Tenía la esperanza de no regresar a semejante contenido en este tipo de ejercicio, ya que manteníamos control sobre la COVID-19; pero en los 15 días del 24 de julio al 8 de agosto, el incremento de casos confirmados ha sido estrictamente creciente, con una línea de tendencia preocupante. Por tanto se impone que entre todos analicemos y generemos ideas para contribuir a la solución del problema.
A continuación el gráfico de los días referidos:
Llevamos cinco meses en una batalla, en la que diariamente nos informan los datos principales, y hemos ido ganando cultura sobre la COVID-19, y por tanto estamos en condiciones de pensar y opinar, aunque sabemos que se trata de una enfermedad que tiene en jaque a la comunidad científica internacional, y que todo parece indicar que se mantendrá como fenómeno endémico.
Nuestra columna Para Pensar, se ha caracterizado por su vinculación con problemas reales y actuales de nuestra sociedad, por tanto seremos consecuentes abordando la situación actual de la COVID-19.
En varios países se ha producido un rebrote de la enfermedad, lo que ha llevado a retornar a estadios anteriores del proceso de desescalado.
Nuestro país no es la excepción, y aunque la situación crítica se concentra en dos provincias occidentales vecinas (Artemisa y La Habana), el hecho de que una de ellas sea la capital de Cuba, tiene implicación nacional. Además ninguna otra provincia está exenta de que en uno o más municipio se produzca eventos de transmisión.
El ejercicio de análisis y generación de ideas se enfocará en el retroceso experimentado en cuanto al control de la enfermedad.
Pasar a etapas de recuperación progresivas es algo que todos queremos y que la economía mucho lo necesita, sobre eso hemos tratado en nuestra columna. Los rebrotes son indeseables tanto por su afectación sanitaria como socioeconómica.
El problema es multifactorial. Entre estos factores podemos citar los siguientes:
- Las características del nuevo coronavirus, que lo hacen muy contagioso, silencioso, omnipresente, resistente, oportunista, duradero….
- Las diferentes vías y medios de contagio: boca, nariz, ojos; manos, aire, superficies infectadas…
- El desarrollo de métodos terapéuticos, de medicamentos y administración de salud, incluyendo la actitud destacada de los médicos y demás trabajadores de la salud.
- Las indicaciones sanitarias y sociales para frenar el contagio: higiene, desinfección, aislamiento social y distanciamiento físico, quedarse en casa lo más posible, acudir al médico ante cualquier síntoma claro, las pesquisas serias y autopesquisas responsables,…
- El llamado al correcto comportamiento humano, cumpliendo las indicaciones de cada fase. Sabemos que el comportamiento humano no es homogéneo; y en esta batalla la participación irresponsable, negligente y egoísta de una persona o grupo de ellas puede causar estragos significativos.
- Además de los llamados a la conciencia, son necesarias las medidas con severidad proporcional al daño. Advertir y antes la reincidencia actuar sin blandenguería.
Entonces les propongo que teniendo en cuenta lo anteriormente dicho, abordemos:
Generación y análisis de ideas creativas para retomar el control de la enfermedad, creando las condiciones para minimizar el surgimiento de nuevos retrocesos.
Ya se va haciendo evidente que los decisores escuchan y aplican opiniones y propuestas de los ciudadanos. Para Pensar también aporta.
Recuerden que:
“La única idea inservible es la que no se comparte”.
¡Manos y mente a la obra!