien y tributar así a una mayor calidad en los servicios”, sostuvo.
Aprovechar las lecciones de la covid y traducirlas en fortalecer el sistema de salud
“Este no es el balance de un año común, este es el año más complejo que ha tenido la salud pública cubana, porque no solo enfrentamos y controlamos la epidemia más grande de las últimas décadas, sino que seguimos avanzando sin detener programas, y ese el desafío central que tuvo el Minsap”, consideró la doctora Ileana Morales Suárez, directora de Ciencia e Innovación Tecnológica del Minsap
“Lo que nadie nos va a perdonar es que no sepamos aprovechar las lecciones que nos dejó la covid. Tenemos la obligación moral y ética como cuadros, de esa gestión de ciencia, asistencial, epidemiológica e integral ante riesgos, ser capaces de ponerlas en función de tener estilos de dirección y trabajo que nos permitan desde una mirada multi e intersectorial y disciplinaria, y en menor tiempo encontrar soluciones a problemas complejos mediante la innovación”, sostuvo.
En ese sentido, dijo, la ciencia en todos los escenarios del sistema tiene mucho que aportar para mejorar el cuadro de morbimortalidad de la población cubana.
Control de las enfermedades crónicas no transmisibles, una prioridad
Con esta idea coincidió el doctor Salvador Tamayo, del departamento Enfermedades No Transmisibles (ENT) del Minsap. A su juicio, la epidemia de la covid tiene que ser un referente para nuevos aprendizajes que favorezcan un manejo más efectivo de las ENT, que hoy constituyen la primera causa de mortalidad y morbilidad en el país.
“En el sustrato de esa sobremortalidad y en el retroceso de la mortalidad prematura está el complejo problema de las enfermedades no transmisibles y sus factores de riesgo. Es una prioridad retomar con fuerza técnica y política superior el indicador de la carga global de la enfermedad, que incluye mortalidad, morbilidad y discapacidad y los costos para el manejo de esos grandes desafíos”, refirió Tamayo.
En ese propósito de lograr cada vez más una esperanza de vida saludable para la población cubana que se traduzca en vivir más, pero con mayor calidad de vida; la innovación, la gestión de la calidad y el aprovechamiento del capital humano formado es esencial, dijo el especialista.
Ejemplificó que, si a través de la prevención clínica y secundaria se logran incrementar los niveles de control de la hipertensión arterial en un 40%, Cuba puede reducir la mortalidad cardiovascular a mediano plazo— primera causa de muerte en el país—hasta un 80%.
Datos medulares para comprender la magnitud de factores de riesgo en la población cubana, que propician el incremento de la morbimortalidad, aportó el doctor Raúl Pérez González, director del Instituto Nacional de Higiene, Epidemiología y Microbiología (INHEM).
Apuntó que resultados encuestas de salud en la población mayor de seis años, arrojaron que el 21.6% de la población cubana fuma y la prevalencia de esta adicción entre los 15 y 19 años es del 12.7%. El 78% de las personas que fuman se iniciaron en este consumo antes de los 20 años.
“Pero tenemos aspectos positivos que explotar, pues la encuesta nos dice que seis de cada diez personas quiere dejar de fumar y apoyan las leyes de prohibición relacionadas con el consumo de tabaco el 92% de las personas encuestadas”.
Respecto al consumo de bebidas alcohólicas, el 68% se inició entre los 10 y 19 años mientras que un 4.5% lo hizo antes de los 10 años. Si se mira la actividad física, el 56.3% de la población no realiza ejercicios sistemáticamente; 18 % adiciona sal a la comida además de la que ya tiene en la cocción, un 68% consume menos de ocho vasos de agua diarios, y la obesidad y el sobrepeso son elementos que aumentan en todos los grupos de edad de la población cubana.
La pandemia ratificó que hay que contar con los jóvenes
Al intervenir en el balance anual del Minsap, Carlos Trujillo, director de cuadros del organismo, subrayó como un elemento distintivo del 2021 la enorme cantidad de jóvenes que en medio de la crisis causada por la pandemia asumieron la conducción y el desarrollo de tareas en policlínicos, hospitales, centros de aislamiento y otros escenarios; incluso de dirección.
En los jóvenes está nuestra cantera fundamental, ratificó.
“Hay que contar con los jóvenes para las tareas importantes”, agregó la doctora Yagen Pomares, directora provincial de Salud de Cienfuegos, quien subrayó el papel de la Escuela Nacional de Salud en la preparación de los cuadros.
“Nuestros estudiantes y jóvenes han sido capaces de llevar a cabo las más complejas tareas en el enfrentamiento a la covid-19”, apuntó Fidela Reyes, directora de Pregrado del Minsap.
El fortalecimiento del proceso docente educativo y la formación de nuestros profesionales es prioridad de trabajo para este año 2022, agregó la especialista quien destacó la capacidad del sistema de salud de librar el combate frente al virus sin detener la formación de los recursos de salud.
“Más de 50 000 estudiantes se incorporaron a las labores de pesquisaje, seguimiento a pacientes de covid, a la vacunación de la población, y participaron en estas tareas sin descuidar su formación continua”, subrayó.
Estudiantes de medicina durante la pesquisa de la Covid-19. Foto: Abel Padrón Padilla/Cubadebate
Muchos jóvenes también brindaron su apoyo desde la colaboración médica fuera y dentro de Cuba, en el enfrentamiento a la epidemia.
El doctor Michel Cabrera, director de la Unidad Central de Cooperación Médica, refirió que 58 brigadas Henry Reeve han trabajado en 41 países para apoyar la lucha contra la pandemia.
