Hasta el momento lo más significativo, se relaciona con las lluvias que pudieran ser fuertes e intensas en diferentes localidades de la referida región. Estas condiciones se irán trasladando gradualmente a las regiones central y occidental del país, por lo que se debe prestar atención a las informaciones del Instituto de Meteorología y las orientaciones de la Defensa Civil.
Dada la complejidad de la situación epidemiológica y las características de este evento, se debe puntualizar los aseguramientos de los planes de reducción del riesgo de desastres, prestando atención a la designación de capacidades para la protección de la población; el estado y vitalidad de los grupos electrógenos de emergencia; la cosecha de los productos agrícolas aptos para el consumo y el traslado de la población animal hacia áreas seguras.
Debe incrementarse la vigilancia hidrometeorológica, las acciones de desobstrucción de tragantes, alcantarillados y drenajes, así como las medidas para asegurar la protección de los recursos materiales en almacenes y otras instalaciones.
Se debe puntualizar la disponibilidad de los miembros de la comisión de evaluación de daños y necesidades y de las oficinas de trámites en cada territorio, para agilizar posteriormente la etapa de recuperación.
Se reitera a la población no acudir a las áreas de riesgo por inundación, embalses y otras obras hidráulicas para evitar pérdidas de vidas humanas.