
Zinedine Zidane. Foto. José Antonio García Sirvent/ Mundo Deportivo.
El Real Madrid y el fútbol español se rinden hoy a los pies de Zinedine Zidane, considerado como el principal responsable del flamante título de la Liga que el “merengue” se aseguró por anticipado.
Los dos puntos que le llevaba Barcelona antes del receso forzado por la pandemia de COVID-19 y los siete que Real Madrid le lleva hoy a su clásico rival, a falta de una fecha para el cierre del torneo, hablan por sí mismos de ese milagro”.
“Este título es mérito suyo”, afirmó sin medias tintas Sergio Ramos, capitán, líder y símbolo del equipo, al reconocer el “toque Zizou” en esta la undécima consagración del francés como entrenador de Real Madrid.
Sólo Miguel Múñoz, que cosechó 14 coronas, lo supera en ese rubro, pero las logró a lo largo de 24 temporadas, mientras que Zidane lleva apenas cuatro y no ininterrumpidas desde que asumió en reemplazo de Rafael Benítez.
Fue en enero de 2016, tras foguearse al frente del equipo de Castilla, filial de Real Madrid, y habiendo logrado ya la Copa del Rey y la Champions como asistente del italiano Carlo Ancelotti, hoy en Everton.
Desde que tomó las riendas del primer equipo cosechó otras tres “Orejonas”,
dos Mundiales de Clubes, dos Supercopas de Europa, otras dos Supercopas de
España y ahora su segundo título de Liga.
Halagos todos que disfrutó también en sus tiempos como jugador del
“merengue” el campeón mundial con Francia en 1998 que hoy celebra una nueva corona tras reasumir el comando del equipo del que llegó a estar alejado por 284 días.
Su regreso se produjo el 11 de marzo de 2019, un año antes de estallar la
pandemia que obligó a aquel parate previo al cual todo era crítica porque
Real Madrid había cedido la punta de la Liga al Barcelona al caer
sorpresivamente frente al Betis.
Al regreso del fútbol, el equipo "blanco” no paró de ganar, mientras
Barcelona dejaba puntos por el camino que terminaría lamentando el jueves,
cuando ya no importó siquiera la derrota ante Osasuna porque incluso un
triunfo no podía impedir la trigésimo cuarta consagración en la Liga de su
clásico rival.
Mientras el “blaugrana” se despertaba hoy aún inmerso en su pesadilla y meditaba cómo salir del entuerto y Lionel Messi apuntaba con fastidio al irregular andar de su equipo, Real Madrid se sacudía la resaca de un nuevo festejo.
Como para que la fiesta de uno sea completa y la amargura del otro fuese
doble, el destronado después de dos años de reinado es justamente Barcelona, que hoy mira de reojo a Quique Setién y añora los años dorados con Josep Guardiola.
Zidane hizo el “milagro” porque antes de su llegada el equipo parecía aburguesado y recuperó el fuego sagrado, favorecido por la debacle del eterno adversario que terminó allanándole el camino a la corona.
“Fue Florentino Pérez quien me trajo a Real Madrid en mis tiempos de jugador”, recordó hoy Zidane al apuntar también a la millonaria inversión realizada por el presidente del club para conformar aquel plantel bautizado como los "galácticos".
“Por ese motivo, siempre le estaré agradecido. Además, aquí me formé como entrenador y logré ganar todo”, reconoció al destacar que lleva sólo cuatro años en el cargo y eludir comparar si disfruta más en ese rol que cuando era futbolista.
Hoy, admite también, que el momento más tenso de su gestión fue aquella
derrota con Betis que sucedió al traspié como local en el duelo de ida de
los octavos de final de la Champions ante el Manchester City entrenado
justamente por Guardiola.
“Fue una desilusión enorme, pero logramos recuperarnos y cuando se reanudó el campeonato ganamos los diez partidos que jugamos y por eso este título tiene un sabor especial para mí, a pesar de haber logrado otros”, confiesa.
“Creo que la base de este halago fue el sacrificio”, resume con ánimo renovado como para encarar con confianza la revancha con el City el 7 de
agosto en el Etiah Stadium de Manchester y soñar con la posilidad de pelear
por otra “Orejona".
Como frutilla del postre, Real Madrid confirmó hoy el regreso de otro “hijo pródigo” y campeón mundial: el arquero Iker Casillas, que cosechó 19 coronas con el club al que ahora volverá como consejero de Florentino Pérez.
Casillas, de 39 años y quien se alejó en 2015 para jugar en Porto (donde
sufrió un infarto de miocardio), dejará el club portugués a comienzos de
agosto para sumarse a un Real Madrid que hoy sigue de fiesta.