Recordó especialmente el día 6 de julio de 2021. “Teníamos dentro en la plaza de la UCCM 43 colaboradores listos para partir a Venezuela, y se tomó la decisión a última hora de enviarlos a Matanzas. En menos de una semana 827 colaboradores cubanos estaban ayudando allí, y asimismo ocurrió en Ciego de Ávila y en cada una de las provincias que lo necesitó”.
Unos 2490 colaboradores cubanos ayudaron a enfrentar el virus dentro del país y algunos viajaron a tres provincias diferentes, dijo.
Llegan a Matanzas integrantes del Contingente Henry Reeve que estaban en colaboración solidaria en otros países. Foto: Mario Almeida / Cubadebate
Medicina familiar, atención materno infantil y actividad quirúrgica: Prioridades para el 2022
Consolidar el funcionamiento y la resolutividad del Programa del Médico y Enfermera de la Familia; continuar fortaleciendo la Higiene, la Epidemiología y la Microbiología; asegurar la disponibilidad de medicamentos, tecnologías y servicios farmacéuticos y mejorar los indicadores del Programa Materno Infantil son algunas de las principales prioridades del sector para el 2022, mencionó el ministro.
“Debemos ser más creativos y permitir que nuestros trabajadores creen también desde la base, eso fue lo que nos permitió resistir en los momentos difíciles de la pandemia. Además, debemos visitar los barrios vulnerables para saber identificar los riesgos. El apoyo gubernamental en los territorios a la gestión de la salud es vital”, enfatizó el doctor Luis Armando Wong Corrales, director provincial de Salud de Matanzas.
“Si queremos perfeccionar el programa del médico y la enfermera de la familia debemos dejar que médicos y enfermeras de la familia creen para perfeccionarlo”, dijo el especialista quien mencionó la importancia de conocer a fondo las comunidades para poder adelantarse a los problemas y actuar con oportunidad.
Con ello coincidió Gretza Sánchez Padrón, directora de salud en Villa Clara. Dijo que la pandemia colocó la ciencia de la Epidemiología en el lugar que siempre ocupó dentro de la salud pero que muchas veces no se consideraba: al centro. “La covid nos demostró que había lugares donde no se conocían elementos básicos para enfrentar la epidemia, y demostró nuevamente que el método clínico epidemiológico es vital”.
Asimismo, llamó a entender que la transformación de las determinantes sociales—uno de los objetivos del trabajo que hoy se desarrolla en las comunidades vulnerables— es un paso esencial en la transformación del estado de salud de las personas.
Cristina Lara Bastanzuri, jefa del Departamento de Planificación y Análisis de Medicamentos y Reactivos del Ministerio del Minsap comentó que el año 2021 fue uno de los más difíciles desde el punto de vista del aseguramiento médico, no solo por el incremento en la demanda del diagnóstico con reactivos y laboratorios, sino por el esfuerzo que supuso dar respuesta a demandas incrementadas de hasta diez veces de los medicamentos para pacientes graves, lo cual tensó toda la cadena de suministro.
Casi el 60 % del presupuesto del sistema se dedicó al enfrentamiento a la covid, en detrimento de otros programas.
Dijo que la importación de recursos se vio afectada no solo por la situación económica dentro del país, sino también por la logística internacional muy compleja agravada con la pandemia, el recrudecimiento del boqueo y el retiro de proveedores, entre otras causas.
En ese contexto, refirió, el 2022 impone múltiples retos.
“Mantener estable la situación epidemiológica con todo el aseguramiento que conlleva el aseguramiento a programas principales como el materno infantil. Asimismo, la atención al paciente oncológico, que a pesar de que se trató de proteger hoy tiene déficit de recursos, la atención al paciente grave en múltiples especialidades y a la actividad quirúrgica, con el propósito de disminuir la lista de espera en el menor tiempo posible”, dijo.
Como un elemento prioritario mencionó el perfeccionamiento de los servicios farmacéuticos. “Seremos intransigentes con quien intente denigrar la imagen del personal de farmacia, pero también contra quien quiera lucrar con la salud del pueblo”, apuntó.
A ello agregó el viceministro Luis Fernando Navarro: “El Sistema Nacional de Salud debe ser sostenible y eficiente. Las limitaciones con el presupuesto nos tienen que llevar a un mayor control, a definir prioridades y eliminar las indisciplinas y el desvío de recursos”.
Para el primer ministro Manuel Marrero Cruz, el 2021 fue un año de consagración de los trabajadores de la salud que se demuestra en sus resultados.
“Estamos convencidos de que seguirán dando el máximo por el pueblo cubano, expresó durante la reunión.
Insistió en el fortalecimiento y recuperación de la atención primaria como cimiento insustituible del sistema salud cubano, y en rescatar los principios fundacionales del programa y el médico de la familia, así como transformar aquello que sea necesario para lograr mayor resolución de las problemáticas de salud en las comunidades.
Marrero Cruz reconoció el impacto de este programa en otros como el materno infantil y valoró como prioritario revertir el impacto de la pandemia en los indicadores de esta área, prioritaria para la atención sanitaria en Cuba.
Valoró el potencial de respuesta del sector ante una situación tan compleja e inesperada como la covid y exhortó a que el sistema nacional de Salud implemente el plan de perfeccionamiento, elaborado a partir de las experiencias de la pandemia, adecuado a los territorios, dándole especial valor a los recursos humanos y a los jóvenes y cuidando cada detalle.
Al respecto el ministro cubano de salud, doctor José Angel Portal Miranda valoró: “Nadie puede sustituir nuestro trabajo. La ética, la consagración y la responsabilidad tienen que caracterizar a este gran equipo y son la clave para continuar mejorando y alcanzar las metas propuestas”.