Tony Taylor, entrenador deportivo. Foto: CBS Sports.
En la madrugada de este jueves falleció en la ciudad de Miami a los 84 años de edad el legendario jugador de cuadro Antonio Nemesio “Tony” Taylor, después de una larga batalla contra la diabetes.
Nacido en Matanzas en 1935, Taylor es considerado como uno de los mejores peloteros cubanos de todos los tiempos al dejar para la historia una huella imborrable a su paso por la Liga Profesional cubana y más tarde en las Grandes Ligas, donde transitó con éxito por tres franquicias antes de su retiro definitivo.
Desde su debut con el Marianao en 1954 mostró sus excelentes herramientas para este deporte y se ganó popularidad entre la fanaticada cuando dos años más tarde pasó a las filas del Almendares, conjunto con el que fue líder de bateo en la temporada de 1958-59 y logró el título de la liga.
Emigró a Estados Unidos en 1961 llevando en su currículo además, tres lideratos en triples y dos en imparables y bases estafadas, lo que habla a las claras de la velocidad que poseía en sus piernas.
En la Gran Carpa se desempeñó por 19 temporadas y asistió un par de veces al Juego de los Estrellas, además de promediar en cuatro ocasiones por encima de los 300 de average, ubicarse varias veces entre los mejores robadores de bases y terminar su carrera con más de 2 mil hits y mil carreras anotadas.
Jugó con los Cachorros de Chicago, los Tigres de Detroit y los Filis de Filadelfia, siendo elegido para el Salón de la Fama de estos últimos.
Tony Taylor fue el cubano número 72 en jugar en las Grandes Ligas y gracias a su impronta tiene una placa que lo inmortaliza en el Salón de la Fama del Palmar de Junco, para orgullo de todos nosotros los que amamos este deporte. Que descanse en paz junto a los dioses del béisbol.